Not Burn

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La noche de verano, hacia que las noches se vuelven frías. Nadie podía estar afuera sin tener algo puesto, para protegerse del frío crudo. Esa noche las estrellas se volvían más brillantes, la noche se volvía más oscura, antes que lo vuelvas a creer.

En las calles hacen la diferencia, en los foros de luz con velas adentro que iluminaba las calles entre la oscuridad, las casas estaban con las luces apagadas, significaba que la gente dormía plácidamente en sus camas protegiéndose del frío crudo, pero unas de esas casas tenía la luz de la chimenea prendida.

La casa de los Halmiton.

Que estaba siendo iluminada por la pequeña chimenea que se ubicaba en la sala y enfrente de ella estaba el Alexander Hamilton, jefe de la pequeña familia, a lado de él estaba un pequeña caja de madera, que tan solo verla le dolía. ¿Qué había ahí?

Cartas que jamas se llenaron con amor, solamente una que otras que eran suyas, pensaba que podría conquistarlo con sus encantos pero no. Cartas de un amor que jamás le correspondió, pero las guardaba con anhelo para poder creer que ese amor se volviera real y tener la esperanza que una vez lo amo. Si era un hombre que coqueteaba con las mujeres pero cuando conoció Eliza, cambio su forma de actuar, ya que si se cambia es como tener una meta, es tratar de cumplir.

Entonces para cumplir esa meta debía dejar las cosas del pasado, significa dejar las cartas. Las cartas de John Laurens, un amor no correspondido. Si ese hombre era frío, no tenía tacto con la gente pero Alexander no le importo ya que, el logro amarlo.

Tomo la caja de madera, la abrió tomo las primeras cartas que escribio de el hacia John y John hacia el. Quería quemar las cartas de ese amor.

- Guarde las cartas que nos escribimos.- dijo Alexander, miro las cartas.- Las leo con mucha atención, recordando los intentos de enamorarte, supe que una vez serias mío, me imaginé que me dijeras que eras mío, Pensé que eras mío.

Una sonrisa con lágrimas se apareció en su cara.

- ¿Sabes que dijo Lafayette cuando vio la primera carta? Dijo es un ser de hielo, mi querido amigo, tener cuidado, hará lo que sea para lastimarte. - mientras seguía leyendo las cartas con la lágrimas. - y poder sobrevivir, tú y tus palabras inundaron mis sentidos.

Se quedó callado, cada vez que veía las cartas, se soltaba a llorar.

- Aunque eras frío, tus palabras hacían que estuviera perdido, en un mar interminable de sentimientos, pero tus palabras destruían los palacios que yo había construido, destruiste las catedrales que con esfuerzo construí.- dijo Alexander mientras tomaba un cerillo y lo prendía mientras lo acercaba a la chimenea.- releo las cartas que me escribiste una vez más sabiendo que no había ningún sentimiento por mi solo amabilidad y amistad, buscando y rebuscando por respuestas de sentimientos hacia mí, en cada línea por algún tipo de señal y cuando pensaba que eras mío y el mundo pareció.

No arder

No arder

Espera.

Por una vez en su vida fue paciente, se detuvo a pensar de lo que iba hacer, bien Alexander era conocido por seguir sus ideales y impulsos, quemar las cartas de un amigo y compañero. Jonh Laurens nombre que juro olvidar, borraría cada recuerdo de el y su amor, pero cuando veía las cartas es como volver al pasado, es como estar con John otra vez, sus conversaciones, las insinuaciones que le hacia al rubio y entre mas recuerdos.

Pero su mundo no ardía, se iluminaba por recuerdos dulces y amargos

- Estabas casado cuando te conocí, todo el mundo conocía a ti y tu esposa pero solo la utilizaste para estar bien con tu padre y el mundo, pero eso no me arruino mi vida.- dijo Alexander sentado enfrente de la chimenea, mientras veía el fuego consumir la leña y se pegaba las cartas a su pecho, temiendo que fueran a caer al fuego ardiente.-¿Sabes que dijo Lafayette de esto? Te has enamorado de ser sin corazón, que esta cerca del crudo frío.

Tras recordar lo que escribió Lafayette en su ultima carta, que debía destruir las cartas para no dejar en evidencia de su supuesto amorío, pero decidió no hacerlo, por el respeto de la amistad que tuvo con rubio y por el amor que tuvo... porque para el...

Su mundo no apareció no arder...

- Aunque tus palabras no estaban llenas de amor, sabia que querías a segurar tu legado, ahora le encuentro el sentido tus frases.- dijo Alexander con lagrimas mientras las cartas caían y se recostaba en uno de las mesas de sala .- Cada párrafo te volvías mas frío y podía sentir tu rechazo hacia mi amor... Tu me rodeas... Solo tu... tu... tu...

Un silencio se lleno en la sala, solo se podía escuchar los grillo y las cigarras como cantaban, se tomo su tiempo mientras tomaba el aire y se limpiaba las lagrimas con un pañuelo.

Suspiro, tomo las cartas otra vez antes que algo malo les pasara.

- Me guardare esto de la narrativa... - dijo Alexander mientras guardaba una por una en la caja de madera.-Dejare esto para los historiadores que se asombren y se pregunten como era nuestra relación y como me rompiste mi corazón....-camino hacia el baúl que estaba pegado a la pared y debajo de la ventana, lo abrió y saco los libros que ahí, puso la caja pero antes de volver a guardar, los viejos recuerdos junto con su amor no correspondido y su gran lazo de amistad sus manos temblaban al dejarla al fondo del baúl, volvió abrir la caja saca una carta escrita por John Laurens... su gran amor... su amigo fiel... y la alzaba a la luz de la calle como si fuera una obra maestra, donde había encontrado la repuesta y la miraba con admiración

-Has armado todo, mi amor... y lo veo... no arder... y lo siguiere viendo no arder... El mundo merece conocer nuestro amor y un lugar en mi cuarto... Ellos llegaran conocer lo que escribimos.- eso susurraba mientras bajaba la carta para guardarla en la caja.- No quemare nuestros recuerdo... Guardere las cartas para que puedan conocerte y no ser olvidado.- Con un brillo en sus ojos, guardo las cosas rápidamente y cerró el baúl, junto con el sus recuerdos y memorias. - Has ganado todo el derecho a mi corazón... Has ganado todo el derecho en un lugar en mi habitación... En una parte de ella formaras.- tomando el baúl llevándose lo al cuarto donde estaba desierto, ya que se encontraba solo porque su esposa estaba con su familia junto con su hijo para poder cuidar al padre de su esposa que cayó enfermo y por trabajo no podía ir pero dijo que los alcanzaba al terminar, así que aprovecho, fue pesado y cansado por que era de noche pero lo logró, lo puso a lado de su escritorio incado se puso y abrazo el baúl - con todos los recuerdos de nuestra gran amistad y de mi amor...

Espero que tu no ardas...

Solo diré que me tardé demasiado, porque no lo quería arruinar.
Y que dejen sus comentarios y estrellas.
Y que tenga unos Buenos días, tardes o noches, dependiendo en que hora lo leean.
Nos vemos en una nueva historia.

Not BurnWhere stories live. Discover now