Hacía ya un tiempo que sufría de estas visiones. Había conseguido asimilar que no estaba loca, a pesar de costarme lo que no estaba escrito. Pero es que... Para una persona tan ingenua como yo, se hace difícil el cercionarse de que la persona que estoy viendo no existe. No tienes idea de cuánto.
- ¡Ya estoy en casa! - esa estúpida manía suya de saludar me irrita.
- ¿Para qué saludas? - grito desde mi habitación - Nadie te escucha, estás muerto. - le recuerdo.
Él asoma su cara por la puerta, dejándome ver una mueca de desagrado.
- No hace falta que repitas lo que ya sé.
- Pues no saludes.
Me llevo las manos a la cabeza por el fuerte dolor que me causa el joven.
- Min Yoon Gi. Para ahora mismo. - jadeo entre dientes masajeando mis sienes.
- Oh, ¿te duele? Que raro... Si estoy muerto debería dar igual, ¿o no? - esas malditas palabras llenas de burla retumban dentro de mi cabeza.
- No es mi culpa que seas un puto inútil. Ni siquiera sabías caminar bien cuando estabas vivo... - el dolor cesa de repente. - ¿Min?
Pero él ya se ha marchado.
- ¿Min? - me levanto de mi cómoda silla para buscar al fantasma. - Min, de verdad, ven.
Ni un sonido. Nada. Me muerdo los labios, nervios.
Investigo todas las estancias de mi piso, intentando encontrar fallidamente al joven.
Después de diez minutos de regañinas a la nada, me rindo y camino hacia la cocina, queriendo beber un vaso de agua. Nada más abrir la estantería, todos los ocupantes de esta, caen al suelo.
Doy un salto hacia atrás, notando como algunos cristales me rasguñan las piernas.
-¿... Min? - recorro toda la estancia con los ojos. - Yoon Gi, esto ya no tiene gracia. Si te he molestado, de veras, te pido perdón, tal vez me he pasado... - revuelvo mi cabello.
Me quedo callada, esperando alguna respuesta por su parte, pero de nuevo, silencio.
Grito por segunda vez cuándo un plato se rompe.
- ¡MIN YOON GI! - chillo al escuchar una puerta abrir y cerrarse repetidas veces.
Apoyo mi cuerpo en la encimera, cogiendo varias bocanadas de aire.
- Lo siento, ¿vale? Deja ya de castigarme.
La opresión en mi pecho es cada vez mayor, creo que no se entera de cuanto miedo me dan estas cosas. Noto mis ojos lagrimear.
Entonces, el joven de pelo rubio, aparece delante de mi.
- Lo siento, lo siento... - agacho la cabeza.
- Vale, te perdono. - sonríe con suficiencia.
Giro el rostro, evitando su mirada e intento coger la escoba para limpiarlo todo, con una ligera intención de no tener que entablar conversación, debido al miedo y mi vergüenza, pero un brazo me lo impide. Un brazo congelado pero sorprendentemente suave.
- ¿Estás bien? - su voz suena cerca de mi oído.
- Eres idiota, sabes que estas cosas me dan miedo... - sorbo hacia arriba y aparto su agarre lentamente.
A pesar de estar frío me quema.
- Perdón, pero me hiciste sentir mal.
- Lo sé, y me he disculpado varias veces... - carraspeo y retrocedo un poco al ver sus pies aproximarse.
- Aunque esté muerto, puedo tocarte, ya lo sabes.
Asiento con la cabeza.
- ¿Pero tienes idea de por qué?
Ahora niego.
- Porque eres mía. ¿No te acuerdas? - noto su risa rozar mi oreja.
- Sí me acuerdo pero... ¿No era que tú...? Es decir, yo lo era cuando estabas vivo. - tuerzo la cara en una mueca, intentando hablar con sensibilidad.
- Bueno, estoy aquí, ¿no? - en mis ojos lee la respuesta - Pues eso es lo único que importa. - esboza una sonrisilla acariciando mi mejilla. - Te recuerdo que sigues siendo mía, así que nada de juntarse con otros chicos.
"¡Ja! Como si tuviera ganas, o amigos, directamente. " pienso levantando las cejas.
- Me tienes a mí. Y recuerda que puedo leer tu mente. - la parte de mi cara tocada anteriormente se pone roja.
"¿Estás escuchando esto?"
- Sí.
"Oh, mierda, ahora no voy a tener privacidad... ¿Y si se entera de mis sentimientos? Oh, no... No, no, no, no, por favor... "
- Guapa, te sigo escuchando.
"Ah, bien, ahora sabe que me gusta un estúpido muerto, la vida es genial. Espera. Oh mi madre, ¿qué he dicho? Esto me está afectando, Yoongi, ignora eso, no iba en serio, jaja... "
- Arreglaremos cuentas más tarde. - ronronea agarrando mi cara entre sus manos y juntando mis labios con los suyos.
