POV Kara
Recuerdo haberla visto en las noticias; fría, indiferente, con la mirada perdida y la frente en alto como si todo fuese pequeño a sus pies; estas paredes parecen reflejarlo a la perfección, todo a mi alrededor evoca esa imagen de ella, es imposible imaginar que alguien cálido pueda alguna vez estar más de cinco minutos en esta habitación sin pensar en huir al menos una vez.
-La señorita Luthor la atenderá en seguida.
-Gracias -sentía mis manos sudar, no hacía mucho que había llegado pero la incertidumbre me provocaba cierta ansiedad y la decoración tan sobria no estaba haciendo nada por mi estabilidad mental.
Por momentos imaginé que se sentiría ser ella, la cúspide del éxito no parece reflejar ninguna emoción conocida, los premios y reconocimientos en la estantería, que serían prueba de su orgullo parecían haber sido olvidados, y una leve capa de polvo hacía eco de su poco valor aparente.
Sobre una mesa una serie de libros perfectamente acomodados parecían ser el centro de toda su atención. Podrían distinguirse claramente marcadores entre sus páginas, notas tomadas en post it y páginas desgastadas como si hubiesen sido víctimas de noches enteras entre sus manos. Contrario a lo que esperarías de una de las personas más influyentes del país la poesía parecía ser objeto de su atención; reconocí al instante a Charles Baudelaire y Gustavo Adolfo Bécquer, tan desgastados que me costaba creer que aun pudiesen ser visibles sus escritos.
*
-Interrumpo? -me limite a decir; había estado unos segundos observándola. Su curiosidad como la de una niña pequeña la llevó a mis libros y no dudo en tomarlos. Los miraba como si de un tesoro se tratase, imagino que al igual que yo disfrutaba de la poesía. Supongo que lo abrupto de mi pregunta la tomó por sorpresa y uno de mis libros cayó de sus manos.
Como si de un desafío se tratase su pregunta rompió el silencio a mí alrededor y el sonido del libro al caer, que en otras circunstancias habría pasado desapercibido, provocó que la incomodidad ya existente y mi vergüenza al ser descubierta con sus objetos personales aumentasen.
-Sylvia Plath uno de mis favoritos -dijo con la mirada perdida en la portada del libro durante unos segundos que parecieron una eternidad y sus ojos que parecían un mar de pensamientos invitaban a hacerse su cómplice.
-Lo siento mucho -dije tan rápido como pude al notar su mirada inquisitiva sobre mí.
-Lena Luthor, un placer conocerla.
-Hola -podía sentir mi vos temblar y un escalofrío recorrió mi cuerpo al sentir la calidez de su mano -o sea Kara Danvers un placer -con la mirada me indicó que me sentara e ignorando todas mis alarmas internas que me decían que si lo hacía sería un punto sin retorno lo hice.
-Miss Danvers...
-Solo Kara por favor -pude notar el inicio de una sonrisa que fue rápidamente eliminada y en su lugar se tomó unos segundos para acomodarse en su asiento, parecía incomoda de repente y mi preocupación que antes había sido totalmente ignorada se hizo presente. -Pasa algo? -pregunte sintiendo una mezcla de duda y miedo ante su respuesta.
-La verdad es que no sabría decirle -el matiz de seguridad que había tomado su timidez casi me hace olvidar el motivo de su presencia cuando una serie de escenarios de como esto podría salir mal cruzaron por mi mente. Como si pudiese ver mi lucha interna rompió el silencio y ante la pregunta de: Pasa algo?, me encontré debatiéndome si realmente era así o solo estaba dejando que mis inseguridades aflorasen. -Supongo que todo es una cuestión de perspectiva y solo está en sus manos como tomarlo. Le parece si pasamos a la sala de juntas?
-Supongo que no puedo negarme.
El arco de su ceja que acompañaba el tono desafiante casi imperceptible de su respuesta me hizo sonreír y eso solo pudo confirmar que Kara era la elección correcta -Adelante.
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A mi lado
Fanfiction-No quiero su talento, la quiero a usted señorita Danvers- Una actriz en decadencia enfrenta una crisis de identidad al verse ante el papel de su vida, interpretar la novia de una famosa empresaria. Este puede ser el camino para redescubrirse a sí...
