El bullicio de los animales era algo común, especialmente en una pequeña villa como lo era "Grey Hollow", tan pequeño para que un rumor vaya de punta a punta, una pequeña capilla vieja se alza en el centro del pueblo, el amanecer apenas empieza a teñir el cielo grisáceo, el fuerte canto de un gallo anunciando el alba, el aire huele a tierra húmeda, los campesinos saldrían de sus hogares apresuradamente para atender a sus animales.
—Que ya estoy despierta... —Susurró, aunque su rostro caído contará otra historia—. Esas criaturillas no morirán de hambre...
—Muchacha, eres muy grande para dormir todo el día. —dijo el viejo, resoplando ante el cansancio de la joven—. Trabaja, como todos los demás.
La muchacha frunció el ceño ante la reprenda de su padre, caminando tras de él lentamente, el suave y dulce silbido de una mujer se escucha fuera de casa, contrastando con la dureza de este hombre, tenues murmullos se escuchan a lo lejos, fuera de la capilla que no estaría muy lejos, Harland, un viejo conocido de la familia, Ashley se frotó los ojos con los nudillos, embobada al observar a Harland fuera de la capilla, pocas veces lo ha visto conversando con el padre del pueblo, Barthos.
—Eh, despierta. —El viejo refunfuña, lanzando un pequeño saco de semillas hacia Ashley, impactando en el somnoliento rostro de esta—.
Ashley gruñe entre dientes, recogiendo el saco que habría caído al suelo, dirigiéndose a un pequeño corral detrás de casa, donde varias gallinas picotean el húmedo suelo.
—Comed, malditas. —Ashley esparce las semillas con el mismo ánimo de antes—. que hoy el frió muerde más que de costumbre.
el silencio típico de la mañana es llenado por el aleteo y los chillidos exaltados de las gallinas revoloteando por el suelo, perdida en sus pensamientos rutinarios, uno de esos pensamientos resonaría más que los demás, ¿Qué hace Harland hablando con el padre...?, Ashley dejó el saco de semillas colgando descuidadamente del corral, escabulléndose por un camino que llevaba a la capilla.
El sonido es rápidamente reemplazado por las tenues conversaciones de gente conocida, algunos trabajando con energía, y otros al igual que Ashley, abatidos por el cansancio de la madrugada, unas cuantas miradas se posarían en Ashley, a sabiendas que esta debería estar ayudando en casa.
—Están por llegar, Padre. —Dijo, con una voz baja y preocupada—. ellos tenían razón, los mercaderes.
—Lo sé... Hijo mío. —Aquel gran hombre ante Harland, dijo con una firme pero calmada voz—.
Barthos apretó el hombro de Harland con una firmeza y fuerza parecida a la de un hombre de antaño, a pesar de los inviernos que este cargaba en su espalda, seguía siendo una montaña de hombros anchos y manos nudosas, al igual que un granjero, cubierta de callos y heridas por el trabajo de campo, prueba de que este pasaba tantas horas labrando al tierra como arrodillado frente al altar.
-Ve, Harland, Reúne a tus hermanos en el oratorio de la capilla. —Dijo algo más grave ahora, demandante—. Ahora.
El hombre sin discutir mucho, se alejó de la vieja capilla, un pequeño grupo de gente parecía esperarlo unas cuantas casas atrás, algunas caras de curiosidad y otras mostrando la misma preocupación que Harland.
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Between Order and Decay: Edrath
FantasyEn Grey Hollow, el amanecer no trae esperanza, solo el eco de lo que el frío está por arrebatar. Mientras la vieja capilla se alza como el último refugio de madera crujiente, un rumor recorre la calle de barro. Ashley lo sabe: los susurros de los vi...
