Una vez me dijiste que yo era una mujer fuerte y que no necesitaba de nadie para ser feliz. Te equivocaste.
Te necesitaba en silencio y hoy te necesito a los gritos. Te necesito porque haces que el caos sea inexistente cuando estás frente a mi. Te necesito porque conviertes caricias en libertad. Te necesito porque tu cuerpo huele a poesía. Te necesito porque tus besos rozan la perfección. Amor, eres arte
¿Cómo no te voy a necesitar?
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Perdón, lo siento, te amo, gracias.
RandomTodas aquellas palabras que callé, tenían que ir a parar a algún lado.
