-Mierda...
El sonido insoportable que emitía su teléfono retumbó por dentro de sus oídos.
Apagó la alarma dando repetidos toques a la pantalla hasta que por una cosa u otra, volviera a reinar el silencio en su habitación. Se quedó boca abajo varios minutos, nunca fue fácil para ella despertar y mucho menos madrugar.
Estiró por segunda vez su brazo para analizar la estantería con sus dedos y encontrar de nuevo su móvil. Bingo.
Las 6 y 9 minutos de la mañana. Demasiado pronto para su gusto.
-Va Miyeon, deja de joder.
Miyeon abrió más los ojos para observar la puerta entrecerrada. Una tailandesa se asomaba aparentemente más que lista para salir camino a la universidad.
-¿Que haces arreglada tan pronto? - La contraria abrió al fin de par en par la puerta para ver mejor a, bueno, su amiga.
-¿Para... no llegar tarde? - Su tono inseguro expresó más una pregunta que una respuesta.
-Aún no són ni y media, Minnie. - A Miyeon solía costarle procesar información tan temprano y recién despierta, pero estaba segura al ciento por ciento de que lo que decía la contraria no tenía ningún sentido.
Minnie se disupuso a pensar otra excusa diferente, pero el timbre le hizo guardar sus palabras. Sintió sus manos sudar.
-¿Quien llama al timbre a estas horas? - La coreana decidió por fin salir de su cama y poner rumbo a la puerta, pues Minnie parecía paralizada sin intención alguna de moverse.
-Pues - Minnie puso un brazo en el marco de la puerta antes de que Miyeon pudiera cruzarla, esta incuso chocó su frente contra el antebrazo de la más alta, frunciendo el ceño. - He pedido comida, ya abro yo.
Minnie sonrió lo más amplio que pudo para que la otra no cuestionara lo que dijo, pero no causó más que incredulidad en el rostro de la castaña.
-Mira, Nicha. - La llamó por su nombre tailandés, alejandose unos pasos del marco de la puerta por el que, por alguna razón, su compañera de piso no quería que cruzara.
Minnie tragó saliva pero mantuvo su para nada sospechosa sonrisa forzada.
-No son ni las 7 de la mañana, es lunes, no he podido ducharme ni tomar un café aún y tengo resaca. - Hizo una pausa y llevó una mano a su sien, realmente le dolía la cabeza.- Por el amor de dios, deja tus tonterías y dime que te pasa hoy.
La sonrísa de Minnie no desapareció, pero de alguna forma expresaba terror. El timbre volvió a sonar y esta vez Miyeon simplemente suspiró ante la falta de respuesta o movimiento de la pelinegra, agachandose un poco para pasar por debajo de su brazo. Minnie la miró encaminarse a la entrada con algo de pánico, pues poco podía hacer contra Miyeon en ese estado. Solía ser de las personas más alegres y risueñas que se pueda ver, pero necesitaba una mañana normal para estar de buen humor.
Miyeon contestó al telefonillo. No se molestó en escuchar nada, simplemente apretó el botón para abrir el portal de entrada al edificio.
-¿Ni has preguntado quien és?
-Esta claro que tu si que lo sabes perfectamente, no creo que sea un asesino serial.
Miyeon se dirigió hacia la cocina a medida que veía a Minnie acercarse a la entrada.
Nicha pudo escuchar el sonido de la cafetera a la vez que abría la puerta de su piso para esperar a quien subía.
El ascensor se abrió y Minnie la observó salir de este.
-Hola Minnie. - Lia se acercó a su mayor a paso tranquilo con una sonrisa.
-Hola Jisu. - Le devolvió el saludo, analizandola por un segundo. Llevaba consigo un bolso bastante grande con probablemente varias libretas y libros. Vestía simple y cómoda, lo más recomendable para pasarse el dia en clase, pero seguía viendose igual de bien que siempre. Ella aún estaba en primer año de carrera, Minnie ya ni recordaba con claridad de que se conocen exactamente. Probablemente gracias a Yuqi.
-¿Puedo pasar? - Lia notó como la alta obstruía por completo la entrada con una mueca difícil de expresar.- Tranquila, mi piso también esta hecho un desastre si te preocupa algo así. No sabes lo que és vivir con Yeji.
Ambas rieron levemente pero Minnie mantuvo su posición sin moverse un solo centímetro.
