La secta

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24/11/18

Era una noche muy aburrida.

Kevin no tenía nada que hacer, así que se fue a pasear. Quería visitar las afueras. La casa quedaba en el campo. Cerca había un bosque. Iba a salir, pero antes cogió su móvil. No quería ir solo. Llamó a un amigo.

-Hey Urie.

-Kevin,¿Que quieres?

-¿A qué viene esa seriedad?

-Yo soy así, bueno ¿Que quieres?

-Es para ver si puedes venir a mi casa.

-Ahora,¿Por la noche?

-Si.

-Ok ya voy, pero traeré a Shirazu.

-Por mi ningún problemo.

-Ok nos vemos.

A Kevin se le formó una sonrisa en el rostro, pues hace tiempo que no se veían.
Esperó unos minutos.
Luego escuchó cómo alguien tocó la puerta.

-¿Quién es?

-Shirazuu - escuchó su voz a través de la puerta -.

Kevin la abrió.

-¿Que tal? Shirazu, