La expedición había sido aprobada, Levi no tenía más remedio. Fue el primero en salir de la sala de reuniones donde estaban todos, estaba molesto pero lo ocultaba muy bien. Se dirigió a su oficina, nadie se atrevió a dirigirle la palabra, ni siquiera mirarlo, a pesar de su baja estatura, todos le tenían mucho respeto el cual en su mayoría era miedo ¿y quién no le tendría miedo? Recibes uno de sus puñetazos o patadas y mínimo terminás sin columna.
Levi llegó a su oficina y tiró la puerta asustando a todos los que iban caminando por el pasillo. Se sentó en la silla de su escritorio y cerró los ojos, buscando paz. En ese momento tocan la puerta interrumpiendo su "meditación".
–Levi, ¿estás ahí?– dijo Hanji desde el otro lado de la puerta. El azabache se mantuvo en silencio, tal vez si no hablaba ella pensaría que no está allí y se iría. –Levi sé que estás ahí, voy a abrir– volvió a decir Hanji para luego abrir la puerta. –¡Oh! Sabía que estabas aquí, ¡tu técnica de guardar silencio ya no funciona!– dijo la castaña.
–Tsk– chasqueó la lengua irritado. –¿Qué demonios quieres cuatro ojos? ¿No ves que estoy ocupado?– preguntó de manera brusca mientras tomaba unos papeles de su escritorio para empezar a leerlos.
–¿Por qué estás molesto?...Bueno– dió una pausa. –Siempre estás molesto pero hoy se nota bastante, más de lo normal me atrevería a decir– volvió a decir la castaña. Levi se mantuvo en silencio leyendo los papeles.
–¡Ah!– suspiró Hanji mientras se sentaba en el sofá al lado de los estantes, Levi ni se molestó en mirarla. –No me dirás nada ¿eh?– el azabache no contestó –Supongo que tendré que adivinar, vamos a ver...– dijo para luego agarrar su barbilla. Miraba de un lado a otro pensando. –El papeleo no es ya que esta semana no hemos estado tan cargados...¿los entrenamientos con los nuevos? Puede ser pero es poco probable...– Levi pasó a leer la siguiente página, seguía ignorando a Hanji –¿Los cadetes no limpiaron bien?...No, ni siquiera eso te pone de tan mal humor al punto de sonar la puerta...veamos... – Siguió pensando. Levi pasó la siguiente página pero de una manera más rápida, brusca y densa.
Hanji ya sospechaba que era pero no quería decirlo ya, quería ver la reacción de Levi a medida que se iba acercando a la causa de su molestia. Los movimientos que Levi hacía al cambiar de página dictaban dos cosas. Una, que Hanji se estaba acercando. Dos, que lo estaba sacando de quicio, lo cual es casi imposible ya que Levi siempre estará molesto pero jamás perdería el control de su ira.
–¿Tu equipo tridimensional se dañó? No creo que sea eso...¿Tu caballo está lastimado y necesitas uno nuevo? Lo dudo, tu caballo es muy fuerte, casi tanto como tú...¿la planificación de expediciones?– la postura de Levi se tensó por un segundo pero volvió a su postura normal. Hanji notó la reacción de Levi, estaba cerca de comprobar su teoría. –O puede ser...¿la reunión de hoy?...¿por la expedición a las afueras que tendremos la próxima semana?– Levi soltó de repente sus papeles y miró a Hanji, había dado en el blanco. –¿No quieres ir a la expedición?– preguntó Hanji y Levi agarró los papeles y retomó su lectura.
–No lo sé– finalmente contestó Levi.
–¿Cómo que no lo sabes? No entiendo a qué te refieres Levi– dijo Hanji para mirarlo con duda.
Levi soltó sus papeles y miró a Hanji. –No sé cómo sentirme respecto a eso cuatro ojos– contestó Levi dejando a Hanji con más dudas que respuestas. Iba a seguir preguntando pero escuchó que tocaron la puerta. –Adelante.– dijo Levi mientras volvía a retomar su lectura y Hanji se tiraba más hasta quedar acostada en el sofá.
