Capítulo Uno

1K 94 27
                                        

Seattle, Julio 2013. 

Diez minutos

Ese era todo el tiempo que tenía antes de enfrentarme a la ira de Maximilian. Y es que mi hermano mayor es de las personas que les gusta tener el control sobre todas las cosas. Yo estudiando en una universidad diferente a la que acordamos es sin duda una muestra de que ya no tiene control sobre mi.

Él había dado por sentado de que yo me quedaría en la ciudad, seguiría viviendo en casa, estudiaría en la Universidad de Seattle y  al terminar la carrera de negocios, trabajaría en la empresa familiar junto con él y mi otro hermano, Tyler. 

Eso no podía estar más alejado de la realidad.

Ocho minutos.

No me interesa en nada el futuro de la empresa, trabajar ahí no es como quiero pasar el resto de mi vida. 

Sé que debería haberle comentado mis planes hace mucho tiempo. Pero detesto las confrontaciones. Prefiero posponerlas la mayor cantidad de tiempo posible. Al parecer tres semanas antes de mi gran viaje es lo mejor que pude hacer.

Cinco minutos.

El único plan que tenía en mente cuando decidí cambiar de universidad, sin que Max se diera cuenta, era irme lo más humanamente posible lejos de Seattle. Por un momento pensé estudiar en Europa, pero no creo que ni yo soportaría el estar tan lejos de la única familia que me queda. 

Tres minutos.

Mi telefonó vibro avisándome que tenía un nuevo mensaje. Dos en realidad.

Abby: Skype tan pronto terminé?

Abby, mi mejor amiga era la única que sabía sobre mis planes y los apoyaba.

Yo: Ok

Abby: GOOD LUCK! ;)

Y el otro mensaje era de la asistente de Max.

Anna: Debería de estar llegando en este momento, lo sé por el GPS de su carro. Buena suerte, K.

Bueno, ahora eran dos personas a parte de Max. Pero Anna se enteró hace solo medía hora, después de una conferencía teléfonica que tuvo mi hermano. Ella me escribió tan pronto como mi hermano salió de su oficina rumbo a casa, para avisarme lo que había pasado.

Un minuto.

El sonido de pasos por las escaleras me distrajeron de mi teléfono, aunque sonaban más como zancadas que como pasos normales. Podía escuchar la voz preocupada de Mara en el pasillo fuera de mi habitación, de seguro estaba limpiando algo que no necesitaba ser limpiado. Mara había cuidado a mis hermanos cuando eran unos críos ahora, más de diez años después, se encarga de que las cosas en casa funcionaran.

—¿Por qué tanto escándalo? ¿Está todo bien?

—Ahora no, nonna —le respondió Max. No puedo decir que no me sorprendió cuán calmada sonaba su voz, pero estoy segura que solo lo hizo para no preocuparla más.

No me molesté en echarle seguro a la puerta de mi habitación, así que cuando la abrió me encontró sentada en mi sillón favorito con mi más reciente adquisición en mis manos, Frigid de J. Lynn.

—¡¿Cuándo pensabas decirme que planeabas mudarte al otro lado del país para estudiar ciencias?! —escupió la palabra ciencias, mirándome como si me hubiera salido una segunda cabeza. ¿Es tan difícil ver a una chica interesada en ciencias?

A veces me sorprendía que pudiera conocerme tan bien en algunos aspectos y no saber nada de mi en otros. 

— ¿Qué de malo tiene ciencias?

Surviving You © (SY #1)Tahanan ng mga kuwento. Tumuklas ngayon