i n t r o

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Aquella habitación parecía no tener ventilación, no había si quiera rastro de la luz del sol, todo estaba completamente oscuro.

Aquél sofá donde el pelinegro solía estar, se mantenía vacío. La chica anhelaba su regreso, pues estar en aquella habitación de hospital no la hacía sentir muy segura.

Aún sin poder observar la figura de aquél chico con un peculiar aroma, debido a la ceguera que contenía ésta, lo podría identificar con tan sólo su olfato.

Para ser honestos, la pelirroja no tenía ni idea del porqué este venía todas las tardes para hacerle compañía, sin siquiera conocerla. Sólo sabía que le agradaba su presencia aunque este no hablara en demasía.

Este nunca reveló su identidad haciendo que su repentina partida fuese aún más misteriosa de lo que ya era.

Ésta tenía la necesidad de hacer que el pelinegro aparezca de una forma u otra, no le importaba su condición, lo único que quería era sentir aquél dulce aroma dentro de su fosas nasales, quería sentirse protegida y lo único que le daba protección era la presencia de este a su lado.

Se decía a sí misma que no se preocupase, que todo estaría bien, pero algo en el fondo de su corazón le decía que no, que lo necesitaba.

Tenía que llenar aquel oscuro espacio el cuál nunca recibió ningún rayo de luz de parte del sol a pesar de que ella no pudiese recordar nada.

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[PRÓXIMAMENTE]

BLACK SPACEStories to obsess over. Discover now