Prólogo

2 0 0
                                        

Creo que todos tuvimos alguna vez una situación que se salió de control. Hay dos maneras distintas de afrontarla, decidir recordarla en un futuro como una anécdota graciosa o vergonzosa en algún momento de tu juventud o tener la única opción de ser fuerte, afrontarla y vivir con ella toda tu vida.
Eso fue lo que me tocó a mi, asmiliar todo lo que estaba pasando y vivir con el hecho de haber cometido el tipico error tonto.

Hace cuatro años..
Me desperté con un dolor horrible de cabeza, solo quería volverme a dormir y que se me pasará el dolor, me di la vuelta y ahi fue cuando me di cuenta de que no estaba sola, me levanté rápido y mire dónde me encontraba, no me sonaba de nada. Era un cuarto con poca decoración, paredes negras y un par de discos encima de la mesa, en el lado izquierdo de la pared colgaba una guitarra eléctrica y a su lado una estantería llena de libros, un póster de un grupo de música reinaba sobre el cabecero de la cama, en cuya cama se encontraba un chico.
Sería de mi edad o un par de años más mayor, no le di mucha importancia, no alcancé a ver todo el rostro, solo observe su espalda llena de pequeños tatuajes.
No quise quedarme mucho tiempo ahi, no quería despertar con mis ruidos al chico y hacer mi salida de esta casa más vergonzosa de lo que iba a ser.
Cogi mi ropa rápidamente y me vesti en menos de 1 minuto, cuando conseguí salir intenté cerrar la puerta sin hacer mucho ruido, pero antes de hacerlo le vi la cara, se habia cambiado de posición y ahora sí podía  admirar su rostro, era.. simplemente perfecto.
No me di cuenta hasta 2 meses más tarde, de que el chico de rostro perfecto que pude ver aquella mañana de resaca sería el padre del niño tan hermoso que tengo actualmente.

You've reached the end of published parts.

⏰ Last updated: Sep 08, 2020 ⏰

Add this story to your Library to get notified about new parts!

The Kings Where stories live. Discover now