﹙⋅˚₊‧ ଳ﹚ㅤㅤㅤ¡𝗉𝗋𝗈́𝗅𝗈𝗀𝗈!

125 9 3
                                        

Contrary to how I feel, painful words come out

Como un mísero pañuelo de usar y tirar. Así me sentí tras leer la carta que culminó conmigo.

Tu despedida.

Siempre tuve la sensación de haber sido utilizada a conveniencia, mas nunca de tal modo. No solo me usaste; me despojaste. Como si algo dentro de mí hubiese sido arrancado con violencia, dejando un vacío que ni el tiempo ni la razón podrían llenar.

Todo se estaba yendo a pique, sí, ya no me daba miedo ocultarlo. Lo veía venir en los silencios, en las pausas demasiado largas de nuestras conversaciones, en los mensajes que antes eran constantes y ahora se sentían forzados. Era como ver una montaña que se derrumbaba desde la distancia, y aun así no podía moverme, no podía escapar.

Pero había una esperanza. Una diminuta llama en lo más hondo de mi corazón, que aunque débil, aún se resistía a apagarse. Una llama que terminó yéndose de la mano contigo.

No podía reaccionar. No me salían ni las lágrimas. No era tristeza, era algo más profundo. Era un entumecimiento que me mantenía anclada a la cama, incapaz de levantarme. Mi cuarto se había sumado en un hondo y a la vez ensordecedor silencio, ese que tú mismo quisiste romper a través de esa carta. No obstante, e irónicamente, lo único que lograste fue reforzarlo.

I made you struggle

«Tengo que irme, amor. Mis padres han llegado a su límite, no pueden permitir que me quede más tiempo».

Leía esas palabras una y otra vez, con la esperanza absurda de que, al hacerlo, cambiaran. Que al repetirlas algo en ellas se transformara y me contaran una historia diferente. Una en la que tú no te ibas, en la que tus padres no te obligaban a alejarte, en la que el destino no nos ponía a prueba de esta manera. Pero no cambiaban. Eran cruelmente fijas, grabadas en papel y en mi mente.

No sabes lo que he luchado por esto, en serio. Por fin algo en mi vida tenía sentido, uno real. Uno que ha sido destruido por el destino.

Él no te quiere en mis planes.

Pero yo sí.

Espérame, por favor. Te prometo que no lo harás en vano.

Siempre tuyo, S.

and I'm struggling too

Tus palabras fueron una completa destrucción. Cada letra, un ladrillo que se desmoronaba en mi interior. Se instalaron en mi pecho y provocaron el derrumbe de todo mi ser.

Te habías rendido, Sunghoon.

¿No era eso lo que intentabas negar con tu carta? Decías que me querías en tus planes, que luchabas por esto. Pero no es así como se lucha. No con promesas vacías ni con despedidas disfrazadas de amor. Lo habías hecho únicamente por ti. Decidiste rendirte y me dejaste cargando con el peso de todo.

Pero ¿y yo dónde quedaba?

Ambos saldríamos heridos fuera cual fuera el desenlace, lo sabía. Pero este que habías escogido era, sin duda, el que más te convenía a ti. Mientras tú te alejabas de todo, yo me quedaba con las ruinas, intentando recoger los pedazos de un futuro que nunca sería.

¿Que espere? ¿Por qué deseas eso? ¿Es porque realmente me amas o porque no soportas soltarme por completo? ¿Es tu forma de mantenerme atada a ti, de asegurarte de que no seguiré adelante mientras tú rehaces tu vida en otro lugar?

Unlike my determination, nothing's getting better

Era evidente. Querías mantenerme en la palma de tu mano. Y por eso me pediste que te esperara. Pero ¿esperar exactamente qué? ¿Un milagro? ¿Un cambio que no depende de ti ni de mí? ¡Y encima me decías que no sería en vano!

Lo irónico es que todas mis acciones pasadas sí lo fueron. Cada sacrificio, cada renuncia, cada intento de mantenernos a flote. Había apostado todo por nosotros, y ahora no quedaba nada. Mis promesas y mis sueños se disolvieron en el aire, mientras tú te aferrabas a la idea de que algún día volverías.

Nada de lo que nos habíamos prometido había salido bien, porque, por mucho que me dijeras que estábamos consiguiendo salir adelante, no estabas finalmente en mis brazos. Te encontrabas con ella. En otro país. Alejado de los problemas.

Alejado de mí.

Lo que anhelabas por fin había llegado.

I always disappoint you

Te di una y mil oportunidades. Traté de entenderte, de perdonarte, de justificar tus decisiones incluso cuando sabía que me hacían daño. Porque te quería como una niña perdida, buscando refugio en la tormenta. Pensaba que tú serías mi hogar, la calma que nunca tuve.

Y quizá lo fuiste por un tiempo, pero también fuiste justo la tormenta de la que trataba de zafarme.

A pesar de que me enamoré ciegamente, sin medir las consecuencias, pudiste haberme parado. Pudiste haberme dicho que no estabas listo, que no querías lo mismo que yo. En lugar de eso, seguiste alimentando mi corazón con palabras bonitas, promesas que no tenías intención de cumplir. Hasta que ya no pudiste más y, como todos, te fuiste.

¿Qué sucedería si vuelves? Nada en lo absoluto. Puedo asegurarlo, dado que no tienes excusa para explicar todo este asunto. No hay nada que puedas decir o hacer para borrar el daño, para reparar las grietas que dejaste.

and I regret it too

Si tan solo hubiera sabido aquel día que esos ojos serían mi perdición y que esa sonrisa tímida que me ofreciste acabaría con mi cordura... Si tan solo pudiera retroceder, decirle a esa versión más joven de mí que no se acercara, que no se enamorara, que huyera mientras todavía estaba a tiempo... Pero no lo hice.

Podríamos haber terminado de muchas formas, pero, sin duda, tomaste el sendero que me hizo más daño. Ojalá ese mismo sendero te lleve hasta la más profunda perdición, Park.

SING FOR YOU ─ P. SUNGHOONStories to obsess over. Discover now