.Capitulo 1.

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.Pov.Alexandra.

Ya entrar a la universidad no es nada de alegría para mi, aun que no seria entrar si no pasar, pase a segundo, wow que alegría, no enserio dejando la ironía de lado, siempre tienen que confundirme con un chico a pesar de tener largo el cabello, les da igual mi opinión o algo por el estilo por que a fuerza quieren que sea una chica con faldas cortas, blusas, maquillaje de payaso y no es por ofender pero siento que solo parecen payasas con la cara maquillada pero no por ser mala si no que, no necesitas de maquillaje para conquistar a alguien o bueno eso pienso yo ya que cualquier chica que yo quiera que sea mi novia, lo termina siendo y si, si recuerdo que hay heterosexuales así que mejor ni decir cosas por que luego me dicen estúpida solo por decirle que se ven totalmente ridículas con maquillaje, ¿vale? mis mil disculpas princesitas por decirles eso.

-y ¿bien?-.me observo por unos segundos Carlos, mi mejor amigo desde la infancia, gracioso que sea gay, siempre lo niega, dice ser bisexual pero no lo es, es bien chaparro ya que mide 1.63 y yo 1.78.

-¿Que quieres enano?-.me encanta molestarlo, es demasiado cómico.

-ya te dije que no me digas así y te decía que si te parece ir a dar una vuelta-.me vio y luego vio a su bolsillo de su pantalón donde buscaba su dinero.

-aja y ¿Quieres ser rebelde cuando ya pasamos a segundo grado?-.acomode un poco mi chaqueta mientras escuche un bufido de su parte.

-sabes que odio que arruines mis rebeldías, además tu sales con la profesora que en estos momentos nos toca, ¿no?-.lo observe, el solo me miraba fijamente.

-mira, se que te gusto y todo pero no me mires así que me das escalofríos y no, ya no salgo con esa mal nacida, es mas caliente de lo que tu podrías pensar, siempre ella muy gustosa de tener sexo una y otra vez pero dos cosas si te puedo asegurar, primera tu de rebelde ni el cabello tienes y segunda a mi me da igual, siempre salgo perfectamente en los exámenes estudie o no, así que por las faltas me dan igual-.

-no me gustas!!!!-.me empujo y yo solo pude limitarme a reír.-cuanto desearía ser tu...-.suspiro y yo golpee su hombro.-¡oye!-.me regreso él golpe pero yo no a él por que moría de la risa.

-ya para enano-.mire mi reloj y lo vi algo sonriente.-llegas tarde ¡y! Además tu hermana ya te vio-.él volteo bruscamente y vio a su hermana correr hacia nosotros así que él se fue corriendo.-¡corre, corre que te agarra y te mata!-.él a lo lejos me levanto él dedo de en medio, vaya que esta asustado y yo aquí partiendo me de la risa.

La hermana de Carlos es mas alto que él ya que mide unos 4 centimetros mas y era divertido verlos correteando se pero es aburrido ya en un rato, así que solo me pare y fui a una cafetería cercana al parque, donde él café era tan delicioso que es como mi segundo hogar, siempre he amado el olor del café pero aun mas su sabor, es increíble y donde yo siempre voy, me recibe muy bien una señora de tercera edad llamada Carmen.

Para cuando llegue a la cafetería, sonó la campanilla de la puerta y Carmen volteo a verme.

-¡pero si es mi querida Alex!-.ella dejo un café y un pie en la mesa de un señor para poder recibirme con un abrazo y un beso en la mejilla.-hace cuanto no vienes mi querida niña, ya no se siente lo mismo sin mi niña consentida-.Sonreí y ahora fui yo quien la abrazo, realmente la extrañe pero antes no había tenido él tiempo para venir.

-realmente la extrañe señora Carmen-.Sonreí pero mi sonrisa se esfumo al recordar lo que me había dicho.-señora Carmencita-.corregí inmediatamente y pude ver que de una cara recia y una ceja levantada cambio a una sonriente y cálida.

-ya pensaba yo que te habías olvidado, mi pequeña alex, tu no necesitas decirme Carmen, dime Carmencita por favor, eres como mi hija así que, ya sabes-.me sonrió y luego fue a hacer mi café.-¿como siempre?-.

-como siempre-.sonreí y me senté en un banco frente la barra.

-y ¿que me cuentas?-.Carmen se acerco con mi café y tomo asiento a lado mío.-¿alguna afortunada?-.tome mi café y mientras lo hacia la mire de reojo así que solo negué con la cabeza-¿y eso?-.me encogí de hombros.-vaya...bueno, esta bien tu toma tu tiempo pero cuando llegue la afortunada, me la presentas-.me guiño un ojo, yo deje mi café y reí un poco ya que a pesar de la edad de la señora Carmen, es muy divertida y simpática al igual que muy activa, le encanta ir a fiestas, es como mi madre, la que jamás tuve.

-esta bien, carmencita pero por ahora, le quería preguntar algo-.baje un poco la mirada.

-lo que gustes, cariño-.ella tomo con sus delicadas manos mis hombros y me hizo verla de a poco.

-no deseo ir a casa, ya sabes por que, ¿podría quedarme contigo?-.le di una pequeña sonrisa.

-¿sucedió de nuevo? Tu madrastra no merece hacerte eso a ti ni a tu hermana-.suspiro.-esta bien, trae a tu hermana tan bien, podría jugar con mi hija-.sonrió.

-¿hija? ¿Ya tienes otra?-.la mire un poco sorprendida.

-si, ya sabes que Caeli esta lejos y apenas adopte a una niña-.Sonreí ante su comentario, es cierto que Caeli no esta ya mucho por haca pero es buena chica o bueno...si no fuera por que es una mujeriega, seria muy buena pero al menos tiene a su amiga Claudia, parecen pareja pero lamentablemente no lo son.-¿Alex?-.mire a Carmen.-estabas como en un trance mi niña, ¿que sucede?-.entre sus suaves y arrugadas manos tomo mis mejillas.

-yo solo pensé en algo pero ya paso carmensita-.me levante y bese la mejilla de Carmen.-pero ya me tengo que ir, vengo en la tarde con mi hermana-.Sonreí, salí del establecimiento y tome un poco de aire para luego irme directamente a mi casa.

Soy una Chica, No Un ChicoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora