Las luces del auditorio estallaron de golpe, justo cuando los gritos y aplausos del público aumentaron con una intensidad casi eléctrica. La emoción era tan fuerte que incluso el maestro a cargo de narrar el evento —el anfitrión del festival escolar— tuvo que detenerse, superado por la euforia de los presentes.
Ese ambiente vibrante recorría el cuerpo del líder de su grupo asignado, Jung Hoseok, como un cosquilleo imposible de ignorar. Sentía el corazón latirle con tal fuerza que parecía a punto de salirse de su lugar. Y no, no era nerviosismo: era confianza. Una seguridad desbordante que lo hacía creer, como siempre, que sería la estrella de la noche. Después de todo, ese escenario era su hogar, su impulso diario, el lugar donde su corazón palpitaba con más vida que nunca.
Estaba listo para brillar. Estaba totalmente seguro de que aquella batalla de baile sería tan sencilla como las anteriores. Convencido de que nadie en el instituto podía igualarlo, ni mucho menos superarlo. Su talento era enorme, sí, pero su orgullo... ese estaba por las nubes. Lo que Hoseok no sabía era que esa noche iba a recibir una de las mayores sorpresas de su vida.
Al otro extremo del escenario esperaba Harin. Era conocida por su personalidad fría y directa, por su disciplina feroz y su talento nato. Aquella noche no sería la excepción: estaba dispuesta a robarse todas las miradas y convertirse en la protagonista del show. Lo tenía todo para lograrlo. ¿Su único estorbo? El engreído que tenía a la par.
Un bailarín que, según ella, se creía Michael Jackson reencarnado. Debía admitir que no era malo, pero para ella no era más que otro integrante del montón de cretinos con los que compartía el estudio. Aun así, el corazón le latía rápido, no por miedo, sino por la emoción de presentarse y, por supuesto, por la idea de enfrentarse y así derrotar al famoso Hoseok. Sus compañeros aclamaban el nombre J-Hope. Un apodo que, según algunos, se debía a su energía luminosa y alegre. Para Harin, ese nombre no era más que otra prueba de su arrogancia.
—Bendito creído... —masculló para sí.
El telón finalmente se elevó, revelando al primer grupo. La música hip hop, vibrante y cargada de ritmo, envolvió el lugar. Hoseok apareció al frente, liderando a su equipo con pasos audaces y perfectamente marcados. El público quedó fascinado ante la precisión y complejidad de su coreografía. Y así como las aclamaciones del público se notaban cada vez más, su felicidad también crecía.
La canción cambió de golpe, dando paso a la entrada del grupo de Harin. Ella avanzó con decisión, encarando a Hoseok y obligándolo a retroceder apenas unos pasos. Sus movimientos eran limpios, seguros, afilados. Aunque había más bailarines en escena, era evidente para todos quiénes eran los verdaderos protagonistas.
La música se detuvo de pronto y ambos grupos tomaron sus posiciones.
El maestro presentó a los equipos:
"NEURON", liderado por Hoseok.
"H-SHINE", encabezado por Harin.
Sin más preámbulo, la batalla comenzó. Y aunque ninguno de los dos lo sabía aún, esta sería solo la primera de muchas confrontaciones. No se conocían bien, ni querían hacerlo.
Para Hoseok, Harin era una piedra en el zapato; la única que parecía desafiarlo y la única a la que no soportaba.
Para Harin, Hoseok era un bailarín engreído y necio del cual deseaba deshacerse.
Ambos tenían la misma meta: superarse mutuamente.
Y esa noche, bajo las luces del escenario, el verdadero choque apenas estaba por comenzar.
Holaa, esta es mi primera vez escribiendo un fanfic. Tengo mucha emoción por ver que rumbo va a tomar esta historia y también por que se viene el comeback de BTS. Siéntanse libres de comentar y votar, sin mas espero que disfruten mucho esta historia😊
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El último baile
FanfictionJung Hoseok nació para bailar. Cada competencia parece hecha para él... hasta que Kim Harin aparece en su camino. Ella es talento puro, una rival imposible de ignorar y la única capaz de desafiarlo de verdad. Entre miradas cargadas de tensión, rival...
