Una spark se encendió. Una hermosa luz llena de vida se asomaba en su metálico pecho. Así nació un nuevo robot; Uno de millones en un enorme planeta metálico, Cybertron, su hogar.
Su nombre, Orion Pax. Él jamás se consideró tan especial, en el exterior era igual que otros individuos de su raza, fue designado para una tarea específica como los demás. Esto por sus características únicas, su fuerza mecánica y la capacidad de nunca quedar exhausto tras una gran jornada de trabajo.
Por momentos, Orion observaba su nombre, le parecía bastante gracioso cómo le asignaron uno tan absurdo. "Orion"... eso, suena cool, pero... ¿Pax? ¿Qué clase de nombre es ese? Su significado hacía alusión a la paz, debió ser una pésima coincidencia... o un preludio de lo que avecinaba.
...
Orion fue asignado a uno de los cientos de parques de almacenamiento del planeta, lugar donde llega la fuente de energía más importante para la raza de seres mecánicos, el energon. Almacenado cuidadosamente en contenedores en forma de cubos, esto para optimizar de una mejor manera el espacio que era utilizado en los complejos. Quedarse sin este importante combustible sería catastrófico para los Transformers.
Orion rápidamente se adaptó a su labor, conoció a otro robot llamado Dion, ambos conectaron de inmediato, se convirtieron en amigos inseparables. Pero también el amor llamó a su puerta. En el lugar, tuvo la fortuna de conocer a un autobot femenino con la cuál tenía una química singular, Ariel. Estos tres amigos, de pronto se hicieron inseparables... llevaban su labor a otro nivel, realizándola sin ninguna clase de problema. Era bastante divertido.
Mientras el trío de amigos trabajaba, el desarrollo tecnológico en Cybertron comenzó a dispararse, el grupo de robots de combate conocido como Decepticons, realizó grandes innovaciones, entre ellas, la capacidad de volar. Orion y Dion estaban fascinados por estos nuevos inventos, se llamaban a sí mismos unos completos fanáticos.
Pero en las sombras... había algo siniestro cosechándose... sin que ellos se diesen cuenta.
Un día, Orion fue visitado por uno de esos robots capaces de volar, Megatron. Orion no podía ocultar su emoción, era él, uno de los robots a los que admiraba cerca de él, además.. todo un gran guía, porque Megatron era todo un líder nato, alguien que utiliza su poder para mostrar el camino a los suyos. Todo marchaba en orden, hasta que Megatron dió la orden de destruir el energon que almacenaban, Matando a Dion y dejando gravemente heridos a Orion y a Ariel...
—A-ariel... —a penas podía utilizar su módulo de voz para intentar llamarla, pero era inútil.
De pronto, todo comenzó a ponerse oscuro.
—D-dónde estoy? —se preguntaba Pax.
Un extraño destello comenzó a llamarle, nunca en su vida había visto algo igual. La luz comenzó a comunicarse con él, diciéndole que sería el nuevo elegido.
—E-estás bromeando, cierto? ¿Yo como un líder? ¡Ja!, mejor déjame morir y ya...
Pero la luz se negaba, el dejarlo morir no era parte de su destino. Así que la luz decidió mostrarle...
Orion comenzó a ser invadido por un gran temor y un indescriptible sentimiento de soledad. Era la matrix, mostrándole el frío y catastrófico futuro, la desdicha de un planeta abandonado por sus habitantes.
—¡Basta!... deja de mostrarme esto... Aceptaré mi destino.
La matrix brilló con más intensidad, encomendándole a Orion, la tarea de guiar a los autobots y mostrar el camino a todo cybertronianos, a partir de ese día ya nada sería como antes, llevaba en sus hombros el peso del mundo.
Porque no debía luchar para ganar una guerra, debía luchar por la libertad. Por un día en que todos por fin puedan unirse. Ser uno.
Poco a poco, el ser mecánico fue recuperando la conciencia, lo primero que vio fue a un anciano tocando su hombro metálico.
—T-tú.. —decía con dificultad el autobot.
Era Alpha Trion, que de inmediato replicó a su creación.
