—Si. —Sonrió coqueto. ¡Abortemos la misión! —De hecho, me gustabas. —¡Hyemi nos metimos a la boca del lobo sin darnos cuenta! —¿Y tú?
¿Qué le digo? Podré decirle la verdad, ¿qué más puede perder? Él dijo que en su momento le guste, también podré decirle eso. No necesariamente significa que me gusta.
—Ig-gual—el autocontrol que llevaba bajo control durante estos diez minutos que llevo acá fuera se fueron a la mierda.
—De hecho, me gustas. —me susurro cerca del oído haciendo que la piel se me enchinará. Agache mi cabeza cubriéndome con mi cabello que afortunadamente cayó bloqueándole la vista a Sungchan.
No podía con la revelación. No podía creer eso, no sabría si estaba hablando en serio o solo estaba bromeando solo para molestar.
—Hablo en serio, Mimi.
Su tono dulce hizo que apareciera una sonrisa embobada en mi rostro, el sonrojo que todo el mundo e incluido el decían volvió, pero esta vez sentí como mi rostro se calentó.
—Hyemi. —me abrazo por los hombros sorprendiéndome. —Me gustas.
¡Ay que hice para merecer esto! La sonrisa se amplió dejando ver mis dientes, CRY FOR ME de Twice deja de ser mi melodía favorita porque es sustituida por como sonó ese "me gustas". Definitivamente me volvió loca.
—Hyemi, ¿me escuchas? —asentí mirándolo sonriendo. —Me gustas.
—Deja de repetir eso. —coloque el mechón de cabello detrás de mi oreja dispuesta hacer lo mismo que él dijo. —Sung. —lo llame mirando su mano sosteniendo mi hombro. —¿Estás hablando en serio? —lo mire nerviosa. Mi mamá dice que es peor caer una vez estando arriba que cuando apenas vas empezando, y la confesión me había alegrado mucho como para después recibir una risa burlona de él junto con la respuesta que temo. Asintió fortaleciendo el abrazo sonriendo. —Igual. —dije entre dientes, me encanta lo que está pasando ahora, pero mi inseguridad no dejaba que me soltara.
—¿Igual que? —acercó más su oído a mi boca. Lo empuje. —Vamos, Mimi, quiero escuchar. —hizo un puchero. —¿si?
Sonreí agachando mi cabeza. —Me gustas, Sungchan. —Lo mire sonriendo apenada. En los años que convivo con el jamás he estado tan apenada como en estos momentos.
Él sonrió levantándose emocionado dando leves brinquitos de festejo. Sonreí al verlo emocionado, parecía un niño pequeño.
—¡Le gusto a Hyem-! —me levante tapiándole la boca rápidamente antes de que mamá bajara y lo arruinara.
—Cállate, nos pueden escuchar. —vi al interior de la casa verificando que sólo la luz de la sala estuviera encendida.
—¿Qué tiene? —quito mi mano. —¿Acaso te da pena que te guste? —rodee los ojos volviéndome a sentar. —Oye, ahora que me acuerdo. —se sentó ahora más cerca de mí. —¿Quién era? — lo mire sin comprender a que se refería. —Él que mandó ese mensaje. —metió la mano nuevamente dentro de su mochila sacando su celular. —Este. —me enseñó el mensaje que le había escrito.
"No sabes, toda la tarde ha estado gritando que el chico que le gusta va a venir"
Cerré los ojos arrepentida de haber escrito ese mensaje. Obviamente no le diré que yo, Lee Hyemi escribí ese mensaje.
—Oh, no lo conoces. —lo mire con una ligera sonrisa. —Es un primo mío. —formó una o con sus labios asintiendo viendo los escalones. —De hecho, se fue hace rato. —mentí sonriéndole.
—Pues me cae bien ese chico. —me miró sonriendo. —¿Desde cuándo te gusto? —se peinó su cabello hacia atrás. —Bueno desde hace cuando te diste cuenta que te gustaba.
Desde hace unas horas.
—Desde-desde que te acercaste a Yoojin otra vez. —lo mire sería, y no estaba mintiendo, de cierta forma ahí desarrolle todo. —¿tu?
—Es secreto. —le pegue en su estómago. —¿qué? No te diré. —me levante enojada tomando las llaves. —Hyemi. —trato de tomar mi brazo, pero me moví más rápido esquivando su agarre. —No te pongas así. —coloque la llave dentro de la cerradura. —Me gustas desde que regresamos de vacaciones.
