Jimin se bajó del autobús y se dirigió a la derecha, tal cómo indicaba su GPS. 3478 Blueberry Lane. Blueberry. Volvió a sonreír y sacudió la cabeza. La premura vez que vio el anuncio, pensó que era una broma.
Sin embargo, no lo era, y por eso se esforzaría al máximo por conseguir el trabajo. Desde que se graduó, con un título en educación preescolar, dar lo mejor de sí no había Sido lo suficiente bueno. Por encima de todo prevalecía el hecho que era hombre y encima gay.
Se había entrevistado para más empleó de los que quería reconocer y lo único bueno que sacó de ellos que que al menos se había convertido en u experto en entrevista.
Esperaba que al llegar a la casa situada en el 3479 de Lane Blueberry, se viera como un clon de sus vecinas. Sin embargo no lo era. Pareciera como si alguien se hubiera tomado el tiempo de planificar la ante de construirla. Era hermosa. No podía ver mucho del patio trasero porque estába cerrado, pero las flores no estaban tan perfectas y ordenadas como la mayoría de las casas vecinas y había una pequeña pala y un cubo de arena en el suelo. Por supuesto, sí dejaba a los niños jugar en el césped, mejor no gastar tiempo en preocuparte por organizar perfectamente tu jardín.
Se aseguró de estar bien arreglado y no tener nada pegado en los dientes, antes de acercarse y llamar a la puerta. Había un timbre, pero si habían niños pequeños, siempre existía la posibilidad de que estuviesen durmiendo y no creía que pudiera ganarse la simpatía de alguien, se despertaba a los pequeños.
-¡Un segundo! - Alguien grito en el interior.
¡No! ¡No! ¡No! ¡Papá Jungkook! ¡No!
Luego hubo un golpe, seguido de un gemido de bebé.
Dios mío.
Dudó menos de medio segundo, antes de intentar abrir la puerta, claramente, necesitan ayuda en ese lugar.
Un pequeño niño de cabellos oscuros corrió chillando hacia él, desnudo, gritando y cubierto de lo que parecía ser tinta de rotulador, seguiría de cerca por un hombre, que saltaba a la pata coja, la sangre goteaba de la mano que sujetaba el pie en el aire.
-¡Jiyong! Jiyong, ¿ Estás bien ?
Wow.
Jimin cerró la puerta rápidamente y cayó de rodillas para coger a Jiyong antes de que el niño pudiera salir.
- Oye, amigo, ve más despacio.
No baño, ¡No! ¡No! Brillantes ojos marrones lo miraban, llenos de lágrimas. ¡Me dibujé!
Puedo verlo. ¿Sabes cuál es el problema de usarte como papel y no bañarte después? El niño negó. ¡Que te quedas sin sitio para dibujar demasiado rápido! Jimin miro más allá de Jiyong, hacia el guapo hombre sangrando, y le dió una sonrisa comprensiva
Le devolvió una sonrisa agotada, articulado un "gracias".
Jiyong frunció el ceño, mordiéndose su labio inferior.
¡Papi Kook! ¡Quiero baño! ¡Ahora!
Está bien, Jiyong. Bien. Déjame revisar a tu hermana. El hombre se soltó el pie y la sangre se esparció. Y también coger una toalla.
Puedo encargarme de la pequeña o ayudarte con su baño, si quieres. Echar una mano, sería una excelente manera de demostrar que a pesar de ser un hombre, podría hacer el trabajo y hacerlo bien.
Ni siquiera te conozco. Tu...
La bebita empezó a gritar a todo pulmón.
Cuidado con lo vidrios. El baño está por aquí.
Soy Par Ji Min. Soy tu entrevista para el puesto de niñera de la tres en punto. Levantó a Jiyong para alejarlo del vidrio, mientras seguía a Papi Kook por el pasillo.
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Papá, Papá y yo (Kookmin)
RomanceAdaptación del libro con el mismo nombre cr. Al autor
