Capítulo 1.

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Isabella.

Terminaba un día bastante pesado en el trabajo, había estudiado la carrera de comunicación en la Universidad  de Roma y justo tenía dos años de haberme graduado.

Trabajo en el área creativa de Empresas Russo, aún me falta mucho por aprender en el negocio del entretenimiento, pero realmente amo lo que hago.

Al ser una chica bastante inteligente logre sobresalir del resto de mis compañeros, hace poco logre ascender al puesto de Directora ejecutiva creativa, muchos de mis compañeros están celosos de mi nueva posición.

Mi prometido Carlo Lombardi es un hombre maravilloso, lo conocí en la universidad, fuimos muy buenos amigos hasta que me propuso ser su novia, el siempre me gusto y fue maravilloso cuando se me declaro, llevamos dos años de noviazgo, sin duda es el mejor hombre de este mundo.

Hace poco me propuso matrimonio, estoy tan feliz, me siento muy agradecida con la vida.

-¡Isabella despierta!.

-Perdón, ¿Qué decías Mel?.

-Amiga estás en otro mundo, ya es fin de semana y que te parece si vamos a un bar a relajarnos un poco, varios chicos de la oficina van a ir.

-No amiga, Carlo esta de viaje de negocios y sabes que no me gusta salir sin él.

-No seas dramática, no te va pasar nada, además estás conmigo, soy tu amiga.

-Lo sé, pero a Carlo no le gusta que vaya a ese tipo de lugares.

-Por favor amiga, nunca sales conmigo y menos con los demás chicos de la empresa, también es necesario socializar.

Suena mi celular y veo que es mi querido novio -Hola amor, ¿Cómo estás? Te extraño mucho.

-Amor yo también te extraño, toda va bastante bien en mi viaje, solo que no voy a regresar mañana como habíamos acordado, al parecer nuestros nuevos socios quieren que asistamos a un evento mañana y regreso el Domingo.

-Que lastima, esta semana de no verte ha sido eterna.

-Ya falta menos, mientras aprovecha para ir a casita y descansar.

-Esta bien amor, cuidate y hablamos mañana, suerte en tu evento.

-Gracias amor.

-Bien amiga, me voy a casa.

Mel me toma del brazo -¡Que! Para nada, tu y yo hoy nos vamos a divertir, no voy a permitir que te quedes encerrada en casa un viernes por la noche.

-Carlo me dijo que fuera a casa.

-Ya se que lo amas demasiado, pero no crees que estas exagerando, no tiene nada de malo que salgas con tu amiga.

Me puse a reflexionar un poco y me di cuenta que Mel tiene razón hace mucho que no salía a divertirme un poco con amigos.

-Esta bien pero solo un rato y regreso a casa.

-¡Si!

Llegamos al bar y pedimos varias bebidas y botanas para acompañar, esta bastante divertido el ambiente, mire el reloj y eran casi las 11 pm, será mejor irme de una vez, estoy algo cansada por el trabajo, me despedí de todos y recogí mi bolso.

Ya estando cerca de la salida me di cuenta que había un chico que era muy parecido a Carlo casi podía jurar que es él.

-Sí que lo extraño.

Reí un poco al darme cuenta que ya estaba alucinando y eso que apenas me había tomado un par de Wiskys. 

El chico se giro un poco y mis ojos se abrieron de la impresión, realmente era Carlo y estaba acompañado de una bella dama, estaba muy sorprendida.

Pará evitar que me vieran me metí al baño, justo cuando salieron del bar procedí a seguirlos, mantenía mi distancia de ellos.

Sentí que era un juego de mi mente, aún no podía creer lo que estaban viendo mis ojos, mi corazón me decía que no era él, que mejor regresará a casa pero en el fondo sabía que no era así.

A poco pasos se encontraba uno de los Hoteles Russo, justo ahí entraron, estaban muy entretenidos el uno con el otro, dándose muchos besos que no notaron mi presencia.

Sudaba frío, el hombre que más he amado en la vida, esta con otra mujer.

Entraron a la habitación y después de unos minutos decidí enfrentar la situación y ver quién es la mujer con la que me engaña.

Toque a la puerta con fuertes golpes.

Carlo abrio la puerta, ya no llevaba puesta la camisa, al verme abrio los ojos de la impresión -Isabella ¿Qué haces aquí? -.

Tenía los ojos rojos por las lágrimas que brotaban de mi rostro, lo empuje y entre la habitación.

Creí que me iba a desmayar en ese instante al ver a mi propia hermana en la cama de la habitación con poca ropa.

-¡Sofía! ¡No lo puedo creer! te estas acostando con mi hermana, eres un maldito infeliz y tu Sofía ¿cómo pudiste hacerme esto? Somos familia.

-No me arrepiento de nada hermanita, la verdad eres bastante tonta, jamás te diste cuenta que por durante un año fuimos amantes.

Carlo se acercó a mi -Isabella déjame explicarte.

-¿Qué se supone que me vas a explicar? Que tú y mi hermana me vieron la cara.

Sofia se me vio directamente a los ojos -Isabella tu y yo no somos hermanas. Deja de mencionar esa palabra.

Mi Falso Matrimonio (Parte 1: Amor A La Italiana ) Donde viven las historias. Descúbrelo ahora