18. Poseidón no perdona eso, Hera.

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¿Pensaron que en algún momento de la noche iba a apiadarme de Carter y le diría que me acompañe en la cama de tres plazas? Pues estuve muy cerca de hacerlo. Pero me auto-controlé y eso le causará una futura neumonía sino encuentra en donde dormir. Un sofá podría ser un buen comienzo.

En fin, en la mañana me levanté al sentir frío, mucho frío, casi como si estuviera desnuda. Casi me iba a dar un patatús por lo que pensé. Pero me di cuenta de que no era eso. Ah, claro, hay veces en las que el viento marítimo al ser tan húmedo puede llegar a hacer que las cosas se enfríen mucho o se mojen.

Los siguientes cinco días me dediqué a ayudar un poco al capitán en controlar el yate. Es más, nos hicimos amigos, porque ambos estábamos tan obsesionados con la navegación. Jeffrey me enseñó algo de portugués. Decía que sería necesario porque íbamos a anclar en Portugal. ¡Yei!

Cuando regresé de la cabina del capitán vi que Carter estaba leyendo algo. (¿Qué más podría esperar?) Un segundo... ¿eso era? Era un libro que tenía escrito algo en inglés en letras rojas. ¿LA RAMIPIDE ORJA? ¿WTF? (Welcome To Facebook... no, gringos, no es chistoso)*.

No le di importancia, así que fui a la cubierta.

Miré hacia el océano, obviamente podía saber en dónde estaba exactamente (con coordenadas y todo lo demás, eh). Me apoyé contra la baranda, lo que hizo que se me enfríe la piel. (La muy perr* de la baranda estaba HELADA.) Entonces miré más detenidamente el mar. Parecía que hoy estaba más contento de lo normal (no pregunten cómo lo sé, sólo que siento como un aire festivo por debajo del yate). ¿Es que acaso había algo importante? Un segundo, ¿qué día es hoy?

13 de marzo, inteligente -dijo mi cerebro.

Entonces... mañana era 14 (No me digas). Lo que significa que:

-¡Wooooooo! -grité.

Carter paró de leer y me miró por la ventanilla que había por la habitación.

-¿Enloqueciste más de lo que ya estás? -preguntó.

- ¡Mañana es mi cumpleaños! -grité tan alto que no me sorprendería que aparezca salvajemente un monstruo marino detrás de mí.

La Wikipedia caminó de un lado a otro mientras se devanaba lo sesos de egipcio entre decirme feliz cumpleaños adelantado y darme una cachetada por gritarlo tan alto.

¡YEI! Mañana es mi cumpleaños y oficialmente voy a poder tener mi licencia de conducir. ¡YUJU!

Mientras tanto en el Olimpo:

(Tercera persona)

-Esta no es la primera vez que Hera quiere hacerles el camino más difícil a mis hijos -dijo Poseidón muy enojado en una reunión en el Olimpo de emergencia con los doce olímpicos.

-Lo único que trato de hacer es que se unan los campamentos para poder... -empezó a defenderse Hera.

-No me interesa... te podré perdonar que a Percy lo lleves al campamento de los... los...

- ¿Romanos? -preguntó Hera fríamente.

- NO DIGAS ESO EN VOZ ALTA -gritó Poseidón. -Te perdono que a Percy le hayas quitado la memoria, ¡PERO NO TE PERDONARÉ QUE LE HAYAS DICHO A MI HIJA QUE SE ENAMORE DE UN EGIPCIO!

-¡Poseidón! -gritó Zeus. -No grites a Hera.

-¡No me grites por gritarle a Hera!

-¡No me grites por gritarte por gritarle a Hera!

-¡No grites a Poseidón por gritarte por gritarle por gritarle a Hera! -gritó Hermes.

-¡No me grites por gritarle a Poseidón por gritarme por gritarle por haber gritado a Hera!

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