6. ¿Yo, una diosa? Ja, buen chiste, chico poseído por el dios del papel higiénco

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POV Aqua:

Luego de la respuesta de Carter (que dejó a su hermana en shock), escuché susurros, luego pasos hacia la puerta y me tumbé en la cama. Carter abrió la puerta.

- ¿Escuchaste? -preguntó.

- No -mentí-. ¿De qué hablaban?

- Nada importante.

Luego me dijo que me prepare para la siguiente clase y me aventó el pijama blanco (el uniforme) a la cara. Qué lindo, cráter. ¿Así tratas a los iniciados?

-Hey, Cráter -lo llamé.

- ¿Qué cosa, Agua?

-No me llames así.

-A mí tampoco.

Luego nos empezamos a reír.

-Ya. ¿Qué necesitas?

-Nada. Sólo quería ver tu reacción al descubrir tu nuevo apodo.

-A... já.

Volteó y se fue. Iba a entrar a mi cuarto, cuando...

- ¿Quién eres? -dijo el tipo poseído por el dios del papel higiénico.

- ¿Es de tu incumbencia?

- Sí.

- ¿Por qué?

- Sé que no eres normal y punto.

- Claro... soy Aqua McCartney.

- No... ¿qué eres exactamente?

Lo pensé. Si le decía que no era lo que él pensaba... bueno pues tal vez me fulmine y quede en trocitos diminutos de Aqua. Si le decía tal vez Hera me borre la memoria (y también la de Percy, lo cual no me perdonaría).

-No...

-Eres algo más que una simple mortal, o una simple maga, lo sé. Tu energía es demasiado potente, casi como la de una diosa.

- ¿Diosa, yo? Ja, ja, ja, qué buen chiste Anubis... ¿o prefieres que te llame Walt?

-Si no me lo quieres decir, no importa. Yo lo averiguaré -dijo y se fue por el corredor.

Lo último que me faltaba era que piense eso un dios. Apuesto mi colección de Mitomagia a que solo ha captado mi aura de semidiosa... Diosa, ¿quién se cree eso?

Me puse el pijama y fui a mi clase de... magia, creo. (Wiii, soy Hermione Granger). Saqué mi bolsa con la varita de marfil y la llevé afuera. Vi que todos estaban desayunando en el comedor y me acerqué.

Me senté al costado de Carter. Anubis le hablaba a una chica que parecía disfrazada para la noche de brujas de gata. (Gata fiera, gata fiera...)

- ¿Quién es la que está hablando con Anubis? -le pregunté a Carter señalando a la chica gatuna.

- Ah, es Bast, la diosa de los gatos.

Lo que me faltaba, una diosa más. Apuesto a que los dos van a formar el club anti-Aqua. Si solo supieran quién soy yo.

-No parece diosa -dije.

-Pero claro que lo es. ¿No has escuchado las historias de Egipto? Ella tuvo que pelear contra Apofis para servirle a Ra, el dios del sol. La lucha duró eones y eones. Si alguien se merece respeto es ella.

-Wow, genial.

En serio, estas historias son sumamente extrañas. Aunque las griegas no se quedan atrás.  ¿En qué pensaba la gente de hace dos mil años? ¿En lechugas?

Luego de comer mini-enchiladas (que me hicieron recordar a Grover), empezó la clase de magia. Adivinen quién daba la clase... nada más y nada menos que Sadie, la chica de mi edad, hermana del cráter Kane y lo mejor de todo... sospecha de mí... o eso creo.

Trataba de aprender el Ha-di (destruir) (según Sadie era el más fácil). El problema era que no tenía ni idea de cómo hacerlo. Ojalá Hera me haya dado súper poderes, sino estoy frita pescadita (y créeme casi pude estarlo y empezar a trabajar con Bob Esponja en el Crustáceo Cascarudo, pero esa es otra historia).

Agité la varita y nada. Supongo que así no funciona.

- ¿Problemas? -preguntó Sadie de la nada detrás de mí. Casi me da un paro cardiaco.

-Hmm, sí.

Ella puso su mano sobre el jarrón que me habían dado para practicar.

-Ha-di -dijo y el jarrón explotó en mil pedazos. -Hi-nehm.

Como por arte de magia el jarrón empezó a juntarse y se unió.

- Bueno, ¿por qué no intentas con otro jarrón? -preguntó y me señaló los jarrones más pequeños. Agarré el más pequeño de todos y traté de hacerlo explotar... no hubo resultados. Le hice una pequeña oración a Hécate, la diosa de la magia.

-Ha-di! -grité y el jarrón explotó. Luego Sadie se acercó a ver cómo iba mi trabajo y estaba a punto de unirlo cuando: -Hi-nehm!-volví a gritar. El jarrón se reparó solo.

-Muy bien, Aqua, vas mejorando -dijo-. Tal vez también sigas la senda de Isis.

- ¿Isis?, ¿de qué senda me estás hablando?

-Isis, la diosa egipcia de la magia. Y lo de senda... bueno, todos aquí seguimos una. Es... como si siguieras a un dios o diosa.

Me imaginé siguiendo a mi padre Poseidón en Twitter... o siendo amiga de Atenea (lo cual es demasiado improbable) en Facebook.

- ¿Cómo si alguien siguiera en Twitter a Jennifer Lawrence?

- ¿Qué?, no. Es... como si tuvieras mejores habilidades en diferentes ramas de magia... Por decir... Cleo, la chica de la biblioteca, sigue la senda de Tot, el dios del conocimiento. El chico de los pingüinos sigue la senda del dios del hielo, supongo.

-Ah.

Luego se fue y traté con el jarrón más grande (el master de los masters, el mejor de los mejores.) Me salió bien. (Gracias, Hécate, seré mejor persona con tus hijos.) Justo cuando Sadie se giraba para ver mi avance, yo susurré Hi-nehm y me hice la que estaba practicando con un jarrón mediano.

Griegos y... ¿egipcios?¡Lee esta historia GRATIS!