Capítulo 1

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*Sakura*

Los rayos del sol se metían por mis párpados haciéndome despertar. Me sentía mareada, con el estómago revuelto y sin fuerzas para abrir los ojos. Una voz curiosa se oía distorsionada a mí alrededor, la voz de un hombre, tal vez dos. No recuerdo cómo llegué a estar tumbada sobre el terreno que me sostenía, la poca consciencia que tenía se preguntaba una y otra vez qué había pasado, cómo había llegado a ese lugar. Lo último que recordaba era estar sumida en la oscuridad con alguien, ¿con quién?, buscaba algo pero, ¿el qué?, buscaba un camino hacia la luz, ¿cómo lo encontré? Todas esas preguntas hacían eco en mi cabeza cuando algo me distrajo de mis pensamientos, uno de los poseedores de esas voces lejanas que había oído me cargó en brazos. Quise abrir los ojos sin éxito y quise gritar pero de mi boca no salió ni un solo sonido.

Pasaron varios minutos hasta que nos detuvimos. En ese tiempo pude reconocer dos voces de hombre distintas, sin embargo, no conseguí encontrarle sentido a sus palabras, mi mente estaba demasiado cansada para escuchar conversaciones a escondidas. Mi cuerpo seguía sin reaccionar. El sol se escondió de un momento a otro, mis parpados no se iluminaban con el color rosado característico de tener los ojos cerrados bajo el sol, ahora todo era oscuro. En aquella oscuridad repentina distinguí dos voces más, un hombre y una mujer, una mujer bastante irritada por el tono de su voz. Sentía ojos observándome todavía siendo cargada por un extraño, las miradas se posaban sobre mí y podría haber jurado que la conversación que estaban teniendo entre ellos se sostenía sobre la pregunta ¿qué hacemos con ella? En ese momento mis fuerzas me abandonaron haciendo que mi débil mente colapsara de nuevo dejándome en un profundo sueño.

Llevaba despierta un par de horas cuando por fin mi cuerpo empezaba a hacerme caso de nuevo. No había entrado nadie en la habitación en la que estaba desde hacía ya una hora. La última visita fue rápida, alguien, no pude distinguir quien, abrió una puerta, quitó el paño húmedo de mi frente y lo cambió por otro aún más húmedo y más frío. Sentí al sujeto desconocido alejarse de mí y cerrar la puerta tras de sí. Pude abrir los ojos de nuevo, al principio solo veía luces de colores y formas desenfocadas pero con el paso del tiempo mi visión se hizo más nítida. Estaba en una habitación monocromática, toda ella era blanca. Los escasos muebles a mi alrededor parecían metálicos, al igual que la cama en la que me encontraba. Parpadeé varias veces e inspeccioné mi cuerpo. Tenía la ropa magullada y con bastantes agujeros en la parte superior de mis pantalones y mi camiseta. Quise alzarme para verme mejor pero algo me lo impidió. Al mirar a mi mano izquierda no me sorprendió ver cómo unas espesas sujetaban mi muñeca a la parte inferior de la cama. Con la mano derecha busqué entre mi pelo sacando de él una horquilla y con ayuda de mi boca separé las dos partes de esta. Solo me llevó un par de minutos oír un clic seguido del ruido metálico de las esposas soltando su agarre. Me puse en pie despacio, procurando no marearme. Mis zapatos eran lo único que estaba intacto, mi vestimenta nija estaba horrible, aunque me cubría lo suficiente como para poder ser vista en público. Me dirigí hacia la puerta de puntillas, sin hacer el menor ruido y me paré junto a la pared comprobando que no había nadie al otro lado. Honrando a la reputación de los ninjas y su silenciosidad me escabullí por los pasillos de esa extraña estancia. Las paredes eran de roca maciza, un poco húmedas, el ruido del agua se oía a través de estas. Una cueva. Una cueva bajo una cascada.

Deambulé por los pasillos por lo que pareció una eternidad, intentaba guiarme por el ruido del agua hacia la salida pero estaba empezando a desesperar. Me detuve a escuchar con atención y sonriendo puse rumbo hacia lo que sabía que era la salida. Al final del último pasillo que decidí tomar había una gran entrada desembocada en un agitado lago en cuyo final se podía ver una gran pared de agua. Allí estaba, la cascada, el final de ese monstruoso laberinto de pasillos rocosos. Sonreí sintiéndome orgullosa de mi misma pero esa expresión de felicidad se borró instantáneamente cuando divisé una figura oscura de espaldas, justo donde empezaba el agua.

-Sakura.

-Sasuke.- intenté que mi voz sonara lo más serena posible. Intenté darle un tono de falso odio, sin mucho resultado. La última vez que había visto esa cara, que había escuchado esa voz, me mató. Y en ese momento recordé cómo había llegado a ese descampado en el que me había desmallado.


*Sasuke*

¿Cómo podía ser posible? Suigetsu y Juugo habían aparecido hacía menos de una hora con el cuerpo de Sakura en brazos. Pensaba que la habrían dado un funeral digno de un Hokage en Konoha, pero sin duda lo que más me sorprendió fue verla respirar en los brazos de Juugo. La había matado, estaba seguro, me aseguré de eso cuando la atravesé con la catana. Me quedé a su lado hasta que percibí el chacra de Naruto y Kakashi. La había dado una muerte rápida, indolora, tenía que quitarla de en medio, no podía permitir que nadie interfiriera en mi venganza y Sakura siempre intentaría salvarme. Mis sentimientos hacia mi equipo me traicionaban, soñaba con ellos, hasta les echaba de menos a veces. No podía permitir esa clase de flaqueza, mi hermano merecía venganza y yo se la daría. Sakura era la más débil y la que más sentimientos hacía despertar en mi interior, se me presentó la oportunidad de acabar con ella primero y sin esperar a que mis manos dudaran la maté. Pero entonces, ¿Cómo diablos estaba respirando? Hice callar a Karin cuando el resto de mi equipo volvió con la chica, no soportaba los gritos de esa jodida ninja, ni sus ataques de celos ocasionados por Sakura. Indiqué a los que la encontraron dejarla en una de las habitaciones con instrumental médico y que la esposaran a la cama. Me alejé de Karin cuando Suigetsu y Juugo regresaron indicándome que el trabajo estaba hecho. Asegurándome de que mi equipo estaba en una de las salas comunes de la cueva me dirigí hacia la habitación en la que se encontraba. Abrí la puerta y silenciosamente me acerqué a ella, mirándola desde arriba. Tenía una de las manos esposada, tal y cómo yo había ordenado, y su ropa estaba hecha trizas. Su cara reflejaba tranquilidad, era contagiosa, sacudí la cabeza levemente cuando me di cuenta de que la estaba mirando profundamente, de que su calma me transmitía paz. Por eso la maté. Barajé la posibilidad de matarla allí mismo, otra vez, me acerqué a ella y puse una mano sobre su cuello, cerrándola levemente. Había comenzado a mirarla de nuevo, una punzada de dolor me recorrió el pecho al apretar mi agarre sobre su garganta, pero no cesé la presión. Un leve sonido salió de su garganta y sin poder evitarlo retiré la mano volviendo a dejarla respirar y salí de la habitación.

Mis pasos se dirigían a la cascada, un lugar donde solía poner mis pensamientos en orden. ¿Por qué no pude matarla de nuevo? Ya lo hice una vez, si lo hacía ahora sería una muerte incluso más agradable, sería como haberte quedado dormido pero sin despertar jamás.

*Te dolió matarla una vez, no conseguirás hacerlo de nuevo* Una voz en mi cabeza se hizo más fuerte que las demás. Sabía que era cierto, aunque sin duda, no lo admitiría nunca. Me maldije a mí mismo por ese pensamiento, mi deber era acabar con la Villa Oculta de la Hoja. El hogar de mis amigos, de lo que un día fue mi familia. ¿Cómo iba a acabar con ella si no era capaz de acabar con Sakura? Entonces mi oído capto unas pisadas conocidas, una presencia que me atormentaba por las noches, sabía quién era. Saqué mis manos del agua, no me había percatado de que las había sumergido, y me puse en pie antes de que ella terminara de recorrer el pasillo.

-Sakura.- dije su nombre dándola la espalda. Mi voz sonó tan impasible como de costumbre, aunque tenía que reconocer que tenía ganas de volver a escuchar el "Sasuke Kun" tan repetido por mi compañera. Esa voz se presentaba en mi cabeza sin avisar, atormentándome junto a mi hermano por haberlos matado a ambos. Sin embargo su respuesta me heló la sangre aún más de lo que ya estaba.

-Sasuke.



***¡Hola a todos los lectores! Espero que os haya gustado este primer capítulo, tengo pensado hacer una historia larga y pretendo subir un capítulo como mínimo a la semana. Las críticas constructivas siempre son bien recibidas, ¡no os olvidéis de votar y comentar! cuanto más me animéis a continuar más ganas tendré de escribir y más pronto podréis leer nuevos capítulos.

Un besazo a todos los que me leéis. ***

Incluso si me matas (SasuSaku)Stories to obsess over. Discover now