LOS ZAPATOS JAMÁS SE LEVANTAN SOLOS

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Ahí está mi tía Rosine. No está dormida en el sillón. Haré una prueba para demostrar que es cierto: apago la radio. Ahora grita la tía Rosine. La tía Rosine cierra los ojos porque se imagina un delón cuando escucha unas historias por la radio. Alguien desde la radio tiene una voz muy gruesa como si tuviese catarro. Tía Rosine dice que es lo más bello del mundo. Ella se imagina un delón y yo imagino un elfo. Los elfos deben ser los chicos más apuestos, ya que dicen que son los esposos de las hadas.

La tía Rosine cierra los ojos y sonríe: se ve que la está pasando bomba. Yo solo me siento a mirar como cierra los ojos y sonríe la tía Rosine; esa boca como una banana es un espectáculo entre interesante y cómico. Imagino a la tía Rosine vestida de Cenicienta y bailando un vals con su delón. Se le cae el zapato. A toda Cenicienta se le debe caer un zapato, de lo contrario, jamás se casaría con el príncipe o con su delón. A mí se me han caído los zapatos tantas veces, pero los he tenido que levantar yo sola.  

El vuelo de la PerséfoneDonde viven las historias. Descúbrelo ahora