La inocencia de los niños es algo infinita, no conocen la maldad, la preocupación y mucho menos la tristeza del mundo real en el que viven. Las clases sociales son todo y lamentablemte, unos son superiores que otros.
Dos niños que van a querer las b...
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En un pequeño pueblo de Colorado, en donde la vida estaba jerarquizada por los más fuertes: los alfas, seguidos por los betas y, la casta más débil, los omegas. Gracias a esta clasificación existen muchos prejuicios, la homofobia en su gran mayoría por un pensamiento antiguo de la sociedad. No importaba si el hombre era alfa y la mujer omega, no importaba si incluso la mujer era alfa y el hombre omega. El pensamiento conservador de este siglo se negaba a ver dos hombres o dos mujeres de distintas castas juntos, los tachaban de enfermos, locos y hasta de demonios que solo querían corromper las mentes de los jóvenes de la nueva generación. En una gran casa como lo era la familia Tucker, estaba creciendo en el vientre de una bella mujer rubia el primogénito de ellos. Ansiaba la espera y faltaba poco para ello. Un padre orgulloso de que su primer hijo fuera varón era lo que lo hacía sentir así. Thomas Tucker haría lo imposible por su familia y para que su hijo o futuros hijos lleven una vida "normal". No muy lejos de allí se encontraba una familia bondadosa y caritativa. Una mujer de cabello corto y castaño estaba sentada en la mecedora tocando su vientre, cantándole y diciéndole que lo amaba, que esperaban con ansias la llegado de su pequeño. Por otra parte, el alfa Richard Tweak cuidaría y daría todo por su familia, amando a su hijo por sobre todas las circunstancias que fueran a cruzarse.
De esta manera, la vida de ambos empezaba a ser un juego de niños.