Una joven miraba por la ventana preocupada, el viento soplaba con mucha fuerza. En sus brazos tenía a una pequeña bebé que había nacido dos días antes.
—Shhh, está todo bien hermanita. No llores más.—Le dió un beso en su pequeña frente, pero la bebé seguía llorando con fuerza. Su hermana mayor, Hayami, suspiró frustrada y pensando unos segundos, la idea apareció en su mente.
Riéndose un poco le dijo.
—Esto no falla, te lo aseguro.
Tragó saliva y comenzó a cantar una antigua canción, una que su madre le cantaba a ella y a su hermano de pequeños.
La nieve caía, la princesa no se rendiría
Encuentra la paz al final del día
Ella quería amor, pero él no apareció
Aún con dolor, siempre ella luchó
Ella murió en paz, con todos a su alrededor
Cuando cruzó el cielo azul, ahí lo encontró.
La bebé de a poco empezó a tranquilizarse, Hayami suspiró aliviada.
—Lograste dormirla.
Naoko, su hermano gemelo, apareció detrás de ella, provocándole un susto terrible.
—Idiota, casi me matas de un infarto— dijo evitando gritar y teniendo la cara roja como un tómate.
Naoko soltó una carcajada que frenó rápido para no despertar a su hermanita.
—Para eso estoy, Sa...
—Dices ese apodo y te mando al otro mundo.
—Ya ya, ya entendí— contestó a la defensiva y fingiendo preocupación.
Un golpe en la puerta los puso en alerta. Hayami le pidió a su hermano que sostenga a la niña, mientras ella iba a investigar. Sintió alivio al ver qué era el mensajero de su padre.
—Junko, ¿Qué sucedió? Estás sudando.— Viendo a uno de los shinobis más inexpresivos de la aldea, y mano derecha de su padre, le daba muy mala espina. Algo muy malo había ocurrido.
—Todo salió mal, vienen a buscar a Kasumi. Harán el ritual, sin importar las consecuencias.
—¿Qué estás diciendo? Es una locura, lo sabes.—lo agarró por los hombros con mucha furia—. Nació hace tan solo dos días, papá no puede estar de acuerdo en hacer esto.
—Claro que no lo está. Yagura lo quiere hacer de todos modos, hubo una discusión muy fuerte con tu padre...
De repente, dejó de hablar, porque sabía lo que vendría, algo que parecía inevitable.
—¡Junko! Por los dioses, dime qué pasó.
—Dio la orden de exterminar al clan.
Hayami se puso pálida, su respiración se agitó y su mente se nubló.
—No, no, es mentira. No pueden hacer eso. Somos un clan muy importante, gran parte de la economía de esta aldea está en manos de nosotros.
—Es tarde Hayami, al Mizukage no le importa. Nos ve como una amenaza. Quiere a la bebé, quiere el Jinkangan.
—¡Por favor! No seas tan ingenuo— le respondió—. Eso es solo una leyenda del clan, no existe. El Mizukage no quiere que papá sea el sucesor de él, por eso busca matarnos.
—No lo entiendes, es tarde. Esto lo planearon desde hace mucho tiempo. Tu tía comenzó a rescatar miembros, ya muchos escaparon a países limítrofes.
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La princesa de hielo (SASUSAKU)
Fanfiction¿Esto es un sueño? Lo dudo, creo que jamás lo fue. Ese día desperté y miré el cielo. Me preguntaba lo mismo desde hacia días. No podía encontrar una respuesta, hasta que ví mi reflejo en el espejo y ahí me di cuenta. Yo siempre había sido una ment...
