1. SIEMPRE HE ESTADO ENAMORADO DE ÉL.

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Hola, soy Harry James Potter y soy especial, soy uno de los pocos donceles que existen. Si, puedo quedar embarazado pero, al ser un hombre, también puedo embarazar. En el mundo mágico la homosexualidad es tabú, a menos que seas un doncel porque si lo eres todas las familias mágicas intentarán casar a sus hijos contigo.

Cuando los que son como yo tienen su primera menstruación, son exhibidos por sus progenitores hasta que consiguen el mejor partido. Y es que los hijos de los donceles suelen ser los magos más poderosos y si hay algo que anhela la alta sociedad mágica es poder presumir de descendientes poderosos. Pero yo tengo los mejores padres del mundo y nunca revelaron mi condición, ellos decidieron que sería yo quien escogiera a mi compañero o compañera, si quería contar y a quien mi secreto y que no habría nadie que condicionara mi decisión.

Mi padre se llama James, es sangre pura, hijo de una de las familias más antiguas y poderosas del mundo mágico anglosajón. Cuando se enamoró de mi madre, mis abuelos no lo aceptaron. Mi madre es hija de muggles y aunque siempre ha sido una bruja poderosa no querían que papá "ensuciara" su linaje mezclándose con una impura.

Mis padres, por miedo de que les obligarán a separarse al dejar Hogwarts, decidieron tener un hijo (lo que más se respeta en el mundo mágico es un bebé, se considera un regalo de la magia ya que asegura el futuro de nuestro mundo)cuando se graduaron mamá ya llevaba 3 meses de embarazo. Así que pudieron casarse y tener a Sirius, mi hermano mayor.

Decidieron vivir en el mundo muggle y que nos relacionaramos a partes iguales con las 2 culturas así que crecí rodeado de amigos mágicos y no mágicos.

Sirius es el mejor hermano del mundo pero con el empieza mi problema, y es que estoy enamorado de su mejor amigo, Severus Snape, el es todo lo que ningún padre querría para su hijo y ningún hermano para su hermano pequeño(por mucho que sea su amigo).
Es guapo, sexi, atractivo, rebelde, mujeriego y muy muy fiestero. No se toma nada en serio y realmente nunca le he conocido una relación aunque se que las tiene a pares. Vamos el chico malo por excelencia.
Piel blanca que contrasta con su pelo y ojos negros,labios gorditos y apetecibles, espalda ancha y brazos robustos.
Como si todo esto no fuera suficiente resulta que también es quince años mayor que yo y nunca se fijará en mí, porque para él soy sólo un niño al que le gusta chinchar.

La primera vez que me di cuenta de lo que sentía por él tenía trece años, hacía poco que había descubierto mi condición de doncel y solo unos pocos allegados (entre ellos el, pues era como otro hijo para mis padres)

Mi hermano ,su mujer Bellatrix (una hermosa bruja sangre pura de la casa de los Black) su hermano Remus,Sev y yo nos fuimos un fin de semana a un apartamento que habían alquilado para ir a ver la final los mundiales de Quidditch.

Ellos estaban jugando a ajedrez mágico, mientras Bella ya se había acostado y Sev y yo hablábamos. Yo me acababa de echar un novio muggle 5 años mayor que yo(ya apuntaba maneras) y el que nos había visto estaba intentando averiguar que teníamos.
- Harry No quieras correr tanto - Me decía Severus mientras paseaba un cigarrillo sin encender por sus maravillosos labios.-Todo llega.

-Si a mi me da igual, no estoy enamorado ni nada -Dije quitándole importancia - solo me gusta, salimos al cine, a pasear... no se, lo pasamos bien.

-Ya cariño pero tu tienes trece años y el diecinueve, estáis en distinta etapa, teneis distintas necesidades....

-No me voy a acostar con él si es lo que te preocupa- le corte- Hoy me gusta el y mañana otro o... otra -sonreí - todavía no he elegido...

Aquella noche estuvimos hablando de muchas cosas, de aquel chico, de mis amigos, de mi vida en general, él siempre intentaba molestarme y me trataba como a un niño, pero aquella noche estuvimos hablando de igual a igual y me di cuenta de que estaba muy agusto a su lado, de que cada vez que encendía un cigarrillo yo deseaba ser ese pequeño cilindro de papel que tenía el privilegio de rozar sus labios. Alargue la mano y le quite el cigarro para fumar yo, la verdad es que me daba igual el tabaco sólo quería posar mis labios sobre el lugar donde estuvieron los suyos.

-¿A, que también fumas?-Me pregunto sonriente.

-De vez en cuando- conteste-¿No dirás nada verdad?

-Me parece a mi que tu estas creciendo demasiado rápido- Miró el reloj- ¡Son las tres de la mañana!-Dijo sorprendido- mejor nos vamos a dormir porque si se levanta tu hermano y nos ve aquí hablando estoy seguro de que me crucia el culo-Se levantó, me besó en la mejilla y se fue a su cuarto.

Yo me fuí a mi cuarto y ya no pude dormir, me habia dado cuenta de lo que sentía por él, y me aterrorizaba la idea.

QUINCE AÑOS NOS SEPARAN¡Lee esta historia GRATIS!