Estuvieron el silencio un par de segundos mirandose a los ojos con una sonrisa pequeña. La menor esperando probablemente a que la contraria se moviera o dijera alguna palabra y Minnie, bueno, procesando las posibilidades de que Miyeon fulminara con la mirada a la pobre chica que tenía en frente si se le ocurría dejarla pasar como si nada a esas horas.
-¿Llegó ya tu comida? - Miyeon preguntó a su espalda con sarcasmo, sorbiendo de su café. Al menos sonaba más despierta que antes. Vio a Jisu asomarse por un lado de Nicha para observar de quien se trataba.- Ah, veo que sí.
La voz de Miyeon sonó neutra, lo que debió aliviar a Minnie, pero no hizo más que confundirla.
Jisu le mostró una mirada confundida a su mayor por el comentario sobre comida que hizo la castaña, pero esta no hizo más que ampliar su incómoda sonrisa, si es que eso era posible.
-¡Unnie! Perdona, es algo pronto para presentarme en su casa.- Lia saludó restándole importancia al comportamiento extraño de la tailandesa, quien rindiéndose finalmente se apartó por completo a un lado de la puerta dejando via libre para que conversaran.- Ayer le pedí a Minnie unnie que me acompañara a clase un poco antes.
Miyeon siguió sorbiendo de su café, asintiendo con total tranquilidad. ¿Tan rápido se le fue el mal humor?
-¿Vais con mucha prisa? Si quieres pasar te preparo una taza, Lia.- Al parecer a Miyeon su preciado café le devolvía su común amabilidad. Jisu no pudo evitar pensar en lo bonita que era la compañera de piso de Minnie incluso recién despierta sin nada de maquillaje. Seguía en pijama, con una chaqueta normal y corriente con su cabello acomodado en una coleta baja y aún así seguía siendo igual de hermosa que siempre.
-En realidad, creo que he llegado algo pronto, si.- Jisu rió un poco y Miyeon le sonrió levemente.- No esperaba que estuvieras lista ya.
Minnie se había mantenido al margen durante la corta conversación entre ambas, pero al ver que Jisu se dirigió a ella en lo último se apresuró a poner ya por cuarta vez una excusa de por medio.
-Ah, si. Por si acaso me desperté antes.
Dejaron pasar al fin a Lia para que tomara un café en lo que hacían tiempo hasta que tuvieran que irse. Miyeon no tenía clases tan pronto, pero debía ayudar a una compañera a estudiar en unas horas, por eso madrugó de todas formas.
Miyeon conocía bastante poco a Lia. Pasó cerca suya alguna que otra vez en la universidad y sabía que era amiga de Yuqi y Shuhua, además que últimamente se dió cuenta de que Minnie hablaba muy seguido con ella. No le sorprendió tanto su visita, en realidad.
De hecho, su compañera de piso tenía una actitud un tanto sospechosa desde hacía un par de semanas.
Cada vez que iba a alguna parte daba explicaciones muy detalladas de lo que iba a hacer, como si hubiera pensado cada palabra solo para recitarselas antes de irse. Miyeon comenzaba a convencerse de que Nicha le contaba versiones bastante alteradas de lo que en realidad hacía al salir de casa, lo que le hizo plantearse la razón de por la que Minnie no quisiera decirle la simple verdad.
Cuando vio a cierta castaña de ojos risueños y baja estatura frente a su puerta, comenzó a comprenderlo.
Después de ver pequeñas interacciones entre ambas mientras Lia terminaba su café, estaba completamente convencida de que ella era la causa por la que Minnie actuaba tan extraño.
-Unnie, muchas gracias por el café, espero no haber sido mucha molestia.- Jisu se levantó en su lugar, sonríendo a su mayor, con intenciones de recoger su taza para llevarlo a la cocina.
-Para nada Lia, no te preocupes ya me encargo yo. Aún tengo tiempo antes de irme.
Lia se despidió amablemente con su característico eye-smile, Mientras que Minnie le dedicó una sonrisa nerviosa antes de cerrar la puerta principal detrás de sí.
Miyeon suspiró segundos después de ver a ambas marcharse.
"Minnie, si ya estas interesada en alguien más, simplemente dímelo."
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E X ; 2mi/MinMi
FanfictionHistoria 2mi Inspirado en "EX" Kiana Ledé Re-publicado en Agosto 2022 (original de Junio 2020) - ?
