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Corro con el balón a mis pies, puedo sentir a mis contrincantes pisarme los talones, sin embargo, no tengo miedo.

Puedo ver a mi compañera haciéndome una seña de que le pase nuevamente el balón, pero la asistencia que le di hace unos minutos la ha desperdiciado.

Teníamos que ganar, por un gol más y no podíamos darnos el lujo de desperdiciar más tiros de los que habíamos hecho.

Trato de prepararme para tirar, aunque vuelvo a pasar a otra contrincante, ya que está apunto de quitarme el balón. Una vez más me preparo y disparo con mi pierna derecha directo hacia la cancha.

Minutos después veo como el balón entra directamente en la red de la portería contrincante, siento a mis compañeras correr hacia mí mientras yo busco con mi mirada en el público.

Puedo encontrar a Justin saltando al compás de Brian y Alex celebrando al igual que todo el público. Yo formo un corazón con mis manos y les hago saber, que ese gol es para ellos.

—¡Muy bien Lex!—me da dos palmadas en la espalda una de mis compañeras y yo le sonrío.

Este era mi primer partido como titular en Chicago Red Stars, y Estaba más que feliz al hacer saber al entrenador que no se equivocó al hacer este cambio.

Llevaba apenas unos días en Chicago, había comprado un departamento. Me había adaptado bien al juego de mis nuevas compañeras y todo parecía ir de maravilla.

—¡Bien hecho rubia!—me dice otra de mis compañeras al pasar a mi lado y desacomodar mi cabello que ahora es rubio claro.

Varios minutos después tengo nuevamente la oportunidad de volver a rematar, pero termino en el suelo por una falta que me han cometido.

Una de mis compañeras me ayuda a levantarme y con una palmada en el trasero me dice que me acomode, que probablemente este sea mi segundo gol.

Con el pasar de los minutos el partido se redujo a nuestra victoria, con tres goles por delante de nuestro equipo.

Con elogios, salí del camerino hasta las afueras del estadio Toyota Park. Dándome mi tiempo para escuchar lo que el entrenador tenía para decir, charlar con un par de mis compañeras y darme una buena ducha.

A las afueras, Justin, Brian y Alex tendrían que esperarme. Solo nos podíamos ver en vacaciones o cada vez que venía con mi equipo antiguo a jugar contra mi actual equipo.

Ahora, aprovecharíamos al máximo, ya que como estoy de vuelta en la ciudad no quieren dejarme en paz ni un solo momento. Me acomodo un poco las gafas de sol y paso una mano por mi cabello húmedo, viendo si encuentro a mis amigos.

Un par de pasos más puedo ver a mis amigos, arriba de una 4x4 con un cartel con mi foto y el antiguo número de camiseta que utilizaba en Portland. Los veo moviéndose graciosamente encima del auto y yo niego lentamente.

—¡Aquí está nuestra goleadora favorita!—grita Brian saltando del auto y corriendo hacia a mí.

Me abraza con fuerza y toma mi bolso con una sonrisa. El segundo en bajar en Alex y con una sonrisa, me rodea con su brazo.

—Ven acá—dice Justin cuando baja del auto.

Me abraza con fuerza, mientras que Brian y Alex también se unen al abrazo grupal.

—Hola chicos. Yo también los extrañé—con una sonrisa me separé de ellos.

—Vamos, que te tenemos una sorpresa—me dice emocionado Justin.

—Enano, sube las cosas de mi tocaya al auto—le dice Alex a Brian.

Yo camino hasta el asiento del copiloto y me montó en el auto agradeciéndole a Brian por subir mi bolso al auto.

Quit. (Ariana Grande y tú) G!PHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora