CAPITULO 1

48 5 4
                                        

En una tarde cualquiera en la sociedad de almas, dentro del sereitei, tanto capitanes como subordinados estaban sumidos en sus obligaciones, unos en sus oficinas y otros en algunas misiones.

Podemos ver al capitán de la decimotercera división Jushiro Ukitake saliendo de su oficina con algo de prisa y con un sobre en la mano, algo preocupado ya que no sabía cómo podía reaccionar la persona a la que iba dirigido dicho sobre, conociendo su difícil carácter.

Muy cerca de allí el capitán de la octava división Shunsui Kyoraku en compañía de su subordinada Ise Nanao, realizaban su ruina de supervisión dentro de las instalaciones del escuadrón en esa tarde.

El capitán Ukitake había ingresado ya hace un buen rato dentro de las instalaciones del octavo escuadrón y fue cuando empezó a sentir malestares, había decidido salir solo ya que sus dos subordinados bajo su mando directo tenía que cumplir un encargo aparte, además era necesario que fuera personal, los malestares continuaron y de pronto sintió su cuerpo más pesado, fue entonces que cayó de rodillas al piso pero pudo sujetarse de uno de los barandales, estuvo así por unos momentos cuando de repente escucha el grito de una joven mujer.

-¡Capitán Ukitake!

Levanto la cabeza para ver a quien pertenecía la voz y pudo ver a la teniente Nanao corriendo hacia él, detrás suyo venia su amigo y capitán del octavo escuadrón Shunsui Kyoraku, cuando la teniente y el capitán llegaron hasta el, se apresuraron en ayudarlo a ponerse de pie.

-¿Capitán Ukitake se encuentra bien?- Pregunto la teniente

-Ah...jaja estos malestares a veces atacan de manera imprevista, estoy bien, no se preocupe teniente, gracias- Respondió el.

Pero el capitán Kyoraku no podía ignorar el estado de salud de su amigo, es por ello que se apresuró en levantarlo y tomo uno de sus brazos para colocarlo sobre su hombro y así este no perdiera la estabilidad corporal nuevamente.

-Vamos, te llevare a tus oficinas ¿Qué hacías por aquí?- Pregunto el capitán Kyoraku algo preocupado.

-Es que debo llevar este sobre al capitán Kuchiki personalmente, es algo delicado y urgente y muy necesario que llegue hasta él. –Respondió el capitán Ukitake aun sintiendo el malestar.

-Pero en ese estado no puedes ir a ninguna parte- Le reprocho su amigo- ¿De qué se trata el informe? Nosotros podemos hacerlo llegar hasta el capitán Kuchiki.

-Este sobre contiene un documento en el que consta un permiso para que Rukia Kuchiki pueda ser enviada al mundo humano dentro de tres días, pero necesitamos la firma del capitán Kuchiki, para que sea aprobado, es por esta razón que lo llevaba personalmente- Respondió el hombre de cabellera plateada aceptando que no iba a poder cumplirlo el mismo.

-No te preocupes Ukitake nosotros nos encargaremos de ello- Responde su amigo y esta vez dirigiendo la mirada a su teniente y con un tono más dulce le dice a ella- Nanao ¿Puedes llevar este sobre a las oficinas del sexto escuadrón? Pero debes asegurarte de que lleguen a manos del capitán Kuchiki y que sean firmadas, confío en ti, Nanao-chan.

-Si capitán Kyoraku, déjemelo a mí - Respondió a ella firmemente mientras recibía el sobre de manos del capitán del décimo tercer escuadrón y no sin antes hacer una reverencia y luego acomodarse los lentes con el dedo medio de la mano derecha fue que partió con prisa a su cometido, dejando atrás a los dos veteranos.

No tardó mucho en llegar a las instalaciones del sexto escuadrón gracias al uso de shunpo, fue cuestión de minutos, estando ya cerca de las oficinas empezó a caminar por los pasillos y fue cuando lo vio.

Radiante, imponente y con la expresión gélida de siempre, caminaba firme cerca de allí, ahí estaba la persona por la que había sido enviada , no pudo evitar sentir como se le aceleraba el pulso, siempre pensó que era muy hermoso, las pocas veces que lograba encontrarse con él , hacia lo posible para observarlo minuciosamente y así memorizar cada detalle de su rostro, cada mínima facción y la mirada fría, lo tenía siempre presente en sus pensamientos, cuando recibió la orden de su capitán para traer aquel sobre sintió un pequeño sobresalto en su interior, pero no podía hacerlo obvio y fue cuando volvió de sus pensamientos. ¡El sobre! ¡Claro! El motivo por el que había venido, se apresuró en darle alcance, cuando el hombre estaba a unos metros de ella, corrió tras él y grito.

-¡Capitán Kuchiki!- El hombre volteo- Teniente del octavo escuadrón Ise Nanao se reporta- Logro decir algo agitada mientras hacia una reverencia, cuando ella levanto la cabeza y al verlo directamente al rostro, su pulso se aceleró nuevamente.

-¿Qué se le ofrece teniente?- Pregunto el hombre sin cambiar de expresión.

-El capitán Ukitake me envía este informe para usted- Responde ella estrechando el sobre con sus dos manos- Es de suma importancia que lo lea y firme señor- Termino por decir.

El hombre tomo el recado y pregunto- ¿De qué trata este informe?- Mientras abría el sobre y sacaba el contenido.

-Es mejor que lo lea usted mismo capitán- Respondió la teniente algo nerviosa pero firme.

Cuando el hombre termino de hojear el papel entre sus manos dijo- ¿Rukia enviada al mundo humano?- Si señor- contestó ella aun nerviosa- No puede ser, que envíen a otra persona- Afirmo el hombre con una expresión de fastidio notorio en el rostro- Capitán necesito que firme el permiso- Suplico la teniente algo preocupada.

El hombre se dispuso a caminar sin decir más, para él estaba clara su respuesta, pero ella sabía que tenía que cumplir con la orden que su capitán le había encomendado y no podía dejarlo ir así sin más, además de no querer que este encuentro fuera tan corto y decidió seguirlo, debía insistir, pero el hombre se detuvo en seco al darse cuenta que la mujer lo estaba siguiendo.

-Teniente no voy ...- No pudo terminar de hablar porque sintió un golpe en la espalda - ¡Ah¡ Se escuchó exclamar a la mujer mientras caía estrepitosamente al suelo, Nanao sumida en sus pensamientos no se había percatado del momento en el que el capitán se había detenido pero antes de caer dio dos pasos atrás y en el último uno de sus tobillos le jugó una mala pasada, cuando al fin reacciono y trato de levantarse, su tobillo derecho simplemente no cooperaba y volvió a caer.

Fue en ese entonces cuando el hombre le extiende la mano izquierda en señal de ayuda, esto tomo por sorpresa a la teniente, nunca pensó que alguien con la personalidad del capitán pudiera mostrar amabilidad hacia un sub-ordinado, ella acepto su ayuda, cuando tomo su mano, sintió de nuevo como su pulso se aceleraba pero no debía hacerlo notar y apoyándose en su pierna sana logro incorporarse, estando ya de pie pudo confirmar el mal estado de su tobillo, a unos cuantos metros de allí había una banqueta.

-Vayamos hasta ahí teniente- Ordeno el hombre con seriedad.

-Si capitán- Respondió ella aun sin salir de su asombro.

Llegó cojeando hasta la banca y cuando estuvo cerca se poyo con ambas manos para poder sentarse.

-Déjeme revisar su tobillo- Dijo el, bajando un poco la cabeza dispuesto a inclinarse.

-No...no capitán, no es necesario- se apresuró en responder ella muy sorprendida y nerviosa por el accionar del hombre- Es solo un dolor momentáneo, sin reposo aquí unos minutos estaré bien- Continuó ella mirando hacia otro lado, mientras volvía a acomodarse los lentes.

El hombre opto por aceptar la negación de la joven teniente, dudó si debía quedarse o simplemente irse, pero decidió por lo primero.

-En ese caso permítame acompañarla- Dijo este tomando asiento a lado de ella.

Esto volvió a sorprender a la mujer, no era común este comportamiento en él.

Las oficinas del sexto escuadrón eran tan amplias y ordenadas, por la hora ya algunos sub-ordinados hacían sus cambios de horario respectivos, se quedaron sentados en la banqueta frente a ese hermoso patio con pileta al centro, el sol empezaba a guardarse y pronto oscurecería. En cada minuto que pasaba, la joven teniente sentía el pulso más acelerado y el rostro más acalorado, estaba realmente nerviosa, y necesitaba romper ese hielo entre los dos así que busco un tema rápido de conversación y soltó lo primero que se le vino a la cabeza.

You've reached the end of published parts.

⏰ Last updated: Jun 22, 2020 ⏰

Add this story to your Library to get notified about new parts!

AI NO TAMASHIWhere stories live. Discover now