"No hay disfraz que pueda largo tiempo ocultar el amor donde lo hay, ni fingirlo donde no lo hay"
François de la Rochefoucauld
Ha pasado ya tiempo desde que envié a mi mejor amigo a una misión que sabía iba a durar demasiado tiempo. Sabía que no se opondría, que ni siquiera atendería a las suplicas de Sakura para llevarla con él. Su camino de redención se había vuelto su meta y como bien me ha demostrado después de todos los años que nos conocemos, cuando Sasuke Uchiha persigue una meta, no para hasta alcanzarla.
Así, ya han pasado más de dos años, Sasuke sólo ha mantenido contacto conmigo para explicarme el desarrollo de la misión. Los primeros meses Sakura solía venir cada día a mi oficina, por la noche, para preguntar si él se encontraba bien y si la mencionaba en alguna de sus cartas. Pero, cada día la respuesta era la misma: "Sakura-chan... lo siento, pero... estoy seguro que pronto te escribirá también a ti". Hasta que un día simplemente dejó de venir. No fue una sorpresa, porque a cada día que pasaba, la luz de sus ojos se iba apagando un poco más al recibir mi respuesta.
Por mi parte, llevaba casado con Hinata bastante tiempo. Al principio todo parecía real, la forma en la que me trataba y me cuidaba era algo que siempre había anhelado y por fin alguien me lo estaba brindando. Sin embargo, el cariño que se despertó en mi fue sólo eso, cariño. Yo mismo me decía que después de un tiempo ese cariño crecería y se convertiría en amor y, sobre todo, me olvidaría de mis sentimientos hacia Sakura. Ese parecía el camino correcto... Pero, después de todo este tiempo ya no puedo seguir intentado enamorarme de alguien a quien sólo veo como una buena amiga, ya que, como alguna vez he escuchado decir; "uno no elige de quién se enamora".
Después de casi un mes sin recibir noticias de Sakura decidí preguntar por ella a Hinata, aunque sabía que a ella no le gustaba mucho que la mencionase y que me preocupara por ella, porque sí, lo veía en su expresión cada vez que el nombre de mi amiga salía por mi boca; su mirada se oscurecía al igual que su semblante y su tono de voz se volvía ronco y un poco más bajo.
-Hinata, estoy en casa...-esperaba que estuviese despierta, aunque fuese tan tarde.
-Naruto-kun, buenas noches... hoy llegas bastante tarde – últimamente esas son las palabras que siempre escucho al llegar a casa.
-Sí... ya sabes que el trabajo nunca acaba siendo Hokage– y esta es siempre mi respuesta, mientras ella solamente asiente y me dedica una mueca que parece una pequeña sonrisa.
-Hinata... tú... ¿has sabido algo de Sakura-chan estas últimas semanas?
-Sakura-san ¿eh? - ahí estaba ese rostro y esa voz de nuevo.
-Sí... verás hace casi un mes que no sé nada de ella y... me preocupa por todo esto de que Sasuke no se ha puesto en contacto con ella desde que fue a su misión- respondí intentando parecer casual, al fin y al cabo Sakura era sólo mi amiga.
El ambiente se volvió todavía más pesado de lo que ya era, notaba como Hinata se esforzaba por contenerse e intentaba permanecer con la misma actitud, ella y yo nunca tuvimos una pelea fuerte o como las que tenían otras parejas de mis amigos. Tanto Sai como Shikamaru siempre me han contado lo aterradoras que son Ino y Temari cuando entran en una discusión, pero, que al final, son los momentos que más recuerdan porque esa personalidad tan arrolladora de las dos es lo que más les atrajo, además de la reconciliación posterior... Pero, con Hinata nunca ha sido así, siempre que parecemos estar a punto de tener una discusión ella simplemente se va a la habitación o me dice que lo siente, cuando la culpa es totalmente mía. Lo único que intento es conseguir una reacción similar a la que sé que Sakura tendría. Ella seguramente me molería a golpes, gritaría de tal forma que se escuchase en toda Konoha y finalmente yo le tendría que dar la razón en lo que me dijese, pero después vendría esa sonrisa suya triunfadora que tanto me gusta y, con ella, también vendría mi sonrisa.
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Infiel
FanficHace mucho tiempo que nuestros caminos se han vuelto a cruzar de la forma que no deberían. Los dos hemos caído en un agujero oscuro, o más bien, yo me aproveché esta vez de sus sentimientos y la arrastré conmigo. Si seguimos con esto arrastraremos a...
