El espeso follaje bloqueaba el paso de lo último que quedaba de la brillante luz del sol antes de que éste comenzara a ponerse. El ambiente estaba prácticamente en silencio excepto por los ocasionales trinos de las aves y el suave crujido de las hojas y ramas bajo nuestros pies.
Me encontraba siguiendo a uno de los pocos hombres que tenían el poder de hacerme sentir nervioso. Incluso aunque no lo dejara ver en mi rostro, cortesía de una habilidad practicada durante tanto tiempo, aún estaba tratando de estabilizar mis pensamientos caóticos.
No ayudaba el hecho de que el hombre estaba portando un arma.
Cierto, yo tenía una también, y podría apostar a que yo era el mejor tirador de los dos. Él, sin embargo, tenía la motivación para dispararme realmente.
Casi una hora después de estar caminando, mucho más allá de la esperanza de la civilización, Abe Mazur se detuvo finalmente en un pequeño y escondido claro. Me pregunté si había encontrado a su presa, y se hizo claro que lo había hecho tan pronto como se dio la vuelta para mirarme de frente.
—Así que cuéntame, Guardián Belikov, acerca de la relación entre tú y mi hija.
Había sabido que esta conversación sucedería, era la razón por la que este viaje fue planeado, pero eso no me había preparado ni un poco. No había un gran discurso planeado ni una lista de razones para persuadirlo de que yo era un compañero aceptable para su hija. Para ser totalmente sincero, probablemente había más razones por las que no debería permitirme acercarme a ella. Aún así, amaba a mi Roza, y sabía que iba a luchar por ella. Hoy, eso significaba darle a su padre respuestas honestas.
—Considéreme un libro abierto, señor. Pregunte cualquier cosa que desee saber, y prometo que le contestaré lo mejor que pueda.
Su sonrisa se volvió prácticamente siniestra ante la oportunidad que acababa de darle.
—Empecemos por lo básico, ¿de acuerdo?, ¿dónde se conocieron tú y Rosemarie?
Solté el aliento que no me había dado cuenta que había estado conteniendo. Esta era una pregunta fácil que no tenía una respuesta complicada.
—En Portland, —respondí—. Yo estaba dirigiendo el equipo destinado para atrapar a Rose y a la Prin... su majestad la Reina Vasilisa después de que huyeron de la escuela.
—Y dime muchacho, ¿fue amor a primera vista? —El tono burlón era inconfundible.
—Difícilmente, —me burlé—. Nunca había conocido a una jovencita tan sarcástica y obstinada. Y como usted recordará, viví en una casa llena de mujeres. Tampoco creo que ella se halla enamorado de mí al primer vistazo. Parecía bastante decidida a hacer de mi vida un infierno.
Abe se echó a reír.
—Sí, es digna hija de su madre ¿no es así? Y si no fue inmediato, ¿cómo terminaste en este lío?
—Puede que no me halla enamorado de ella desde el momento en que la conocí, pero la admiraba y la respetaba. Era tan leal con Vasilisa de una manera en que la mayoría de los guardianes nunca podrían soñar. Llegué a aprender que su lealtad no sólo se limitaba a su amiga, sino a cualquier persona importante para ella.
Eso era cierto. Ella había ido muy lejos por Lissa, literalmente ofreciendo su propia sangre y recibiendo una bala en su lugar. Pero también era muy protectora con cualquier persona que le importara. Desde proteger a Mason incluso después de su muerte, hasta animar a Adrian a alcanzar su máximo potencial. Tal vez, sin embargo, su mayor muestra de lealtad era lo que estaba dispuesta a sacrificar por mí.
—Oh sí, ella ama intensamente, casi hasta al punto de temeridad, ¿no lo crees? —Me di cuenta que estaba jugando un poco conmigo, pero a pesar de eso seguí adelante.
BẠN ĐANG ĐỌC
La Deuda de Dimitri. 《One Shot》
FanfictionCuando Dimitri finalmente va al viaje de cacería con Abe, espera muchas cosas. Espera preguntas, espera respuestas difíciles, incluso espera amenazas. Lo qué no espera es que Abe le cobre una deuda prometida hace mucho tiempo, una deuda por la que D...
