CAPÍTULO 1: EJIROU KIRISHIMA "El día en que lo conocí"

162 16 3
                                        


Llanto, dolor, soledad, era todo lo que podía percibir, mi vista estaba borrosa debido a mis ojos acuosos, el pitido en mis oídos no paraba, pero lo que hacia de este momento un vivo infierno, era la voz en mi cabeza "¿ves todo esto? la ciudad ardiendo en llamas, todo debido a tu ígneo aliento, ¿y la bondad que debías demostrar para que ellos confiaran en ti?, ellos te odian, el llanto de los niños, es tu culpa, todo esto es tu culpa, ¡TÚ CULPA!, los decepcionaste, decepcionaste a tus padres, como has decepcionado a todos, decepción, decepción, decepción, decepción"
- ¡CÁLLATE! Cállate, cállate, cállate- no lo soporté más, me niego a aceptar que esto sea real, me tapé los oídos con mis lastimadas manos y me tiré al suelo, dejando mis rodillas, ya lastimadas anteriormente, ensangrentadas, debido al fuerte golpe contra el sinuoso camino.

-¡MÁTENLO!-lo último que escuche antes de caer en un estado de inconsciencia fue la voz de ...

Desperté rodeado de una suave tela cubriendo mi lastimado cuerpo, di un respiro, y empecé a analizar en donde me encontraba, era una cueva, se notaba que alguien vivía ahí, habían restos de comida y las rocas estaban acomodadas de manera que podrían servir como silla o mesa, había maderas quemadas de una fogata consumida, una mochila que se notaba desgastada y un poco de ropa húmeda, parecía haber sido acomodada para que se seque, me paralice al ver el signo de la tribu, oh no, tengo que escapar, pero ni siquiera se si es factible el siquiera moverme, todo mi cuerpo se encuentra adolorido, y solo estaba cubierto por unos shorts quemados, me siento muy vulnerable, aun así intente pararme, no funciono, caí al suelo de inmediato.
-¡Hey tú! No te muevas idiota, que vas a echar a perder todo mi trabajo intentando curarte con mis brebajes curativos, ahora acuéstate de nuevo antes de que yo te cause otra herida- un chico entro por la boca de la cueva, parecía de mi edad, era rubio y sus ojos eran igual de rojos que los míos, se veía irritado y traía algo en los brazos; yo lo escuché y me volví acostar en la suave tela en la que desperté, algo asustado.
-Bien, mira antes de que pienses nada, no quiero hacerte daño, no soy como ellos, puede que no sea el mas amable, pero jamás lastimaría a un animal como tú- el chico dejo en el piso lo que traía y agarro unas vendas a las cuales humedeció con unos raros brebajes, un momento... ¡¿me acaba de llamar animal?!
-Disculpa pero yo no soy ningún animal
- ¿eres un dragón no?
-Mitad dragón para tu información ¿Qué no ves? -apunte hacia mi mostrado mi forma humana a excepción de las escamas color carmesí que se me encontraban en algunas partes de mi cuerpo, mostrándose más en mi espalda baja de donde salía mi puntiaguda cola brillante y mis pequeños cuernos mostrándose orgullosos en mi cabeza, le di una sínica sonrisa con mis dientes puntiagudos, retándolo a contradecirme, una muy mala idea.
-¿COMO CARAJO ME HABLASTE NIÑO IDIOTA?- su grito me tomó de sorpresa, más que nada porque se encontraba vendando una gran herida en uno de mis brazos, apretó el vendaje de más causándome escozor.
-Auch auch auch, ya perdón no te vuelvo a hablar así pero deja de apretar tanto el vendaje- el me dio una mirada que no pude descifrar y quitó el vendaje de mi brazo, para volver a ponerlo con extra gentileza, hubo un tenso silenció por lo que pareció una eternidad, hasta que el habló.
-Lo siento...-apenas fue un susurró, si no hubiera sido por el mortal silencio del lugar, no lo hubiera podido escuchar.
-Esta bien, yo no debí hablarte así- sonreí y le extendí mi mano libre- Ejirou Kirishima
-Katsuki Bakugou- no me dio la mano, pero soy feliz con saber su nombre; otra vez se hiso un silenció, pero esta vez no era algo incomodo, al contrario yo pude pensar un rato mientras el curaba mis heridas.
-¿Cuántos años tienes?- Katsuki volvió a romper el silencio, tomándome por sorpresa.
-¿uh?. Oh.., claro, tengo 11 años ¿y tú?
-12... no puedo creer que aquellos hombres le hayan hecho daño a un niño, no tienen moral, querer domesticar mitad dragones para su entretenimiento o conveniencia, es solo- pude ver cómo apretaba su mandíbula con rabia- ¡es solo tan inhumano! me estremezco de solo pensar que yo sería el futuro líder de ese podrido pueblo
-¡Un momento! ¿eres hijo de los líderes? - me intente sentar sorprendido, mi cabellera negra tapándome la vista al repentino movimiento, pero el puso su mano en mi pecho evitando que lo hiciera.
-No de los actuales, esos solo son temporales, fue un plebiscito echo por el pueblo debido a que mis padres murieron cuando yo tenía 10 años, aún no podía dirigirlos, así que eligieron a ese par de idiotas para hacerlo hasta que yo cumpliera 15 años, por suerte, gracias a tu pequeño desastre pude escapar- pude ver como volteaba la cabeza intentando esconder sus húmedos ojos de mi
-oh, lo siento tanto, no quería hacerte sentir mal
-No lo hiciste, ahora cúrate rápido para que puedas volver con tu familia- Katsuki se levantó, secándose las lágrimas con el antebrazo, y agarrando lo que había dejado en el piso cuando llegó.
-No tengo.. e-ellos no me aceptaran después de haber sido capturado por humanos, ¿me puedo quedar contigo? Tú también estas solo
-Como quieras-el rubio aceptó con un tono desinteresado, pero pude notar una pequeña sonrisa.
-¡Genial!

UN AMOR SALVAJE Where stories live. Discover now