Sus pasos a pesar de ser lentos sentía como alteraban su respiración, una leve capa de sudor recorría su rostro, sus manos iban escondidas en los bolsillos de su sudadera negra, y sentía también una enorme vergüenza por ver como varias personas volteaban a verlo sin disimulo.
¿Era tan raro ver a un gordo entrar a un gimnasio?
Trató de no prestarles atención y dudoso llegó a la puerta del lugar. Sus pies no quisieron avanzar y por su mente paso el pensamiento de irse por donde había venido, su cómoda cama le estaría esperando como siempre, podría pedir comida a domicilio y robar algunos snacks de la habitación de su hermano mayor, también podría empezar a ver esa serie que desde hace tiempo había llamado su atención, pero, entonces pensó que el esfuerzo que hizo por salir de su casa y llegar ahí no habrían valido la pena. Caminar por aproximadamente veinte minutos debajo del sol y soportar el dolor de las plantas de sus pies, más las miradas juzgadoras de las personas que intentó ignorar, se habrían ido a la basura de igual forma.
Miró por el cristal de la puerta y vio aquellos aparatos que sabía le harían doler cada parte de su cuerpo, también notó la poca gente que había allí, suponía que era debido a la hora ya que muchos aún se encontraban trabajando o estudiando, quizás era una buena señal para que entrara ahora ya que odiaba ser el centro de atención, aún si estás no le hicieran el mínimo caso sentía que sus miradas siempre se dirigían a él por su aspecto. Las malas jugadas que le hacían sus inseguridades eran un asco.
Con el poco valor que tenía decidió entrar antes que llamaran a seguridad porque un gordo les acosaba desde la puerta.
En la recepción se encontraba una bonita chica de cabellos castaños y piel blanca, se veía pequeña casi como él pero con la diferencia que ella sí era delgada. Se acercó y le sonrió, y por suerte recibió una a cambio. Estaba tan acostumbrado a las malas miradas que cuando alguien era amable con él sentía algo cálido revolotear dentro de su barriga.
ㅡHola, vengo a pedir información.
ㅡ¡Hola! Claro, mira estás son nuestras mensualidades, si eres estudiante tendrás un descuento del 20% solo necesitarías mostrarnos la credencial de tu instituto ㅡhablaba alegre la chica mientras le mostraba una pequeña hoja. ㅡEstos son los horarios y sobre la inscripción es solo una vez al inicio.
ㅡBien... entonces, ¿puedo inscribirme ahora?
ㅡ¡Si!
Después de dar todos su datos y pagar, salió.
La castaña le había dicho que podía empezar ese mismo día si quería pero con solo haber ido a inscribirse se sintió terriblemente cansado, pensando que mañana tendría más energía prefirió irse.
.
ㅡPero mira que bonito, eres una cosita toda adorable y rellenita.
Sus ojos estaban cerrados debido a que las manos ajenas le agarraban las mejillas con fuerza y las moldeaba a su gusto. Odiaba esos momentos del día.
ㅡBasta Seokjin.
ㅡNo me pidas eso, esta es mi manera de quitarme todo el estrés de los exámenes.
Puso los ojos en blanco y se dejó hacer.
Estaba en el comedor de su escuela y antes de poder darle un mordisco a su sándwich su amigo se había dedicado a toquetearlo por todas partes.
ㅡ¡Oigan! ¿ya escucharon la nueva noticia?
Hoseok había hecho su aparición sonriendo como solo el solía hacerlo sentándose enfrente de ambos.
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Betcha | Yoonmin
RomanceDonde Jimin quiere bajar de peso para que su amor platónico se fije en él. 🍑AU Yoonmin. 🍑Historia corta. 🍑Romance/Drama leve. ⚠️Contiene temas sobre trastornos alimenticios, leer bajo su responsabilidad. No copias. Historia original.
