Capítulo 1

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La habitación quedó en un profundo silencio por unos cortos segundos antes de que los sollozos de John lo rompan. Sherlock se sentó a su lado y apoyo una de sus manos en el hombro del platinado.

-Está bien John, ya todo está bien. -le dijo con su tranquila y profunda voz. El se inclinó contra el pecho del azabache quien lo rodeó con sus largos brazos y se quedaron así por unos cuantos minutos.

"Mis chicos de Baker Street" resonaba una y otra vez en la cabeza del detective. Poco a poco los sollozos pararon y la respiración de John volvió a su estado normal.

-Lo siento, Sherlock. -Dijo cuando finalmente se separó de él.

-No tienes por qué disculparte, John. Hasta tú eres humano, ¿recuerdas?

John no dijo nada y por unos minutos se quedaron en silencio

-¿Por qué no te quedas a comer? –Dijo finalmente rompiendo el silencio

-No no, tengo que ir con Mycroft antes de que se haga más tarde o me dejara afuera.

-Oh, con todo lo que pasó olvidé lo de Baker Street... ¿Sabes algo de La Sra. Hudson? ¿Ella está bien?

-Si, a su departamento no le pasó nada. En la mañana iré a ver cómo quedó el 2B.

-Sherlock no hace falta que vayas solo. Yo te acompaño, y si lo prefieres puedes quedarte aquí esta noche.

Sherlock no pudo contestar porque la casa se inundó con los llantos de Rosie. John se paró y fue a toda velocidad hasta su habitación. Unos minutos más tarde volvió con la pequeña niña en brazos.

-No quisiera molestarte John. Probablemente quieres descansar y pasar tiempo con Rosie.

-Tú nunca molestas, bueno sí. Pero no en este sentido. -Respondió concentrado en darle correctamente su mamadera a Rosie.

-Gracias John.

-Cuando quieras.

Rosie terminó su mamadera y rompió en llantos nuevamente. John se levantó para tranquilizarla pero su teléfono comenzó a sonar.

-Mier...coles -dijo percatándose de la presencia de su hija. -Sherlock ¿podrías sostenerla unos minutos por favor?

-¿yo? -dijo sorprendido por la pregunta. – ¿En serio quieres que yo la sostenga?

-Por favor Sherlock. No hay nadie más aquí y no dejará de llorar.

El más alto soltó un suspiro resignado y extendió sus brazos hacia John quien cuidadosamente le pasó a la niña y se alejó del ruido para contestar la llamada. Rosie había dejado de llorar en cuanto estuvo en los brazos del detective.

-¿Qué ocurre Watson? -Le preguntó cariñosamente. John al escuchar su apellido se giró hacia ellos pero al ver que le hablaba a su hija y que ella ya estaba tranquila y feliz no pudo evitar sonreír.

-Sí, Mycroft. Él está aquí conmigo, no te preocupes. -Respondió John a la voz en el teléfono. -Pasará la noche con nosotros y mañana iremos al 2B a ver cómo están las cosas. Está bien, se lo diré. Adiós.

Colgó el teléfono y se sentó en el sillón donde Rosie y Sherlock estaban jugando con un sonajero. La niña no paraba de reírse y el detective de sonreír.

-Era Mycroft. -Dijo mientras sentaba a Rosie en su regazo.

-¿Qué quería? -Respondió el detective.

-Quería saber dónde estabas y si estabas bien. -Hubo una breve pausa en la que John esperaba por algún tipo de respuesta pero al no haberla continuó.- Le dije que estabas bien y que te ibas a quedar acá con nosotros.

Un nuevo comienzo (Johnlock)Stories to obsess over. Discover now