0

1.9K 166 12
                                        

Parecía que la tarde iba extrañamente tranquila. Al fin se le permitía beber sake sin alguna interrupción, aunque tanto silencio le provocaba cierta ansiedad, pues desde que tenían a un niño de cuatro años con una actitud complicada —ignorando el hecho de que no era un niño común y corriente—, el silencio y la armonía en la cabaña pasaban a segundo plano a pesar de que era una cabaña de bandidos.

Ya hace cuatro años que el viejo loco de Garp había puesto un pie en su montaña solo para entregarle un huevo del tamaño de una pelota y de color negro brillante, diciendo tonterías de que era cuidar de él o ir a prisión, un chantaje total que al final no pudo rechazar. ''Su nombre es Gol D. Ace'' dijo antes de marcharse.

Meses después, de él nació una pequeña criatura negra con dos alas y cubierto en plumas que, al pasar de los años, las plumas fueron desapareciendo poco a poco pero no en su totalidad.

Cuando nació, el interior de la cabaña se volvió un caos de bandidos que no sabían cómo reaccionar ni que hacer, y peor fue su reacción al darse cuenta de que se trataba de una criatura que solo existía en mitos y cuentos. Sin embargo, Dadan no pareció sorprendida en absoluto, pues llevaba años conociendo al loco de Garp y sabia bien lo que él era.

Recordó a Garp alguna vez decir decir; ''Nosotros los D. somos hijos del sol, nacidos de su fuego. Él nos dio un cuerpo humano sin quitarnos la oportunidad de vivir en sus cielos. Supongo que por eso somos así BWAHAHAHA''.

El maldito de Garp tenía el descaro de reírse al terminar de decir eso, sin explicar absolutamente nada de su significado ni procedencia, pero lo asumió y supo que no debería compartir esas palabras con nadie más.

Después de que Ace rompió el cascaron, fue una confusión para todos en la cabaña incluso para ella, no tenía ni idea como lidiar con un mocoso y mucho menos una cría de dragón, y Garp no dejo exactamente instrucciones de cómo hacerlo, el descarado solo venia de vez en cuando a ver cómo iba todo. A pesar de ello, lograron adaptarse al cambio y aprendieron del desarrollo del pequeño, de lo que es y no capaz.

Un año después de que Ace saliera del huevo, era un completo desastre andante. Si fuera un bebe normal quizás fuera distinto y hubiera sido más sencillo atraparlo mientras estuviera gateando, pero no lo era. El pequeño dragón corría y saltaba por todos lados mordiendo los pocos muebles que tenía la cabaña y cuando uno de ellos lo atrapaba entre sus brazos, este lo mordía sin pudor alguno. Al inicio no fue un problema, puesto que sus colmillos no se habían desarrollado, fue hasta que estos salieran que aquellas mordidas inocentes empezaron a ser realmente dolorosas. Desde entonces siempre evitaban cargar a Ace como un pequeño perrito y preferían tomar a Ace del pellejo de su cuello, tal y como los leones lo hacían con sus crías.

Cuando cumplió dos años, el siguiente paso tomó desprevenidos a todos en la cabaña. Ace tomó la forma de un bebe humano, ojos negros, al igual que su pelo y unas pequeñas pecas que adornaban sus mejillas, no le gustaría admitirlo, pero era realmente lindo. Su desarrollo como un bebe humano fue rápido, aprendió a gatear y al poco tiempo aprendió a caminar y a decir algunas palabras entre balbuceos, supuso que cuando era un pequeño dragón absorbió la información de su alrededor tanto como pudo.

Un día después de que Ace cumplió los tres años de nacido, Garp apareció y con una gran sonrisa se lo llevó en los adentros del bosque. Al principio se sintió algo ansiosa, al igual que los demás, pero toda esa ansiedad se desvaneció cuando al regresar, lo primero que hizo Ace fue encender los muebles del interior de la cabaña.

Estaba cansada de que su vida hubiera dado un giro de 90 grados.

Desde entonces Garp solía venir un poco más seguido solo para llevárselo al interior del bosque para seguir su entrenamiento porque según él ya tenía la edad suficiente para empezar como marino.

