Somos humanos. Somos personas, con sentimientos, con emociones, con pensamientos y sueños. Poco a poco cada sentimiento va cambiando y todo depende de tu situación. La mía no era la mejor de todas. Yo crecí con la regla de que el estado de tu mente se define atreves de tus acciones. Muchos dejamos de pensar así. Nos importó más la situación en la que estábamos, que en lo que nuestro estado de la mente sentía, y una ves más me di cuenta que deje de sentir. Deje de vivir.
La emoción es algo que varía todo el tiempo. Aprendí que no se puede estar feliz todo el tiempo pero tampoco estar triste todo el tiempo, y es que las emociones son las que nos dan valor y nos dan razón para existir. Sin tus emociones no hay personalidad, sin personalidad no hay tu.
El pensamiento de cada quien es nada más una opinión. No hay pensamiento bueno o malo, solamente opinión. El pensar mío siempre fue diferente al de la mayoría. Jamás me a dado pena decir lo que pienso y siento que nadie le debería de dar pena. ¿Porque? Porque mi pensamiento, tu pensamiento no se equivoca.
Mi sueño siempre fue ser buena en algo. Casualmente no era algo que el destino quería para mí, pero al final del día YO decido mi destino y el mío es dejar de soñar y empezar a hacerlos realidad.
Tú controlas tus sentimientos.
Tú controlas tus emociones.
Tú controlas tus pensamientos.
Tú controlas tus sueños.
Nunca dejes que ellos te controlen a ti.
