[Sector 9, Nexus, 4:00 pm - Plaza Pandemonivm. Año 2189]
La ciudad nunca se detenía, ni por las noches, pero aquella tarde, la ciudad parecía estar conteniendo la respiración, o quizá solo era él. Desde aquella plaza, podía sentir las vibraciones de la electricidad, de la ciudad, que aunque inquieta estaba, él sabía que aquel día todo cambiaría.
El edificio aún estaba incompleto. Estructura abierta, vigas expuestas, líneas de luz neón provisional recorriendo sus esqueletos metálicos como venas artificiales. Debajo, el tráfico fluía en capas verticales, drones trazando rutas luminosas en el aire negro.
Soren no miraba la ciudad. La controlaba, no físicamente -no todavía-, pero cada ángulo, cada reflejo en el vidrio en construcción, cada punto de acceso digital del edificio... ya le pertenecía. Lo sentía. Como una extensión torpe de algo que aún no estaba terminado.
-Llegas temprano.
La voz lo sacó del silencio. Soren no se giró de inmediato. Sonrió apenas, como si esa puntualidad hubiera sido calculada milimétricamente.
-No -respondió, ajustándose el guante oscuro que cubría su mano derecha-. Llego a tiempo. - Entonces sí volteó, con una sonrisa de lado, que le daba un aire arrogante y altanero.
Caelum Rhys no se parecía a lo que esperaba. Había visto su imagen mil veces: entrevistas, campañas, discursos de filantropía. Siempre perfecto. Siempre impecable. Pero en persona... Había algo más. Algo... vivo. Algo que las cámaras y la frialdad de las entrevistas parecían robarle. En persona, parecía tener un alma.
Caelum llevaba la chaqueta ligera sobre los hombros, la camisa, blanca e impoluta, ligeramente desabotonada en el cuello, como si el aire de la tarde no le afectara. Sus ojos escanearon el espacio alrededor de ellos antes de posarse en Mason. No era una mirada superficial. Era una de esas miradas que usaba cuando revisaba diagnósticos clínicos. Era una mirada que evaluaba.
-Arquitecto Soren Krynn -dijo, acercándose con paso seguro, extendiendo su mano hacia el contrario-. Tenía curiosidad, debo confesar.
-¿Por el edificio... o por mí? -. Caelum inclinó levemente la cabeza. Una sonrisa breve, controlada, y su mano estrechó, de la misma forma firme y casi helada con la que solía hacerlo a todo aquel que recién conocía.
-Ambos están conectados, ¿no?-. Soren sostuvo la mirada un segundo más de lo necesario. Y pronto dejó ir su mano, tan naturalmente como le fue posible en ese momento. Algo le llamaba hacia Caelum, pero aún era muy pronto para definirlo. Solo sabía que las pantallas no le hacían justicia en absoluto.
-Depende de qué estés buscando...- Finalizó Soren, regresando la mirada a aquel esqueleto frente a ellos. Era la primera vez que se veían en persona, sus reuniones habían sido mayormente en formato digital, había conocido a su equipo de representantes, contratistas, incluso a su asistente personal, pero este día marcaba un hito, al estarle conociendo, por primera vez, tras varios meses de trabajo constante.
El viento de la tarde se filtró entre las estructuras abiertas, moviendo cables sueltos que chisporroteaban con luz azul. A lo lejos, un relámpago silencioso iluminó la ciudad, anunciaba una tormenta. Estaban en el piso más alto de aquella estructura, bueno, el más alto hasta el momento.
Caelum se acercó al borde, mirando hacia abajo. No parecía impresionado por la altura, ni por lo peligroso que podría ser caer desde aquel piso.
-Quiero algo funcional -dijo-, pero también... trascendente.- Soren lo siguió, colocándose a su lado, lo suficientemente cerca como para notar el calor corporal que emanaba el contrario, pero sin invadir, la distancia justa para poder escucharle por encima del ruido de la ciudad que se elevaba desde varios pisos más abajo.
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The devil you know.
FanfictionEl demonio que conoces es un Universo Alterno (AU), situado en una ciudad futurista llamada Nexus, en el año 2189. Ficción distópica, con tintes románticos (enemies to lovers). Nuestros protagonistas son Soren Krynn, (basado en Im Changkyun de Monst...
