[22//09]
El ruido de la ciudad se mezcla a mi alrededor. Siento una brisa fría y me coloco la capucha de la sudadera. Temprano por la mañana no es raro ver a la gente llendo y viniendo. Gente honrada con trabajo, obligaciones y necesidades. Siento mis ojos pegajosos, posiblemente por la falta de sueño e higiene. Sinceramente, ahora mismo no me gustaría mirarme a mi mismo al espejo. Me esperan unas grandes ojeras y puede que un rostro pálido.
Normal después de todos estos días sin poder dormir.
Miro la hora en mi móvil. Los número digitales me indican que es la hora. De un salto perezoso me levanto de aquella banca. El cielo está nublado por ahora y lo odio. Siempre pensé que el clima tenía cierto poder en nuestras emociones. Si hacía sol te sentías alegre, si no lo hacía quizás estarías menos animado, y el cielo nublado hacía que todo pareciese.... Triste.
Saco el boleto de mi bolsillo. Está arrugado pero sin embargo estable.
No me gusta el metro. Hay tanta gente y es muy sofocante. Recorro el tren con la mirada, débil, porque ignorar aquellas manchas en mi visión es difícil y sofocante. Mis piernas tiemblan, pero no caerán ahora. No después de todo. A medida que siento una fuerte mirada en mi, mis ganas de llegar a mi destino aumentan. Yo se que no es nadie, que todo es un producto de mi imaginación, de la falta de sueño, pero es insoportable.
El tren se sacude, y siento el leve peso de las personas que se chocan contra mí. Entonces, el famoso pítido que anuncia la parada. Al salir, siento el aire fresco. Totalmente necesario si me preguntas.
Tomo un respiro y me dirigo hacia mi destino con dificultad.
•
Suena un pequeño y alegre sonido. Me gusta aquello, pero era una pena que lo demás opacara en lo que este lugar se podría convertir. Un alegre bar en lugar de la guarida de un temible villano.
-Ya estabas tardando Izuku.-Aprieto los labios cuando mi nombre suena por su boca. Él fue así desde el principio, pero nunca me acostumbraré a ser informal por parte de un villano.- realmente pensé que habia pasado algo cuando empezaste a tardar.
Su preocupación no me enternece, pienso, porque odio sentir aquel agradable sentimiento cuando pasa.
-Estoy bien, llegué sin problemas.-Deslicé una sonrisa cansada por mi rostro, no queriendo pensar en los rostros de esos problemas.
El me observó y me dio unas pequeñas palmadas en la espalda. Sentí el apoyo de su parte, al igual que una opresión en mi estómago.
No quiero recordar.
-¿dónde está Tomura-san?-El me observó indeciso
-En el sótano, pero...-Yo me levanté, sabiendo lo que diría.-no creo que debas ir, no se encuentra especialmente bien.
Yo sabía a que se refería, y no me importaba. Era algo a lo que ya me había acostumbrado. Bajé las escaleras, escuchando un pequeño suspiro detrás mía.
Estaba oscuro abajo. Debido a que era un sótano, algo oculto y bajo el suelo, esto no tenía ni iluminación ni ventilación. Sin mencionar el olor horrible que había.
-Tomura-san...
Vi un cuerpo tirado en el suelo, inmovil. Pensé en la posibilidad de que realmente estuviera muerto, y si era así no provocaba cualquier tristeza dn mi. Estaría bien de hecho, pero sabía que no era así. Tomura es más difícil que eso. Lo volví a llamar y vi como se removía. Me daba asco, estaba rodeado de un charco acuoso. Seguramente alcohol.
-Midoriya...-Sonó increiblemente ronco, como si tuviera la garganta rajagada. Ojalá. Parecía que le costó incluso pronunciar mi nombre. ¿porqué tengo que soportar esto?-Ven aquí.-Hice caso sin rechistar y me arrodille a su lado. El olor a alcohol me golpeó de inmediato. Arrugué la nariz sin poder soportarlo, era horrible. Él elevó su mano hasta agarrar la mía, casi con cariño. Su tacto fue áspera y callosa.-¿me dejarás alguna vez?
YOU ARE READING
Kidnapper
FanfictionMidoriya es secuestrado por Tomura y la liga de los villanos. Ya no es un aspirante a héroe.
