Aclaración: fic desarrollado antes del capítulo 100 del manga.
Parte I: El niño que fue secuestrado...
Dos semanas desde que, Katsuki Bakugo, desapareció de la ciudad. Dos semanas sin ninguna noticia ni rastro de su paradero, sin esperanzas de encontrarlo vivo o muerto.
Al momento de darse el aviso de desaparición del joven aprendiz a héroe, los medios, la gente de la ciudad no tuvieron de otra que culpar nuevamente a la UA, por tal suceso tan desastroso; sus gargantas no podían parar de emitir frases de desdicha y preocupación superficial hacia un niño que solo conocían por televisión, era la noticia del momento, algo que olvidarían al pasar los días.
"Pobre chico. El mismo que fue secuestrado por la liga de villanos hace sólo un par de meses atrás. Nadie podía creerlo, eso sí era mala suerte... Muy mala suerte."
Todos los adultos estuvieron a la expectativa de encontrarlo como fuera, héroes, policía, hasta algunos políticos estaban especialmente interesados en poder encontrar al rubio desaparecido, aunque lo último sonara raro, pero la UA aun con todos los poderes a su disposición o el dinero para poder dar semejante búsqueda nivel nacional y hasta internacional, no pudieron dar las respuestas que las personas esperaban.
¡Puff! Por favor.... Hacían su mejor esfuerzo para encontrar a ese explosivo joven. No lo dejarían: "Él se convertiría en el héroe más formidable o en el villano más peligroso" si no hacían nada. Los profesores lo sabían bien, ellos conocían mejor que nadie el potencial que se despedía por cada uno de sus poros, y su orgullo que, aunque la mayoría de veces... era una molestia para los demás, era un gran interruptor para su extraordinario avance.
Las quejas... La desaprobación de la gente logró que la UA, bajo gran presión de políticos, cesaran las clases de todos los alumnos por toda una semana, tenían que relajar las mareas de la sociedad que ansiosa buscaba respuestas, aunque estas solo eran disfrazadas de falsa preocupación. Respuestas eran las que necesitaban encontrar para calmar al gentío y las críticas. La semana estimada de "vacaciones forzosas" transcurrió como en un parpadeo, los jóvenes regresaron a clases. No estaban tan convencidos de la nueva disposición que le fue obligada a aceptar al rector de la escuela.
"Los alumnos deberán regresar a casa los fines de semana, sin excepción, también tienen permitido utilizar sus particularidades solamente si se encuentran en en alguna emergencia de posible secuestro"
Una disposición un tanto burda, porque al fin y al cabo ¿Qué ganaban ellos al salir de la escuela y regresar solos a casa los fines de semana? Era como si fuera servidos en bandeja de plata para cualquier pervertido que quisiera hacerse de ellos, pero no podían hacer nada, la junta de padres de familia también estaba de acuerdo; querían a sus niños en casa, por lo menos los fines de semana. No entendían el razonamiento de los padres que, si los niños no estaban seguros en la UA, lo estarían menos en sus casas. Por lo menos podían utilizar sus particularidades fuera de la escuela sin temor a ser sancionados.
Las clases comenzaban de nuevo, un extraño ambiente lo inundaba. Lo sabían. Todos y cada uno lo sabían a la perfección. Ese aire sereno sin intensidad, esa intensidad a la cual estaban acostumbrados ya no estaba. Nunca creyeron extrañar a ese mal hablado joven de melena rebelde y ojos de villano. Sus peculiares gritos, el sonido de su estresante particularidad, nunca creyeron extrañarlo tanto. Suspiraron melancólicos, ellos no podían hacer nada para rescatarlo como la última vez, ellos ya no contaban con la ventaja de saber en dónde se encontraba. Así que solo podían sumergirse en esos profundos pensamientos de ruego por el bienestar de su compañero.
¿Pero qué había pasado? Nadie lo sabía con exactitud.