—Así es, he salvado tu vida, pero no solo eso, te he brindado un privilegio que no cualquiera obtiene... vi en ti un gran espíritu que merecía ser salvado, agradece a esos robots aéreos que te trajeron —dijo Trion.
El ahora actualizado bot se incorporó y miró su pecho, ahí estaba aquella luz llena de esperanza que le habló hace unos momentos... La matrix del liderazgo.
—Bienvenido, Optimus Prime.
Mientras Optimus procesaba todo lo que había pasado, de pronto le llegó un sentimiento de angustia...
—Ariel... ¿Dónde está Ariel?
Alpha Trion le prometió que intentaría salvarla utilizando el mismo esquema que utilizó con él, y la llamaría Elita-One. Pero la guerra arrasó tras los ataques de Megatron, provocando que los dos se separasen.
A Optimus no le tomó mucho acostumbrarse a su nuevo puesto como líder una vez entendiendo lo que tenía que hacer. Como líder, tenía que guiar, dirigir, mostrar el camino a los suyos. Hablarles, inspirarlos, motivarlos. Enseñarles cómo había que actuar ante estos momentos oscuros. Así fue como surgió un nuevo héroe, la nueva esperanza. ¿Quién iba a imaginar que alguien tan común recibiría tal responsabilidad en un abrir y cerrar de ojos? La clara muestra de que alguien extraordinario podría surgir de cualquier lugar del mundo.
Todos nosotros podemos ser grandes, actuar haciendo lo que es correcto, en el día a día, ante cualquier contingencia del mundo. Mostrar que el camino, es estar unidos. No hay otra opción. Así que aguanta, sé paciente, aguarda al momento y, cuando todo mejore, prepárate a salir y seguir luchando.... Aprovecha el tiempo con los seres cercanos, porque nunca sabes cuando podría terminar todo...
...
En una sala de emergencias se encontraba recostado el líder de los Autobots... Perceptor se acercó temeroso a hacerle otro diagnóstico, los resultados eran menos favorables que antes...
—Temo que sus heridas son fatales —indicó el científico.
Optimus sabía muy dentro de su ser que era su fin, que hasta ahí había llegado su gran travesía, uno a uno, los recuerdos en su mente comenzaron a pasar; Cómo nació para ser un simple trabajador de su planeta; Cómo el robot al que admiraba le apuñaló por la espalda; Cómo tuvo que separarse de su amada por millones de años porque ambos eran líderes con un propósito, debían guiar a los suyos. ¿Era tristeza lo que sentía al ver todos esos recuerdos en su espacio de memoria? No... era un sentimiento distinto. Era felicidad. Por haber tenido una vida gratificante a pesar de los obstáculos.
Al aceptar su destino, escuchó las palabras del humano Daniel, implorando que el líder bot no muriera.
—No te aflijas, hijo... pronto me uniré a la matrix de los Autobots... —Optimus sabía que habría un sucesor. La matrix comenzó a hablarle, diciéndole con su luz divina quién sería el siguiente, pero aún no estaba listo.
Como pudo, Prime se incorporó ligeramente, para darle un último vistazo a los presentes. No eran sus soldados, eran sus amigos, y nunca volvería a verlos, al menos... hasta que todos sean uno... Sus últimas palabras antes de nombrar a Ultra Magnus el nuevo líder, antes de soltar la matrix, que era, lo que lo mantenía aún con vida. Y así fue... como una spark se apagó.
"Con el fin de ser extraordinario, primero hay que haber sido ordinario".
Nota del autor: Así es, he vuelto a Wattpad, espero que les agrade mi contenido, de momento solo estaré subiendo algunas historias cortas y guiones que he escrito para mis videos. Tampoco esperen maravillas, porque no soy un experto escribiendo. Si ya sabes quién soy, gracias por seguirme también en esta plataforma, pero si no, me presento. Soy novoide, tengo un pequeño canal de Transformers en YouTube desde 2009. Te invito a que lo revises, puede que algo por ahí te guste. Sé bienvenido y espero que pases una amena estadía por aquí.
Hasta que todos seamos uno.
novoide.
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OPTIMUS
General FictionUn héroe puede surgir de cualquier lugar. Guión utilizado en el video de OPTIMUS para mi canal. https://www.youtube.com/watch?v=OmYzvMcid1s