Y aunque Garp no viniera, Ace solía salir de la cabaña y correr hacia el bosque todos los días, y siempre regresaba con moretones y con rasguños. Al principio eso desconcertó a los bandidos, pero al final lo vieron como si fuese una rutina y evitaron preguntar, sin embargo, no podían evitar sentirse un poco preocupados y algunos eran ajenos a la situación. Dadan por su parte evitaba cuestionar al mocoso cada vez que lo veía entrar a la cabaña con su mirada apagada. Y así continuó hasta que cumplió cuatro años.

Una tarde impresionantemente tranquila con un buen sake, parecía que nada lo podría arruinar, pero extrañamente se sentía completamente ansiosa. Miraba de un lado a otro, pero no encontraba ninguna respuesta a su ansiedad, quizás después de todos estos años estaba enloqueciendo. Fue entonces que unos golpes hacia su puerta hicieron que escupiera su sake, si, eso era lo que estaba esperando. Se levantó y dando pisotones furiosa camino hacia la puerta y la abrió bruscamente.

''¿¡Qué quieres maldito!?''

''Soy yo.'' contestó Garp con una expresión impasible, en cambio el rostro de Dadan se deformó a una expresión de terror.

''G-garp-san'' tartamudeó ''¿Qué quieres? Ace no se encuentra.'' mientras Magra y Dogra se asomaban sin querer mostrarse completamente ante el anciano.

''Así que no está... Bueno, no importa, no vine por eso'' alzó su mano poniendo frente a sus rostros un huevo negro brillante, que parecía una joya a la luz del sol ''Necesito que lo cuides.''

Un silencio en la montaña reino por unos segundos hasta que el cigarrillo de Dadan tocó el suelo ''¿¡QUÉ!?'' gritaron en unisonó los bandidos presentes y ella.

''¿¡Otro más!?''

''¡Aquí no es criadero!'' exclamó Dadan ''¿Y ahora de quien es ese?''

''De mi hijo'' respondió a secas ''Es mi nieto''.

El rostro de los bandidos junto a Dadan palidecieron al escucharlo y el caos, así como la primera vez, reinó en las afueras de la cabaña.

Y mientras Dadan y los demás se rehusaban rotundamente y Garp los volvía amenazar de que los enviaría a prisión si no lo hacían. Un niño azabache apareció desde los arbustos, pero al escuchar los gritos de los bandidos y la voz del anciano, decidió que era mejor hacer el menor ruido posible, aunque fue un completo fracaso porque Garp notó su presencia casi de inmediato.

''¡Oh, ahí estas Ace!'' saludo con una gran sonrisa y camino hacia el ignorando las miradas de los bandidos. Se hincó para estar a su altura e hizo que extendiera sus pequeños brazos para colocar el huevo entre ellos ''Desde ahora eres hermano mayor'' dijo con una gran sonrisa antes de que sus grandes manos sacudieran con cariño el pelo azabache de este y después alejarse dejando a un Ace completamente confundido.

''Por cierto, parece que no tarda en eclosionar, buena suerte'' caminó alejándose más y más de la cabaña.

''¿¡Qué quieres decir con ''buena suerte''!? ¡Vuelve aquí!''

''¿Ah?''

''Que te vaya bien'' despidió Dadan con una sonrisa, mientras Garp seguía su camino.

Para cuando Garp desapareció de su vista, los bandidos junto con Dadan empezaron a discutir sobre el nuevo problema que había surgido no, traído Garp consigo. Por otro lado, Ace aun cargaba el huevo entre sus brazos, torció un poco la boca al verlo sin saber cómo reaccionar, era incomodo ¿A qué se refería con hermano mayor? Imposible. Sin pensarlo más, decidió ceder sus brazos dejando caer el huevo, el cual fue atrapado rápidamente por Dogra.

''¡No hagas eso, mocoso! Si muere, nosotros seremos los siguientes en morir'' regañó mientras acomodaba el huevo entre sus brazos. Ace solo rodó los ojos y caminó hacia el interior de la cabaña.

Los bandidos miraron a Ace perderse en su habitación e intercambiaron miradas.

''Pensé que los dragones tenían un instinto protector''

''Idiota, esas son las gallinas''

''Dejen de decir tonterías, idiotas''

Born from FireStories to obsess over. Discover now