La persona entró e hizo el saludo. –¡Capitán!– era Petra Rall.
–¿Qué pasa Petra?– preguntó Levi.
–El comandante Erwin me ordenó que le entregara estos papeles.– caminó hasta el escritorio del azabache y le dejó los papeles. –Quiere que los lea y los tenga firmados para antes de la cena.– dijo la pelinaranja.
–¿Te dijo de que eran Petra?– preguntó Hanji.
–No capitana aunque creo que son papeles sobre la expedición de la próxima semana.– terminó de decir Petra, Levi se volvió a poner tenso, Hanji lo notó.
–Puedes retirarte Petra.– dijo Levi.
–Sí capitán– dijo Rall para proceder a hacer el saludo y luego irse de la oficina del azabache.
Hanji se puso de pie y caminó hasta el escritorio de Levi y le quitó los papeles que Petra le había dado hace unos minutos. –Así que si es de la expedición– dijo mientras leía.
–Dame los jodidos papeles cuatro ojos– el azabache se los arrebató de la mano. –Ve al desastre que llamas oficina, seguramente Moblit los tenga– le dijo de manera desafiante.
–Procederé a irme de aquí, ya me di cuenta que no soy querida en este lugar de gnomos amargados– dijo Hanji mientras caminaba a la puerta. –Estos gnomos amargados no entienden que son los favoritos del comandante y que se supone que no den el papeleo de las expediciones hasta uno o dos días después cuando la estrategia esté perfectamente hecha. –la castaña sale de la oficina del Ackerman, haciendo que su debate mental se hiciera más grande.
Levi miró los papeles que tenía en la mano, soltó un suspiro pesado. Para su suerte, Hanji no se equivocaba, había algo mal con esa expedición, no en términos de planeación, el problema estaba en él, en su corazón. El azabache sentía que algo iba a pasar, no sabía si era malo o bueno pero ese sentimiento lo carcomía por dentro. Era un presentimiento angustiado y ansioso como si no pudiera esperar a que ese día llegará pero a la vez no quería que llegara el día. Había tenido ese sentimiento desde hace tiempo, desde el final de la última expedición donde ocurrieron cosas muy extrañas y se crearon teorías bastante temerarias. Las palabras de Hanji daban vueltas en su cabeza y cada vez que pensaba en ellas sentía como su corazón era apretado por alguna razón.
"Él no se detiene, como si siguiera órdenes. Como un perrito siguiendo las órdenes de su dueño hasta el final."
"¿Te imaginas que tengan a un ser supremo? Ya sabes como a un Rey."
"No se mueven, es como si fueran los guardias de un castillo, protegen al Rey y a su familia."
"Siempre hemos visto que hacen cosas impredecibles pero estos son lo opuesto, es como si hicieran cosas asignadas, como si fuera su trabajo. Son como sirvientes trabajando para su Rey."
Levi no comprendía porque las estupideces de Hanji no salían de su cabeza desde ese día. Gran parte del tiempo ella habla puras "anormalidades'' porque según el azabache el cerebro de la castaña estaba podrido. Esas palabras más las emociones que venían detrás lo abrumaron tanto que no lo pudo soportar más y salió de la reunión. Estaba abrumado más el estrés de no comprender su propio sentir, intentaba convencerse de que todo eran estupideces pero luego venía la duda y recordaba todo lo que vio en esa expedición, era un ciclo sin fin. Y ahora, tenía estrés porque lo que soltó Hanji fue una clara indirecta que él no puede comprender al cien por ciento.
–Debo alejarla de mí, su estupidez se me esta pegando. – dijo el azabache mientras se acomodaba en su escritorio para volver al papeleo.
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Shingeki No Tarzan
FanfictionLa Legión de Reconocimiento tuvo una expedición a las afueras de los muros. El soldado más fuerte de la humanidad, el capitán Levi Ackerman tenía un mal presentimiento de la expedición. El capitán termina siendo secuestrado por un chico de no más d...
