Las gotas comenzaron a caer desde el cielo con luna llena, dejando su marca en el asfalto y mojando a los transeúntes que a altas horas de la madrugada se encontraban en la calle. La mayoría de ellos eran jóvenes que corrían al resguardo de algún rincón tras dejar tiradas las botellas de alcohol vacías en el suelo.
Pero claro, el mayor problema en esos momentos no era la lluvia, si no todas las personas que a esas horas decidían satisfacer sus deseos más oscuros. Personas tales como ladrones, violadores e incluso mafias que traficaban con personas.
Aunque, en este caso por extraño que suene, en este pueblo realmente no estaba todo perdido.
As: ¿No crees que hemos salido hoy muy temprano Amaya? A esta hora yo me estaría empezando a cambiar -Apoya la cabeza en una de sus manos- Además me he dejado la serie a mitad justo en la mejor parte...
Am: Oh perdona, ¿Querías mojarte de camino aquí y que se nos escuchase chapotear a kilómetros? -Dice mientras mira por unos prismáticos a través de una ventana rota-
As: Podríamos suspender directamente los días de salida cuando llueva. -Le contesta mientras se cruza de brazos y mira el techo-
C: No digas tonterías, la gente a por la que vamos no descansa ningún día. -Mira de reojo a su compañera situada a su derecha-
As: Está bien, está bien... Yo solo lo sugería. -Se encoge de hombros aún con los brazos cruzados-
C: Ves algo Amaya? -Gira la cabeza hacia su izquierda-
Am: -Quita los prismáticos de su rostro- todavía nada Coraline, pero presiento que un evento trágico se acerca.
C: Estaremos preparadas para entonces -Se quita la mochila negra que llevaba a sus espaldas y saca una caja plateada que coloca sobre una polvorienta mesa -
As: ¿Ya vas a empezar a montar tus juguetitos? -Mueve las piernas en el aire como si estuviera en un columpio aunque realmente se encontraba sentada en el poyete de una chimenea que llevaba años y años sin encenderse-
C: Si Amaya dice que el peligro se acerca, la creo. -Abre la caja y monta rápidamente las dos pistolas con silenciadores- Y tu deberías hacer lo mismo Astrid
As: Yo no he dicho que no la crea. -Apoya la espalda contra la pared- Simplemente no creo que esos presentimientos sean 100% de fiar.
Am: Pues te han salvado más de una esos presentimientos. -Le responde sin apartar la vista de las calles-
As: Si contásemos las que te he salvado yo de morir atragantada por una loncha de chóped estamos más que en paz. -Contesta con un tono burlón y una sonrisa-
Am: Hija de... -Dirige su mirada hacia Astrid con una expresión seria- Mejor cállate.
As: ¿Por qué no vienes a callarme tu? -Le guiña un ojo-
C: -Rueda sus ojos mientras las escucha- Ya bastan, tenéis ya suficientes pelos en el coño como para estar picándoos de esta manera.
As: ¡Llevas razón! -Salta desde el bordillo al suelo y coge la katana que había dejado apoyada en una silla chamuscada por las llamas-
C: Oh, gracias Astrid no creía que escucharía eso nunca viniendo de ti. -La mira sorprendida-
As: ¿Que? ¡No! No me refería a ti Caroline, me refería a Amaya. -Señala hacia una de las calles-
C: ... -.-
En la calle que había sido señalada por Astrid se estaban agrupando bastantes hombres que estaban persiguiendo a cuatro chicas que decidieron volver a casa a causa del frio y la lluvia.
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Leyendas que cobraron vida (Creepypastas)
Fantasy¿Sabes como serian las leyendas urbanas en la vida real? Esta es una historia sobre tres peculiares chicas que pasaron de llevar una vida ¨normal¨ a una donde todo lo que les rodeaba era irracional. Los misterios se acumulan y el tiempo corre en su...
