Cerré los ojos.
Traté de contar hasta 10 con el fin de tranquilizarme y maniobrar una salida a tan vergonzosa situación. El corsé que llevaba, obviamente, no me ayudaba en nada y, lo que era peor, evitaba que prosiguiera en mi mecanismo tranquilizador.
Todo el mundo se formó en círculo en medio de la pista de baile para mirarnos. Eramos Francis y yo en medio de ellos armando la escena que formaría parte de la comidilla por el resto de la estación.
Él estaba arrodillado mostrando una pequeña caja que contenía un anillo de diamantes.
-Y...? Dime qué piensas...., mi amor- soltó. Llevaba minutos en la misma postura y la anterior expresión de emoción ahora denotaba una impasiencia llamativa.
-¿Qué quieres que te diga?- me hice la loca. Obviamente era una proposición pero mi mente poco a poco se nublaba con la falta de aire.
-Mi amor- rió- Lo diré otra vez, ya que al parecer no me escuchaste... ¿Quieres casarte conmigo?
Tragué saliba. Me sentía confundida. No podía respirar.
Hubo un gran silencio. No quería esto. Me quedé en shock por un momento, se nubló mi mente y empecé a contar la posibilidad de salir corriendo, pero eso sonó muy exagerado y mis condiciones no me lo permitían.
-Hija- se acomodó mi tía a mi costado- espera una respuesta- me dijo en susurro- todos esperamos la respuesta.-dijo esta voz en voz alta- ¿Quizás necesite que se la repitas Francis?- dijo mirándome.
-Ajá- asentí, estaba mareada.
-Está bien, lo repetiré ya que todos están aquí-dijo Francis , reincorporándose a su posición inicial prosiguió- Alexia Rosebelle cásate conmigo.
Otro silencio. Francis seguía esperando y yo... bueno haciéndolo sufrir, ya que realmente creo que la posición en la que se encontraba no era la más cómoda. Entonces, ¿Qué es lo que debería hacer ante esta situación? ¿Aceptaría fácilmente a la propuesta? ¿Me dejaría llevar tan fácil por los deseos de mi tía? ¿Y los míos?
"No señor, no sería tan fácil para ellos" -pensé.
Recordé que había otro recurso que podía utilizar y que se usaban en muchas novelas: desmayarme. Así que lo hice, en frente de todos los invitados.
PUM!- sonó al caer mi cuerpo. Seguía con mis ojos cerrados.
-¡Alexia!-"¿Francis?" -Despierta por favor, mi amor- "Claro que no": pensé
-Despierta hija, por favor- ¿tía?
Sentí unas manos que recorrían mi frente. Estas mismas me levantaron, con mucha delicadeza. Ya sabía quién era.
-¿Qué haces? ¿A dónde la llevas?-le gritó Francis- Te ordeno que la dejes.
-La llevo a un cuarto donde pueda descansar, parece que la propuesta la tomó por sorpresa-dijo en tono sarcástico.
-¿A ... sí?- lo agarró por el hombro- Y tú ¿Quién eres?
Lo miró y sonrió.
- Soy el mayordomo de mi señorita Alexia: Sebastian Michaelis
Dicho eso, me acomodó más a su pecho y me llevó. De verdad me sentía mareada. Mi mente estaba en blanco. Entrecerrados mis ojos veía a mi familia y a un montón de gente que nos seguía.
-Déjenla descansar en este cuarto, todos váyanse por favor-escuché decir a Sebastian, mi mayordomo.
Escuché que acomodaba muchas cosas, quizás para reparar el té o algo por el estilo. No me gustaba estar allí, gracias a Sebastian me sentía mejor ahora que no era el centro de las miradas.
ŞİMDİ OKUDUĞUN
Ese mayordomo 《Editando》
Tarihi KurguDespués de haber pasado cuatro años de entrenamiento en la casa de su tía,Alexia Rosebelle , no se encuentra la vida sencilla que la sociedad y su padre habían prometido ya que tiene que lidiar con deudas, reivindicar el apellido de su familia, evit...