Gire a verlo, o sea que le gusto desde hace seis meses y yo pensando que le gustaba Yoojin, definitivamente soy una ciega, pero espera, ¿y su vecina?
—¿Qué hay de Yoojin? —lo mire asustada, debía de confirmar, a pesar de que la respuesta esté frente a mí.
—Nada. —frunció el ceño sonriendo. —Sólo-No, no somos amigos. —ladeó su cabeza. —Sólo hablamos. —asentí con una mueca de disgusto. —¿Ya tan rápido estas celosa? —se acercó sonriendo coqueto. —No te preocupes, solo tengo ojos para ti.
—¿tu vecina? —ignore lo que dijo. El soltó una carcajada que inmediatamente detuve colocando mis manos en su boca, nuevamente. —¡Cállate que nos van a escuchar!
—Estoy loco por mi vecina. —alzó sus hombros juguetones. —No te lo voy a negar. Es hermosa. —Lo sabía, sabía que estaba jugando. Me levante molesta ahora si dispuesta a dejarlo aquí afuera y que se muera de frío. Juega con mis sentimientos como si fuera un juguete recién hecho en la fábrica. —Hyemi. —gire el pomo de la puerta. —No te vayas, no aún. —abrí la puerta ignorándolo. —Mimi. —tomó mi brazo. —¿Acaso eres mensa? —lo mire indignada soltándome del brazo entrando a mi casa. —Mi vecina ¡eres tú!
Me sorprendí, de verdad de que soy una ridícula. ¿Tan pésima soy al darme cuenta de las cosas? Creo que sí.
—¿Y por qué desde un inicio no me dijiste que era yo?
—Porque quería que te dieras cuenta, pero ya vi que no sirves para eso. —rio.
—Oye, eres un grosero. —reí cruzándome de brazos. —Bueno ya, ya vete. —lo empuje.
—No, espera. —me detuvo. —¿Qué va a pasar?
—¿A qué te refieres? —fruncí el ceño.
—Los dos nos gustamos, ¿Qué sigue después? Porque yo quiero algo contigo. —se acercó más recordando aquel día donde nos besamos. —¿Quieres-
—No, luego me dices eso, ¿sí? —su mirada se apagó fugazmente haciéndome sentir mal. —Creo que ya es algo tarde para empezar una relación. —le sonreí estirando mis brazos posicionándolos en sus hombros. —Mañana nos vemos, ¿sí? —sonreí parándome de puntas depositando un beso en los labios de Sungchan. —Ya vete. —lo empuje sonriendo lejos de mí.
—No, espera, —intento acercarse. —¿Solo un pico? —su expresión de cachorro era lo más hermosos que puede haber hecho. Me acerqué dándole otro beso. —Dame uno bien. —sujeto mi cintura impidiéndome alejarme.
—Mañana cuando seamos novios, ¿sí?
—Uno de prueba. —me acercó más a su cuerpo. —¿Qué tal si no me gusta? —se encogió de hombros. Rodee los ojos tratando otra vez de alejarme, que fue un fracaso. —No, enserio. —cerró los ojos hizo un pico con sus labios. —Dame un beso, Mimi. —apretó levemente mi cintura.
—¿No te rendirás? —negó en la misma posición. Sonreí impactando mi mano en sus labios. —Nos vemos mañana.
—¿Todavía no empezamos y ya eres mala? —su falsa tristeza me causo gracia. —Mañana paso por ti. —se separó de mí.
—Adiós. —me separe de él.
¡Hola!
Pensaba que este capítulo sería fácil de escribir porque ya tenía todo lo que iba a pasar, pero nunca me imaginé que iba a ser tan complicado como lo fue.
Espero que les guste.
Esto me tomó de improviso, pero por razones personales dejaré de subir capítulos temporalmente hasta Febrero.
Sólo será una semana y media, pero bueno, espero que comprendan y esperen para mas actualizaciones en el futuro.
Gracias.
Lxs quiero.❤️
1k | Enero 7, 2024 (me di cuenta)
VOUS LISEZ
If • Jung Sungchan
Fanfiction¿Podremos diferenciar el amor hacia una amistad del amor hacia una pareja o no? Hyemi sin saberlo ha estado enamorada de su mejor amigo Jung Sungchan pero ella siempre se excusa con la típica frase "somos amigos nada que ver" pero ¿Sungchan le gust...
🍒: Strange way
Depuis le début
