SungHoon fue admitido en la UNAM para la Facultad de Ingeniería Geológica, y no sólo tiene que viajar de su natal Nuevo León sino que también debía buscar un departamento cerca del campus.
Al ver que las rentas eran sumamente exageradas decide busc...
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La casa De la Garza estaba de fiesta, pues su hijo mayor, SungHoon había sido aceptado en la UNAM para estudiar Ingeniería Ecológica.
El grupo norteño amenizaba entre corridos y algunas canciones románticas que hacía que las parejas salieran a bailar con mucho entusiasmo. En una esquina de la mesa principal estaba SungHoon junto con su mejor amigo, Jake, hijo del mejor amigo de su papá, con quien hablaba de sus preocupaciones ahora cómo futuro estudiante foráneo.
- No manches, Hoon, vas a tener casa sola siempre - molestó Jake mientras abría una cerveza sin mucho esfuerzo, el menor del dúo chasqueó la lengua como respuesta. - Y todavía con camioneta recién salida de agencia, nombre, te van a caer como agua.
- Eso qué, wey - dijo SungHoon con cara de fastidio - a mi me preocupa lo de la renta, está bien mentado caro.
- Wey, te iban a pagar el semestre en el Tec de Monterrey, eso está más caro - esta vez le dio la razón al medio australiano moviendo su cerveza, - lo único bueno, es que ya no va a estar de rogona la Wonyo.
- Ei~.
Wonyo. WonYoung Villarreal. O la ex novia de SungHoon, era un tema que siempre se tocaba debido a las múltiples apariciones desde que terminaron su relación hace un año, y es que parecía que no lo superaba.
- Nada más falta que venga y te diga que no te vayas - ambos rieron antes de juntar los envases de vidrio como brindis.
- Órale par de mensos, venganse a bailar, saquen a bailar a las demás - la abuela de SungHoon los empujó hacia sus primas pequeñas, quienes al verlos se emocionaron y aceptaron inmediatamente la invitación
- ¡SuNoo Pech, hijo de la chingada! -.
Aquel grito sólo podía significar dos cosas. 1 Estaba en problemas. 2 Iba a estar en problemas. Pero cómo al rubio de ojos miel no le importaba mucho, bajó las escaleras de la casa moderna con el celular en las manos escribiendo algún mensaje para sus amigos.
"Veré qué quieren mis papás, esperen. 🙄". Escribió en el chat grupal.
- Dime, pá - contestó, su mirada desinteresada hizo que YeonJun Pech se levantara y caminara rápido hasta él para tomarlo de la oreja y traerlo hasta donde estaba su esposo. - ¡Oye, ¿qué te pasa?!
- ¿Qué me pasa? Acabo de recibir una llamada de tu tío y me dice que KeonHo acaba de iniciar el curso de integración - el castaño sentó a su hijo en el sofá frente a él, ni siquiera su Pá Bin intervino. - ¡EN EL TEC! Y yo te veo muy campante aquí.
Se quedó en silencio. O al menos la respiración pesada de YeonJun aún se escuchaba.
- Yo... no me di cuenta.
- ¿Enserio? No me digas - el más alto tocó el puente de su fina nariz tratando de tranquilizarse - no puedo más contigo, SuNoo, ya me cansé.
El rubio miró con temor a su padre, ahora si estaba molesto. Ni siquiera con chocó el Audi que le dio cumpleaños dos días después lo hizo enojar tanto, y eso que estaba en el peor estado. YeonJun quitó los lentes oftalmicos de su puente nasal y miró a SooBin, quien no lo miraba.
- Pá, te lo juro que no fue intención... - se levantó del sofá para defenderse pero la mano del castaño lo detuvo.
- Casi no te gradúas, y para colmo, te atrasas con la universidad - respondió el castaño y por fin lo miró, SuNoo tenía esos ojos miel llenos de lágrimas y las mejillas abultadas, no podía caer de nuevo en esa trampa.
Como SuNoo era el único nieto de la familia Pech era muy consentido por cada familiar, su abuela siempre lo defendía cada que hacía una tarugada o cuando estaba crudo le cocinaba algo para bajársela. No se diga de su abuelo, porque cada cumpleaños se lucía con los regalos de cumpleaños y navidad, todo siempre joyería o ropa de la marca que más quisiera. Tampoco se descartan Soobin y YeonJun. Siempre se dice que el hijo menor recibe mayores privilegios y así era, auto a los dieciséis y permisos ilimitados. Todo lo que Giselle hubiera querido en su momento.
Siempre que pasaba algo malo, SuNoo usaba esos ojitos miel afilados para justificarse. Pero YeonJun había llegado a un límite, no podía pasarle algo tan importante como la universidad, así que tomó medidas sumamente necesarias.
- Papi, perdóname, el próximo semestre hago el trámite - habló SuNoo casi de rodillas. Era el peor día de su vida, justo quince minutos antes estaba organizando su viaje de graduación con sus mejores amigos, Jay había conseguido que su Padre les diera acceso VIP en uno de sus hoteles de Guadalajara; apenas iba a pedir permiso y lo peor es que ocupabas dinero para sustentar sus gastos.
- ¿Próximo semestre? - esta vez intervino SooBin. Cada vez se ponía peor, - SuNoo aquí no hay un próximo semestre, así que te sugiero que vayas buscando una universidad pero ya.
- Ya lo hice - dijo YeonJun sacando del bolsillo de su pantalón su celular - te irás a la UNAM...
- ¿Qué? No, están locos - dijo SuNoo con un rostro asustado. No había peor castigo que ser enviado a una universidad pública, se iba a perder de todo lo que hacían sus amigos, el euro trip a Florencia y el shopping.
- Así que empaca a tus cosas, porque mañana te irás a CDMX con Giselle -.
Hola Hola, bienvenidos a otro fanfic. Les agradezco bastante por el apoyo, sé que no estamos en el mejor momento como fandom, pero quería liberar mi estrés con esto.
Espero que les guste esta historia tanto como a mi, es muy divertida. ^^