capítulo 1; ¿realidad o imaginación?

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-¡Te digo que Levi no es un imbécil! Sigues sin saber interpretar su personalidad... -dijo dolida una chica rubia a la persona que tenía enfrente, una pelirroja.

-No cambiaré de opinión, siempre lo odiaré y nada lo cambiará. -dijo segura en su respuesta. La rubia abandonó la conversación con una mueca de molestia. Esas conversaciones era lo normal para aquellas dos amigas y aquel día no era una excepción. Por fin había terminado la universidad para ambas y aquello era algo que debía ser celebrado apropiadamente, en su bar de siempre con sus temas de siempre. La compañía que se daban era algo que disfrutaban al máximo y la amistad que tenían era algo que cuidaban con extremo cariño y delicadeza.

Después de algunas frases sin importancia, decidieron que era momento de volver a casa. Fueron por el mismo camino que siempre, las mismas tiendas, los mismos edificios, el mismo callejón.

Era inevitable pasar por allí, la parada de autobús siempre esperaba al final del camino y ya estaban acostumbradas a la poca luz de este. Aquella vez no sería todo igual. Un chico con una capa negra y un pañuelo tapándole la boca apareció en el callejón. Las amigas se inquietaron, pero siguieron su camino, intentado parecer serenas. Sus nervios se dispararon cuando el encapuchado cogió a la rubia, inmovilizándola y tapando su boca, sin dejar correr el tiempo, hizo lo mismo con la pelirroja.

-No os preocupéis, no estaréis mucho tiempo en aquella fiesta falsa. -fue lo último que escucharon. Después de aquello, solo hubo oscuridad acompañada de un leve pinchazo en el brazo.

POV Claudia

Desperté aturdida, ¿dónde mierda estaba? Intenté mirar alrededor, pero mi mirada estaba nublada, mi cabeza empezaba a doler. Lo último que recordaba era estar con Bea en el callejón camino a la parada... ¡Eso es, apareció alguien y nos secuestró! Me alarmé y en cuanto pude, me levanté intentado encarar a quien sea que estuviera detrás de esto. No encontré a nadie. De hecho, estaba frente a una gran casa de la que salía un leve sonido de música. Miré a mi derecha y ahí estaba mi amiga pelirroja abriendo poco a poco los ojos. Me agaché de nuevo y puse mi mano sobre su hombro.

-No te preocupes, el mareo y el dolor de cabeza se te pasará en unos minutos. -dije para tranquilizarla. Cuando esta se sintió bien, nos paramos delante de la puerta.

-¿Deberíamos entrar? -preguntó mi amiga.

-Supongo que sí, no sabemos dónde mierda estamos y podríamos preguntar dentro... -razoné en voz alta, ella asintió en respuesta. Llevé mi mano hacia el timbre, antes de tocarlo resonó una voz detrás nuestro, lo que hizo que pegara un respingo.

-¿Estáis bien? ¿Cuánto tiempo más vais a estar mirando la puerta? -exclamó alguien. Tanto yo como Bea nos dimos la vuelta y nos encontramos con dos chicos. En cuanto los vimos nos miramos entre nosotras.

-Bea, estás viendo a las mismas personas que yo, ¿no? -dije en un susurro, totalmente sorprendida.

-Sí... ¡Es Arminsito, Claudia! -me contestó susurrando emocionada. Miré a los chicos, sin duda se parecían demasiado a Alexy y Armin del juego Corazón de Melón. Pero solo era eso, coincidencia. Que unos personajes salieran de un juego rompía todas las leyes existentes y fácilmente podíamos estar alucinando.

-Eso es imposible, solo se parecen a ellos... O a lo mejor están haciendo cosplay. -le respondí a mi amiga.

-Oye, ¿vais a seguir hablando entre vosotras como si no estuviéramos aquí delante? -dijo "Armin".

-¡Oh, sí! Lo sentimos, ya íbamos a entrar. Estábamos perdidas y queríamos preguntar ahí dentro algo para saber dónde estamos.
-explicó Bea con una amable sonrisa en el rostro, aunque podía notar que estaba nerviosa.

-¡Podéis entrar con nosotros si queréis! Creo que no se puede entrar si no te han invitado, pero seguro que no pasa nada si venís con nosotros. -exclamó "Alexy" con una sonrisa resplandeciente y poniendo sus brazos por detrás de su cabeza. Nosotras asentimos, Bea más confiada que yo, y tocamos el timbre. El tiempo que estuvimos esperando a que alguien viniera a abrirnos, lo utilicé para pensar otra vez sobre aquellos dos. ¿Eran realidad o no? Las conversaciones, las facciones, todo se sentía muy real. Ya no sabía que pensar. Pero todo cobró menos sentido cuando nos abrió la puerta una chica rubia con dos pequeñas coletas y que daba saltitos emocionada. Misa de Death Note.

-¡Sííííí! ¡Más invitados! Tenéis que darme la invitación para pasar. -dijo euforicamente la chica. Nuestros acompañantes rebuscaron hasta sacar sus dos entradas. Yo solo podía mantener mi cara de asombro, mi amiga pelirroja estaba igual que yo.

-Ellas van con nosotras, ¡nos las hemos encontrado por el camino y son muy buenas amigas de la infancia! Déjalas pasar aunque no tengan la invitación, por favor... -le dijo Alexy con un puchero a la rubia, esta nos miró detenidamente.

-Bueno, las dejaremos. -Alexy lo celebró pasando sus brazos por cada uno de nuestros hombros. Su tacto me provocó escalofríos, aquel chico era real, ya no tenía ningún motivo para pensar lo contrario. -¡Pero si las veo acercándose a mi Light, os echaré a los cuatro! -exclamó enfurruñada, se dio la vuelta y se fue, dejando la puerta abierta para que pasáramos. Definitivamente esa era Misa.

Los chicos pasaron, Bea iba a hacer lo mismo, pero antes de eso, la cogí del brazo y le di un pequeño pellizco. -¡Ah! ¿Qué haces? -me dijo sobándose la zona donde había presionado su piel.

-Necesitaba comprobar por última vez que esto no era un sueño. -respondí tranquilamente. La miré durante unos segundos. Luego, entramos. La puerta se cerró tras nosotras, las dos íbamos muy juntas, una nunca sabe de dónde podía salir un violador.

El camino se acababa y ya se podía ver una gran casa y oír con más nitidez las voces y música. Ya habíamos llegado, una gran piscina se encontraba en el centro, rodeada de un gran jardín donde había alguna que otra tumbona, mesas y sillas. Aquello era enorme, y aún faltaba contar con la enorme casa que tenía. Y claro, el sitio estaba lleno de personas.

Me quedé mirando embobada los alrededores, cuando noté que Bea estaba dándome insistente con el dedo, me giré hacia ella y la encontré mirando fijamente un punto. Seguí su mirada y me encontré con un pelirrojo, una cicatriz adornaba uno de sus ojos y estaba hablando sonriente con un chico rubio quien tenía una raya negra en forma de rayo sobre su pelo.

-Es Kirishima... ¡Claudia es Kirishima! -clamó mi amiga, se giró hacia mí y vi que tenía los ojos llorosos, pero una sonrisa de felicidad adornaba su cara. Me abrazó fuertemente mientras daba gritos de emoción y pequeños saltos, le correspondí el abrazo atónita.

Todo es muy raro, pero de momento, solo espero que a mi amiga no le dé un infarto.

🦈🦈🦈
próxima actualización
[5/07/2020]

Marco Polo ⇝anime version⇜Stories to obsess over. Discover now