Hemos actualizado nuestras Pautas de Contenido.
Consulta las pautas más recientes para seguir compartiendo historias de forma segura.

Capítulo 1

181 8 5
                                        

Todo estaba oscuro, lleno de sonidos inaudibles. No podía moverme. Sentía como si mi cuerpo estuviera atado, sin esperanzas de lograr movimiento. Fuerzo por abrir los ojos, pero mi esfuerzo es en vano. Pasa el tiempo lentamente, y sin éxito, me quedo tumbada, sin poder articular palabra.

.......

Pasan los minutos y logro abrir mis ojos, pero las demás partes de mi cuerpo no logran tener tanta suerte. Estoy en casa, tumbada en mi cama, como cualquier otro día, pero sin poder moverme. No sé qué está ocurriendo, es como si algo pesado se posara encima de mí.

.......

De repente, siento que ese peso desaparece. Mi cuerpo vuelve a ser el de siempre. Todo vuelve a la normalidad por arte de magia. Debo ir al médico, no sé qué me está ocurriendo.

.......

Llego a la sala de espera del médico. Hay bastante gente. Yo diría que más de lo habitual. Observo que hay un hombre, supongo que más o menos de mi edad, muy atractivo, esperando sentado en la silla que hay paralela a la mía.

Me quedo estupefacta mirando su bello rostro y sus hermosos ojos verdosos. Él se percata de que me lo estaba comiendo con la mirada. Me mira y me sonríe levemente. Siento que me sonrojo, y copio su gesto con cierta timidez.

Escucho en la megafonía mi nombre:

-Danielle Sánchez García pase a la consulta, por favor.

Él me mira sobresaltado y extrañado por algún motivo mientras que yo me dispongo a entrar en la sala.

-Buenas, Danielle -dice mi médico de cabecera.

-Gracias, quería comentarle algo.

-¿De qué se trata? -dice él, con seriedad, y sujetando un bolígrafo, esperando mi respuesta.

-Hoy, al despertar, solamente podía abrir los ojos, pero las demás partes de mi cuerpo no respondían. Era una sensación muy extraña.

-Señorita Sánchez, eso se denomina Parálisis del sueño. Lo que sucede es que su mente es despertada pero no a la vez que sus músculos, por eso no puede moverse.

-¿Y qué puedo hacer para que no vuelva a pasar?

-Simplemente tranquilizarse, no lo curará pero durará menos tiempo.

-¿No hay cura?¿Cómo es eso posible?

-Lo siento Danielle, yo no dispongo de ninguna cura para lo que usted padece. Tan sólo no se alarme cuando eso pase. Gracias por venir.

Inmediatamente se escucha fuera de la habitación que ya están llamando al siguiente paciente. Indignada me dispongo a salir, pero la puerta se abre de golpe e impacta en mi nariz haciéndome casi caer. No caigo desplomada gracias a que unos brazos logran sujetarme. Era aquel chico. El de la sala de espera. Nuestros rostros quedan a unos centímetros , casi podía sentir su cálido aliento envolviendo mi rostro. Todo sucedía a cámara lenta, duró unos cuantos segundos y por alguna razón, no quería que acabase.

Él iba vestido con una camisa de cuadros principalmente rojos y unos vaqueros negros. Su largo pelo iba anudado en un pequeño moño, y los lados rapados. He de admitir que le queda muy bien.

-Lo siento mucho... -dice con una voz angelical.

-No pasa nada, ha sido mi culpa -digo casi sin poder articular palabra.

(Lo mejor de esto es que siguen agarrados 7u7)

Después de que él llevara unos largos segundos teniéndome cogida de la cintura, nos ponemos derechos pero seguimos mirándonos fijamente.

Al cabo de un rato él habla:
-¿Puedo recompensarte de alguna manera?

Yo me quedo petrificada, pero logro responder.

-Claro, toma mi número. Ya me dirás con qué me quieres recompensar -propongo. Estamos en la puerta de la consulta y no es el momento adecuado para decidir cómo me recompensará por haberme golpeado con la puerta.

Después de dejar esa insinuación en el aire sin todavía creérmelo, el médico dice algo:

-Daniel García Sánchez, ¿para qué ha pedido cita?

Los dos nos quedamos mirándonos y yo me quedo muy sorprendida. ¿Nos llamamos igual?

Después de aquello salgo y me voy a casa.

........

No sé por qué, pero ese chico a hecho algo en mí que no logro entender. Inexplicablemente, digo algo con la mirada fija en el techo:

-No sé por qué, pero quiero ver más a ese chico.

•••••••••••••••••••••••••••••••••••••

Hola golfos! Espero que os haya gustado el primer capítulo de este fanfic de 8cho. El primer capítulo lo he escrito yo sola (llámame A), pero los siguientes los escribiremos yo y otra chica (llamadla C). Espero que tenga mucho apoyo para poder escribir más. Síguenos para más❤

Dale like si te ha gustado, un besazo y hasta pronto :D

Después de todo( Fanfic 8cho)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora