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Mierda.

Este dia no podia ser peor para mi.

Primero que todo, mi jefe cree que un "maricón" como yo no puede hacer un trabajo tan duro como lo es ser un guardaespaldas de un empresario, y me despide.

Segundo, acabo de ver a mi ex con otro chico, mucho más tierno y lindo que yo, y eso me hizo sentir inseguro y tímido, más de lo que normalmente soy.

Y ahora, voy a llegar tarde a mi cita con probablemente mi único amigo y la única persona que me hace sentir mejor en días de mierda como estos.

-¿Yoongi?- La voz de Jungkook, siempre preocupada cuando se refiere a mi, siempre tratandome como una madre que cuida a su hijo, aunque sea mayor que el.

-Lo sé, lo sé,- Hablé sentándome enfrente suyo, poniendo mi paraguas de lado. -no debo correr en la lluvia, puede caer y lastimarse, mamá.

Lo último que salio de mi boca hizo que sonriera y negara con la cabeza, siempre hacia eso cuando yo le decía algo sarcástico.

-He oído que te encontraste a Namjoon en la calle.- Dijo tomando un sorbo de su latte que estaba sobre la mesa.

-No digamos que me lo encontré, solo lo vi en la calle, a él y a alguien más...- Dije algo bajo lo último, si que parezco patético.

-A su nuevo novio.- Finalizó él por mi. -Oh, Yoonie, sabes que él es un hombre maravilloso, y que realmente te amo, pero no estaban en la misma sintonía. Él ya consiguió a alguien, deberías hacer lo mismo.

-Es fácil decirlo, no hacerlo Kookie. No creo que alguien me quiera como realmente soy,- Se que suena pesimista y estúpido, teniendo en cuenta mi apariencia, pero a veces mi actitud no era la mejor en las relaciones. -ya sabes, a veces soy demasiado tímido o aveces un idiota con quién no debo.

-Oye, ¿hace cuánto que no tienes sexo?.

La pregunta me tomó tan de repente que casi me ahogo con mi propia saliva.

-De-Desde que terminé con Namjoon.

Sus ojos de bambi se abrieron en demasía, había terminado con Namjoon hace ocho meses.

-¿No fuiste al menos a un prostíbulo?

-Sabes bien por que no voy a esos lugares, me gusta estar abajo, y los chicos de ahí mayormente son afeminados o heterosexuales.- Y era cierto, me gustaban los hombres que fueran musculosos, maduros y grandes. Alguien que no hablara con una voz chillona y que no cumpliera con el estereotipo más grande del mundo.

-Hmm... Tengo una idea.- Por alguna razón, busco algo en su billetera, al parecer una tarjeta negra. -Ten.

La tarjeta negra tenía un nombre y dirección, "El flautista". Jaja, el nombre perfecto para un prosti.

-Me lo dieron un día antes de que Jimin me pidiera ser su novio, aunque me dijeron que es muy bueno en lo que hace.- Hizo una ligera pausa. -Creo que tengo una foto suya.

-¿Jimin no te dijo nada por tener la foto de otro hombre en tu celular?

-No es ese tipo de novios.- Tomó su teléfono de su bolsillo, lo desbloqueo y busco la foto en su galería. -Aquí esta.- Puso la pantalla en frente mio.

El tipo tenía la cara hecha por los dioses, labios carnosos y ojos malditamente profundos. Y además supongo que tiene hombros anchos y brazos musculosos. Carajo, era malditamente caliente.

-Al parecer ya te gustó.- Sonrió y saco el telefono de mi vista. -Me dijeron que es bastante grande y tiene un cuerpo bien trabajado, el sueño húmedo de todos los gays, basicamente.

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⏰ Última atualização: Dec 29, 2019 ⏰

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El flautista ·Jinsu·Histórias para pegar e não largar. Descubra agora