- ¡Despierta Josefine! ¡Despierta ya! - escuchó esa voz de lejos mientras que con gran esfuerzo logró abrir sus párpados lentamente. La luz del sol que entraba por la ventana parecía ser el maldito infierno esperando en las mañanas.
- ¡Si no te levantas en este momento juro que no podrás ir a la fiesta de la fogata! - oh diablos, no, no no, no. Con miedo y exasperación salté de la cama para ponerme mis pantuflas de gatitos e ir hasta el baño para ducharme.
Mientras camino giro rápidamente y saludo con voz de niña pequeña a mi padre, que me mira furioso desde mi cama.
- Hola pa, no te enojes o te saldrán arrugas- suelto una risita para mi tapándome la boca.
Me doy un baño rápido intentado cantar alguna de las canciones pegajosas de la semana, con el fin de liberarme del mal humor que se apodera de mi si no duermo lo suficiente. Finalmente me sumerjo en mis pensamientos, queda solo una semana para que lleguen las vacaciones y aún no sé qué haré sin mis amigos este verano. Mi padre me anunció ayer con tono muy autoritario - como siempre- que pasaríamos los dos meses de vacaciones en el Lago Arrowhead y no en Long Beach como la habíamos pasado los tres últimos años. La última vez que fuimos, fue cuando mamá ya estaba pensando en pedir el divorcio a mi padre.
Que malos recuerdos.
De la nada siento unos golpes en la puerta de mi baño que me sacan de mis pensamientos y seguido de eso mi padre exclama con voz suplicante.
- ¡Jo por favor no demores tanto, recuerda que los últimos días son importantes! -.
-¡Okay! -. Dios, quisiera seguir durmiendo.
Ya vestida con unos leggins negros y una polera blanca que me llegaba hasta arriba del ombligo, me miro al espejo una última vez. Que va, no me veo tan mal. Miro a una adolescente de pelo castaño, ojos claros, cejas oscuras y ¡OH NO! Me toco la frente encontrando un bulto de color rojo, era un maldito grano.
Tratando de tranquilizarme un momento, tomo la pasta de dientes y la coloco rápidamente en mi cara mientras me miro al espejo cuidadosamente.
- ¿Ahora como podré pedirle a Alex que sea mi acompañante en la fiesta del viernes? -. Suspire sin más aire en mis pulmones, recordando todo el esfuerzo que he hecho los últimos meses para tratar de atraer al segundo chico mas lindo de la escuela, porque claro que el primero era uno de mis mejores amigos Chris.
- ¡DIOS POR QUÉ A MI! - grito levantando mis brazos al cielo, y arrodillándome en mi habitación -todo de forma muy dramática claro-, o sino qué sentido tendría decirlo.
- ¡JOSEFINE YA BAJA! - grita mi padre por tercera vez en la mañana, tiene un humor de perros peor que el mío. Si es que eso es posible.
Agarro mis cosas para la escuela y bajo las escaleras con la cabeza gacha, mostrando mi gran, gran tristeza de que no podré ir con Alex a la fogata. Pero bah, será para el otro año, me repito mentalmente mientras alzo mis hombros en señal de rendición.
Al llegar al vestíbulo de nuestra casa-mansión, me doy cuenta de lo hermosa que se ve en verano. La luz entra por los grandes ventanales a pesar de las grandes y largas cortinas que los cubren, mis ojos hacen un recorrido rápido por los candelabros que cuelgan sobre mi cabeza y al momento de bajarlos miro a mi padre de brazos cruzados esperando en la entrada.
-Juro que no volveré a retrasarme tanto- si claro, pensaba para mis adentros.
Salimos juntos de la casa para entrar en un lujoso auto con vidrios blindados, si hasta parece que soy de una familia narco. Pero la verdad es que mi padre prefiere la privacidad antes de que algún periodista salte a él con preguntas que pueden escarbar en su vida privada.
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Deja tu orgullo!
Teen FictionBREVE SINOPOSIS Llegó el esperado verano y Josefine esta furiosa porque su padre cambio los planes de este año. Esta vez irían al reconocido Lago Arrowhead, al cual asistían las familias mas adineradas de California. Odiaba la idea de estar sin sus...