Un enorme escalofrío me recorre. No se si es de lo helada que tiene la piel, de la emoción, o del miedo por haberle besado.
- ¡Te quiero! - sonríe y desaparece entre mis brazos.
Parpadeo aún en shock. No entiendo nada. Me acabo de besar con un muerto. CON UN MUERTO. ¿Por qué? ¿Por qué me he dejado? Era mi... Novio, si se puede decir así. Pero lo era. ¿Es posible que me enamore de algo que ya ha dejado este mundo? Y si lo es, ¿lo acepto? ¿Me parece bien? Demasiada información. ¿Y por qué se ha ido?
- ¿Min? ¿A dónde has ido?
Escucho que llaman a la puerta. Me dirijo a abrir, con la cabeza en las nubes, pero el espíritu de antes aparece delante de mi.
- Espera, ¡no abras! - tiene una expresión verdaderamente asustada.
- No seas paranoico, voy a ver quién es. - le saco la lengua.
- Yun, en serio, no lo hagas.
- Anda, calla. - respondo algo preocupada por su insistencia.
Agarro el manillar y lo bajo, entreabriendo la puerta.
- Y lo hizo... Nos vemos hoy por la noche, recuerda que aquí o fuera, te quiero... - y vuelve a juntar sus labios helados con los míos, mientras una luz al otro lado me ciega.
- ¿Que...? ¿Yoongi? ¿Qué pasa? - unas manos calientes envuelven mis hombros.
- Venga, Yun, ya es hora de despertarse.
- ¡Espera! ¡Min!
Y así es. Abro los ojos como platos. Me humedezco los labios e intento situarme en el espacio y tiempo.
Reconozco rápidamente las cortinas de algodón de mi habitación y me calmo al instante. Otro sueño con mis supuestas visiones de muertos.
Quiero gritar por que nunca entiendo nada. ¿Qué es lo que me despierta? ¿Dónde está ese maldito rubio?
Mi móvil vibra mientras mi cabeza intenta buscar respuestas. Un nuevo mensaje. Enciendo para ver de quien es.
"¿Hola? Espero haber dado por fin con tu número... ¿Eres Yun? Si es así, añádeme como Jimin. Por cierto, sé dónde vives y voy a ir a buscarte dentro de una hora, prepárate, tenemos que hablar de Yoongi :)"
Vale, vale, vale, ¿que narices? ¿Quien es este? ¿Pretende que me vaya con un desconocido? ¿Y como que dentro de una hora? ¿Qué sabe de mi? ¿Y de Yoongi? ¿Acaso está vivo? O de verdad muerto? Oh, dios, no entiendo nada...
¿Debería ir con él? Tal vez sea lo mejor. Pero sí es un violador, ¿qué? Algo de Min tendrá que saber, por que si no, no sabía que estoy relacionada con él. Bien, decidido, voy.
A las nueve y media estoy en la puerta. Esperando a alguien que no tengo ni idea de su aspecto y puede que quiera secuestrarme.
Vuelve a revisar mi moño de color rubio castaño. He leído muchas historias como para saber que esto no va a acabar bien.
Llaman a la puerta y abro al segundo, doy la impresión de estar desesperada... Bueno, lo estoy, así que ¿qué más da?
- Ah, sí, me parece que sí eres Yun. ¿No? ¿Tú que dices, Min? ¿Es ella?
Mis ojos viajan de un pelirrojo algo bajito y apuesto a un rubio, muy pálido, de ojos oscuros que se me hace terriblemente familiar. Tal vez porque lo he visto hace unas míseras dos horas.
- ¿Min? Oh, dios, esto no es real.
Murmuro apretando los dedos alrededor de la manilla.
El susodicho traga saliva y me observa de arriba a abajo.
- Eres jodidamente real. - jadea revolviéndose el pelo y alterando mis hormonas.
- ¿Podemos pasar y tomamos un té? - pregunta Jimin levantando las cejas.
Simplemente asiento con la cabeza, anonadada por la situación.
El que recién ha hablado, entra con paso dominante hacia la cocina, como si la conociera de toda la vida.
En cambio, el otro, entra despacio, sin apartar sus ojos de los míos.
Me muerdo los labios de puro nerviosismo y cierro la puerta cuando él pasa.
Al girarme, su brazo corre a mi cintura y su boca busca la mía, encontrándola en cuestión de segundos.
- No me creo que esto sea de verdad... - acaricia mi espalda. - Pero tenemos mucho de lo que hablar.
Sobre todo de su maldito beso. Que es tan real como en mis sueños.
Qué está pasando con mi vida?
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| El sueño lo cambia todo |
General Fiction"- Oh, por favor, no digas tonterías. - murmuro notando como mis ojos se humedecen. Sí lo que dice es cierto, sí lo que no quiero creer es cierto... Significa que él está muerto."
