Las últimas

10K 678 277
                                        


N/A: Bueno, han pasado 84 años desde la última vez que escribí un fanfic. Hoy recibí la iluminación y pues decidí escribir esto. Espero que lo disfruten :)

Era, como siempre, un día frío en el pueblo montañés

Ops! Esta imagem não segue nossas diretrizes de conteúdo. Para continuar a publicação, tente removê-la ou carregar outra.

Era, como siempre, un día frío en el pueblo montañés. El salón de clases estaba casi lleno, pues ya casi era hora de empezar. Los chicos habían dejado de ser unos niños y poco a poco se iban acercando más al mundo de la adultez, notándose en ellos bastantes cambios físicos: Algunos habían crecido, otros adelgazaron o incluso otros estaban casi igual; estaban cursando su último año de secundaria y ya era cuestión de días para que iniciaran una nueva etapa en sus vidas: La universidad. Todos ya estaban decididos sobre qué iban a hacer con sus vidas. Todos menos uno.

— Yo estudiaré Derecho y seré un abogado como mi padre. —  Dijo cierto pelirrojo de ushanka verde.

— ¡Ja! Todos los judíos son iguales. 

— ¡No te metas con mi gente, maldito gordo! — Dio un suspiro — En fin, ¿tú qué harás con tu vida, Cartman?

— Yo... —  pensó por unos segundos —     Seré alguien genial, mejor que todos ustedes. — Dijo con una actitud soberbia.

— Seguro no tiene ni idea.— Dijo Stan.

— Te apuesto que irá a trabajar con su madre. — Añadió Kenny entre risas.

— ¡Cállense, maricas! —  Dijo irritado el castaño— Ya verán que pronto tendré mucho dinero y ustedes trabajarán para mí.

— Como digas. —  Respondió el pelinegro.

Stan tenía razón. Eric no tenía la más mínima idea de lo que iba a hacer. Él había liderado movimientos, manipulado gente y elaborado planes casi perfectos; pero había dejado de lado su vida académica y profesional, por lo que ahora estaba desesperado, indeciso y presionado. Cómo le encantaría congelar el tiempo y que todo se quedara así para siempre. Sin embargo, decidió ocultar todas esas emociones con una actitud soberbia y relajada.

Luego el timbre sonó, dando inicio a las clases.

— Buenos días, alumnos. Como sabrán, solo les quedan dos semanas de clases. Por eso, además de ver los preparativos para su graduación, pienso que también es bueno que reciban consejos para su futuro. Debido a esto, ahora recibirán una charla de parte de un exitoso profesional. 

—  Ugh...

—     ¿Algún problema, señor Cartman?

— No, no. Decía que el aj... í es muy rico.

—... De acuerdo.

Eric odiaba esas charlas. No porque fueran aburridas, si no porque en lugar de ayudarlo lo que hacían era presionarlo. Le hacían recordarle que no tenía nada en mente y que probablemente crezca y se vuelva pobre como la familia de Kenny.

Al finalizar el día, el castaño estaba bastante estresado. Como pensó, esa charla solo empeoró su situación; estaba tan tenso que esa noche no podía dormir. Lo pudo hacer gracias a unos calmantes que le dio su madre.  

LimboHistórias para pegar e não largar. Descubra agora