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— Muy bien, Jimin. Lo hiciste casi perfecto.— Expresó la directora con una sonrisa.— Sólo que aún te falla la misma parte de la coreografía, pero aún tienes tiempo para mejorarla. Nos vemos el jueves para seguir repasando esta parte y continuamos con la siguiente escena. Buen trabajo a todos, pueden ir a casa a descansar.

— Gracias.— Respondieron todos los presentes en unísono, Jimin limpió algunas gotas de sudor que salían de su frente y cuello con una toalla que solía llevar para los ensayos, a penas llegue a casa se daría un baño.

Se subió a su auto cuando salió del edificio para así conducir primeramente a aquella cafetería que él amaba tanto, pues de vez en cuando iba a pasar un rato ahí mientras revisaba su celular o simplemente miraba a las personas pasar por el gran ventanal del lugar, además de que en días tan agotadores como éste, le iría muy bien para retomar su energía.

Al llegar, estacionó su auto y bajó de éste para luego ir al mostrador y pedir el clásico capuchino que siempre tomaba. Cuando estuvo listo pagó por él y se sentó en uno de los cómodos sillones marrones característicos del lugar para degustar su café mientras abría la conversación de Taemin. ya que éste le había mandado varios mensajes.

"¡Jimin! Una chica lindísima vino a hacerse un tatuaje, ¿pero sabes de qué?"

Jimin rio levemente para así responderle a su amigo, siempre lo dejaba con la intriga.

"Hasta que me respondes."

"Estaba en el trabajo, Tae."

"¡Se tatuó el nombre de su novio! Es de las peores cosas que puedes hacer, nunca sabes si van a terminar y cuando lo hacen claramente te vas a arrepentir. NUNCA LO HAGAS, es más no te lo permitiré si llegas a tener novio por más enamorado que estés."

"Dudo que eso pase."

"Eso era todo, ya llegó mi cita de hoy. Adiós, Jimin."

Jimin sonrió por última vez por lo espontáneo que podía llegar a ser su mejor amigo. Estaba tan concentrado en su conversación que no notó la presencia de cierta persona que al verlo inmediatamente fue con él para saludarlo.

— ¿Jimin?

El mencionado dejó a un lado su celular y miró al frente, su corazón dio un vuelco y sus ojos se abrieron al ver a aquél pelinegro que llevaba meses sin verlo.

— Jungkook.

El castaño sonrió mostrando sus dientes de conejo que Jimin adoraba y después se sentó a un lado de él.

— Hace tiempo no nos vemos, ¿te olvidaste de mí?

Jimin negó luego de darle un sorbo a su café. Jamás olvidaría a Jungkook y mucho menos cuando le llegó a gustar, sin embargo jamás le pidió que saliera con él porque aún era un secreto que le gustaban los chicos, y su promesa de vida era jamás salir con alguien que estaba en el closet por experiencias que había tenido tiempo atrás y su amigo del bar no era la excepción.

— Me mudé cuando terminé la universidad a un departamento más cerca de mi trabajo, quizás eso impidió que nos viéramos.— Respondió mirando su taza y así seguir tomando del café.

Jungkook asintió comprendiendo aún mejor las cosas, a pesar de haber convivido con él algunos fines de semana por varios meses, jamás le pidió su número telefónico y se arrepintió de eso cuando notó que Jimin no volvía al lugar. Jimin solía ir los viernes o sábados, entonces Jungkook iba esos dos días todas la semanas sólo para verlo, sin embargo se rindió luego de dos meses sin ver a su "amigo".

What do You feel for Me? | KookminStories to obsess over. Discover now