18. Débil.

999 67 36
                                        

Por Evelyn:

        Volví junto a Abby y en cuanto me tumbé a su lado y me metí en el saco, ella se sobresaltó y me miró asustada.

- Eh, ya he vuelto. No he tardado tanto, ¿no?

       Le sonreí y ella no hizo ningún gesto. Sus brazos se abrieron y me envolvieron la cintura para abrazarme suavemente. Me quedé inmóvil, sorprendida y desconcertada. Abby nunca había tenido ningún tipo de gesto afectivo conmigo. Bueno, Abby no hacía muchos gestos, y qué decir ya sobre hablar. Mis brazos envolvieron su pequeño  y tembloroso cuerpo para acunarlo. Con mis manos acaricié su espalda tratando de reconfortarla y conseguir que se relajase y volviese a conciliar el sueño. Quizás ella también tenía pesadillas, pesadillas que no era de compartir con los demás y desahogarse como lo hacía el resto. Conseguí que volviera a meterse en su saco, la arropé, y finalmente se durmió.  Le imité y me tumbé de lado, de cara a ella. Nunca había sido capaz de dormir de otra forma que no fuese de lado. Cerré mis ojos y suspiré pesadamente. Me sentía tan cansada. Tanto física como emocionalmente. Mi memoria se encargaba de torturarme cada día. Los anhelos no variaban mucho, pero si iban en aumento. Al principio solo era mi familia, ahora añoraba tanto mi cama, el ambientador de vainilla que había sobre mi mesita de noche, añoraba los churros que cada domingo mi padre nos traía a Joyce y a mí, añoraba un buen baño caliente, añoraba mi coche, mi vieja hojalata azul que me llevaba a donde quisiera, añoraba incluso la universidad, ¡hasta los exámenes!, las petardas de clase, los capullos de mi barrio, el maldito perro de mi vecino que nunca dejaba de ladrar y mear en las ruedas de mi coche. Añoraba mi antigua vida. Y recordando todas aquellas cosas que añoraba y que quizás jamás volvería a ver o a vivir, pensé en las que sí tendría que ver y vivir a partir de ahora. Como por ejemplo, tendría que vivir con el Sargento Fletcher rondándome constantemente y marearme y confundirme en cada uno de nuestros encuentros. Sin duda, tenía que hacer algo para pararle los pies. No podía seguir así. No podía permitirle que jugase a su antojo conmigo, que me utilizase como quería. No podía caer en su trampa cada vez que me susurrara algo al oído o cada vez que sus enormes iris verdes me observaran. Tenía que recuperar el respeto que me había perdido, tenía que poner en pie mi orgullo y mi dignidad después de cómo lo había pisoteado tan solo unos minutos atrás. Si quería jugar, íbamos a jugar. No iba a rendirme. No iba a dejarle creer que era una dama en apuros y que siempre le necesitaría. No iba a dejarle creer que me atraía de sobremanera por más obvio que fuese. Habíamos empezado una guerra y yo había perdido la primera batalla, pero esto solo era el principio de lo que estaba por llegar.

        Continué pensando y planificando cómo iba a vengarme del chico Fletcher hasta que el sueño me venció. Y así fue como caí rendida y vencida ante el agotamiento, con aquellos ojos verdes como última imagen antes de que todo se volviese negro.


                                                                                          -o-


–       ¡Arriba!

            Uno de los soldados alzó la voz y despertó a todo el campamento que habíamos formado. Poco a poco y entre todos recogimos los sacos y provisiones y desalojamos el bar. El sol estaba saliendo. Debía de ser muy temprano. El Sargento Fletcher acostumbraba a aprovechar todas las horas de luz posible para viajar. Estaba acostumbrada a madrugar, pero no tanto. A esas horas además del terrible sueño que tenía, el frío se calaba en mis huesos y me hacía castañear los dientes. Noviembre estaba muy cerca y la bajada de las temperaturas se hacía cada vez más notable. Envolví a Abby en una manta y rodeé sus hombros con uno de mis brazos, manteniéndola contra mi costado. Volvimos a subir al furgón y cada uno se sentó donde pudo. ¿Cuánto más duraría aquello? La idea de que el resto de mis días fueran así tal y como estaban siendo hasta ahora, me provocaban arrojarme a uno de aquellos seres y que acabase con mi sufrimiento.

RECOVER || 5SOS Fanfiction.Where stories live. Discover now