Capítilo 5: Yo me había enamorado.

4.9K 266 29
                                    

Y ahí estaba yo, sentada en una banca mientras la escarcha me cubría al igual que todo a mi alrederdor pero no importaba porque estaba destrozada por dentro, como alguna vez me lo advirtió Ashley...
Era totalmente inevitable, pero una cosa tenía clara, al final perdí la apuesta. Porque Jack es una horrible persona y alguien así jamás sería mi Crush.

Horas antes...

—¡Megan!— grité emocionada cuando abrí la puerta y me encontré con ella y una maleta afuera de mi casa.
En un movimiento rápido me lancé hacia ella para recibirla en un cálido abrazo.

—Pero déjame respirar Jess— dijo ella.

—¿Qué haces aquí?— pregunté mientras le hacía señas de que pasara.

—Mis padres— comenzó mientras tomaba su maleta y caminaba dentro de la casa —Irán a visitar a mi hermana a San Francisco por Navidad y yo no me iba a quedar sola, así que me dieron un viaje directo hacia aquí, claro si es que tienes espacio para mí— concluyó tirandose en el sofá.

—No sabes cuánto te he extrañado...— dije tirándome a su lado.

—¡Pero dime!— gritó emocionada irguiéndose —¿Cómo vas con tu príncipe?—

—¿Qué te puedo decir...?— solté un suspiro —Todo va perfecto.—

—No puedo creer la suerte que tienes, ya quisiera yo un chico que regale un peluche de mi tamaño— dijo con aire soñador.

—¿Y cuál es el plan?— pregunté viéndola sonriente, todavía no puedo creer que esté aquí.

—Vamos por un helado, sabes que amo los helados cuando hace frío.—

—Si, aunque eso sea demencial, tú mandas—

Tomé mi bolso y celular, y fue entonces cuando vi que tenía otro mensaje de un número desconocido, este sería el quinto en esta semana:

«¿Sabes por qué te canceló hoy tu novio? Porque no creerás esa mentira de su abuela enferma ¿O sí?
Si quieres averiguarlo, ve al bar de al lado de su departamento a las 10:00»

—Megan...— dije aún leyéndolo una y otra vez.

—¿Qué pasa?— dijo mientras se asomaba a mi celular —No creas esas tonterías, seguro solo es alguien que intenta fastidiarte.—

—He recibido otros— dije seriamente —Me dicen que Jack es un mentiroso y que nada más juega conmigo, pero este es diferente ¿Cómo sabía que me iba a ver hoy con él y me canceló por su abuela enferma?—

—No sé amiga... Tal vez deberías de hablar con él antes de ir y...—

—No— la interrumpí —Si no es verdad, él ni siquiera debe de estar en ese lugar, supongo que después de todo necesito saber que él no me ha mentido.— dije para guardar mi celular.

—Entonces iremos si es lo que quieres, pero mientras, olvidémonos de esas cosas ¡Tengamos un día de compras!— dijo Megan en su obvio intento de animarme, le di una sonrisa de boca cerrada y ambas nos dirigimos al centro comercial.

Después de pasar el día con mi mejor amiga, estaba más animada; de hecho llegue a creer que esta locura de estar congelando nuestros traseros en un bar, no tenía ningún sentido, habíamos llegado desde las 9:30 y ahora eran las 10:08.
Mientras Megan coqueteaba con un chico, yo simplemente seguía viendo la puerta en busca de algo raro y justo cuando estaba apunto de pararme e ir a buscar a mi amiga para irnos a casa, los vi.

Eran Jack, que entraba con Ashley colgada de su brazo; me senté de golpe y agarre un pequeño menú para taparme la mayor parte de mi rostro, claro a excepción de mis ojos.
Ellos se pusieron a platicar sentados en la barra, Jack estaba de espaldas, pero tenía un perfecto plano de la cara de Ashley y todas las artimañas que estaba haciendo para coquetearle; pensé que todo podría tener una explicación razonable, pero no, toda esperanza fue pisoteada cuando él, Jack, mi novio tomó a Ashley por el cabello y la besó, un beso largo y agónico.

Me levante con lágrimas escurriendo por mis mejillas, no tenía las fuerzas para enfrentarme a ellos, estaba decidida a salir por la puerta sin que ellos me vieran, pero ni siquiera eso pude tener.

—¿Jess?— escuche la voz de Jack desde la barra, pero yo estaba decidida a irme, tome la puerta y la abrí, comencé a correr a toda velocidad, pero él pronto tomo mi brazo y me hizo girar hasta ver su estúpido rostro perfecto.

—¡Suéltame!— grité mientras me intentaba zafar —¿Qué más quieres de mí? ¿Reírte en mi cara?—

—Jess déjame explicarte.—

—¡No quiero escuchar más de tus mentiras!— dije con las lágrimas escurriendo por mis mejillas —¡Te odio!— le grité, su expresión de volvió de absoluta culpa y me soltó, dejándome continuar con mi carrera para alejarme de él.

Continúe corriendo hasta que me quede sin aliento, decidida a recuperarlo me senté en una banca.

Ahora...

Intenté procesar lo que acababa de pasar y mientras lo hacía, me parecía que fui la persona más estúpida del planeta; ahora todo explicaba la actitud de Ashley y la incomodidad en el rostro de Jack cuando hablaba de ella, además de las veces que se quedaba contestando mensajes con el ceño fruncido y luego me daba ligeras sonrisas, para después cambiar él tema, ambos se reían de mí a mis espaldas, juntos...
Mi teléfono sonó varias veces, anunciando varias llamadas y mensajes de Jack, pero no respondí ni uno, no fue hasta que apareció el nombre de Megan en el identificador de llamadas que lo contesté.

—¿Jess?—

—¿Tienes las llaves?— dije intentando controlar el temblor en mi voz.

—Si ¿Qué sucede?— cuestionó preocupada.

—Toma el coche y ven por mi, creo que si continúas en línea recta desde donde nos estacionamos, darás conmigo.— mascullé entre sollozos sin poder controlarlo.

—Esta bien, no te muevas de ahí— dijo colgando apresuradamente.

Me quede viendo la nieve caer ¿Cómo no me había dado cuenta? ¿Cómo él pudo ser tan lindo conmigo? Deberían de darle un Óscar al maldito...

—¡Sube Jess, te vas a congelar!— gritó Megan desde el coche.

Me levante de ahí y me subí al asiento del copiloto, Megan me hizo una pregunta, pero yo solamente negué con la cabeza y pareció que ella entendió el mensaje porque ya no me volvió a hablar en todo el camino, no tenía ganas de hablar con nadie, solamente quería dejar de sentir esto por él.

Al llegar a la casa, me dirigí directamente a mi habitación y puse el seguro. Y fue ahí cuando las lágrimas regresaron ¿Por qué demonios sigo llorando? Era demasiado obvio y yo sabia la respuesta, me negaba a admitirlo, porque hacerlo era cavar mi propia tumba pero ahora con el increíble dolor que sentía, no había manera de ocultarlo...
Yo me había enamorado.

Gracias por leer. 💜

Jack & Jess #CrushFicDonde viven las historias. Descúbrelo ahora