Tengo frío, me despierto y me doy cuenta de que estoy en medio de un bosque, esta helando, tanto que al respirar sacó vapor, como puedo me levanto y con mis pies descalzos siento las hojas, crujiendo mientras intento enderezarme.
¿Qué hago en medio del bosque a estas horas y sin zapatos?
Empiezo a caminar en busca de mi casa pero notó una luz proveniente de una ¿cueva? Me dirigí con pasos apresurados a la luz, me pare al borde de la cueva y pude notar que la luz venía de una antorcha que estaba encendida revelando el camino de unas escaleras, se veía que era un lugar profundo ya que la antorcha no iluminaba más allá de los cuatro metros.
¿Qué hace una cueva con escaleras en medio del bosque?
Empiezo a bajar las escaleras, los dedos de mis pies chocan con un piso frío y viejo, con miedo y titiritando de frío me acercó poco a poco a la oscuridad. Al levantar la vista observó a hombres altos con túnicas rojas dándome la espalda, estaban un poco alejados de mi, se escuchaban unos murmullos, de repente uno me mira de reojo sin voltear su cabeza por completo, en cuestión de segundos todos se callaron, ni una sola alma se movió ni para respirar.
El gusto me duró poco, todos los hombres voltearon a verme y quedamos frente a frente, sus rostros estaban cubiertos por una oscuridad total, ni un solo destello salía de esas capuchas rojas, finalmente el primer hombre que dirigió su mirada hacía mí se volteó por completo, empezó a acercarse de una manera lenta y sombría, aún sin poder ver su rostro, quedamos como a un metro de distancia, con miedo empecé a tambalearme mientras retrocedía, de repente se escuchó un grito.
- ¡ES ELLA! ¡ES ELLA!
¿Ella? ¿De que hablaban?
Mientras más me alejaba este tipo más se acercaba, sin poder ver nada choqué con una piedra y termine en el suelo, el hombre de capucha roja termino a escasos centímetros de mi, aún con su mirada baja podía notar que me estaba analizando, inclinó su cabeza sutilmente a la derecha y se enderezó, tan rápido que apenas lo noté. Se agacho y pude ver su rostro, tenía el cabello color castaño, se notaba muy poco ya que gran parte lo cubría la capucha, sus ojos eran verdosos pero con un toque café, sus facciones estaban bien definidas, hubiera continuado analizando su rostro pero de un solo movimiento me tomó del cuello y me levantó del suelo.
- ¿¡QUÉ HACES?! ¡¡BÁJAME AHORA MISMO!! – dije mientras empezaba a patalear, a golpear sus manos, lo que sea para poder liberarme.
Sin dejar de estrangularme el desgraciado me vio con la misma mirada penetrante que cuando me caí, cabeza inclinada y su cara sin una sola expresión de remordimiento.
¿¡QUÉ ACASO NO SE DA CUENTA QUE ME PUEDE MATAR!?
Empecé a perder fuerzas, el aire no entraba a mis pulmones, poco a poco mis golpes se fueron apagando, mis patadas se fueron deteniendo, creo que este es el fin.
Me desperté de la cama ajetreada, respirando incontrolablemente, un sudor frío recorría todo mi cuerpo, estaba temblando, mierda que pesadilla tan horrible acabo de tener. Cerré mis ojos y volví a dormir.
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Wicca
Teen FictionVictoria Martin está a punto de iniciar la universidad, con pocos ánimos y el único objetivo en su mente, salir de Portland, Oregón. Todo se ve normal sin embargo Victoria empieza a tener pesadillas recurrentes sobre estos hombres con túnicas rojas...