La semana transcurrió de forma rápida y el más preocupado por la actual situación era Midoriya Izuku, que regresaba a casa de nuevo. Era cansado, pero la regla que les permitía utilizar sus kircs fuera de la academia, sólo en caso de emergencias, le daba algo de seguridad.
La semana terminó de la peor manera posible, no hubo otra desaparición, esta vez hubo la visita de la policía donde, de nuevo, los interrogaron a cada uno. Tal vez, sospechaban de alguien de la clase, por lo sucedido en el campamento de verano.
No quiso pensar en esa posibilidad, así que desviando sus pensamientos hacía lo que su madre le haría de cenar, siguió su camino; no era tan tarde, el ocaso de la tarde recién pintaba en cielo de color naranja; se tomaría un pequeño desvió, el mismo que lo llevaba al parque detrás de su complejo de apartamentos.
Llegó a la entrada de ese melancólico parque, entro por la una de las entradas y camino sereno llevando sus vista de un lado al otro, mientras tarareaba una canción, no sabía bien que canción era, pero podía asegurarse de que le gustaba y mucho, tal vez la escuchó en la calle o era una de las canciones que escuchaba Jirou, se detuvo al verse frente a un frondoso árbol que estorbaba en su recto camino. Sonrió nostálgico; ya no se veía tan grande como cuando era niño, pero aun así era majestuoso, a pesar de que las hojas secas caían de para en par como gotas de lluvia por el otoño. Sus ojos no se apartaron de las ramas, era como si se perdiera en ellas e inconscientemente estrujó con sus dedos las correas de su peculiar y llamativa mochila, segundos pasaron y sus le empezaron a arder, volviendo su visión borrosa y acuosa, ese extraño malestar en el pecho, tal vez era la impotencia de no poder hacer algo o la preocupación de no saber nada sobre su amigo de infancia.
— Kacchan...— bisbiseó lentamente mientras que una solitaria lágrima recorrió su pecosa mejilla, contorneándose hasta su mentón y finalmente cayendo sobre una hoja secas, entre tanto su mente divagaba en aquellos pocos y gratificantes recuerdos de infancia. Sonrió con ironía al pensar que su mente le jugaba una broma de mal gusto, por traer esos recuerdos, la mente era demasiado extraña y algunas veces demasiado cruel, sobre todo cuando ese recuerdo tan apreciado tomaba forma frente a su persona.
Esa infancia que tanto añoraba, que tanto pedía que volviera a ocurrir y nunca sucedía, se presentaba delante suyo como un amargo retintín, lleno de promesas que fueron olvidadas por el tiempo.
Pero de algo estaba seguro, que nunca olvidaría esa promesa.
FIN DE LA PARTE UNO.
Bueno, este es el fin del primer capítulo de este fic. No tienen idea desde cuando empece a escribir esta historia, creo que hace más de tres años, es por eso que esta ambientada entre los cap 100 y 106 del manga :"V//
Como ya lo dije en el resumen y lo vuelvo a reiterar aquí, este fic fue escrito desde el principio con la finalidad de que solo posea 30 mil palabras, pero hasta ahora historia sigue avanzado se ha alargado, teniendo actualmente hasta 56 mil palabras y aun no la termino, es realmente triste :"(//.
Y una cosa más, en sí este fic solo tendrá 3 a 4 capítulos, las mismas que serán divididas en partes para no hacerlo tan pesado.
Por eso, no esperen ver mucho de los nuevos personajes, tengo demasiados fic escritos desde hace mucho tiempo, pero no me ha dado tiempo terminarlos o empezar a hacer algo con ellos, espero que a este si lo pueda continuar.
También se los digo, aunque todo vaya por una dirección, también es demasiado predecible. :v
Gracias de antemano, por la lectura y nos vemos en el próximo. <3
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Legión de Villanos
FanfictionUn día, Bakugo Katsuki desaparece sin dejar el mínimo rastro de su paradero. Nadie sabe donde esta, si ahora es un villano o sigue siendo un héroe. Midoriya Izuku esta preocupado por su amigo de infancia, quiere respuestas, quiere que alguien le di...
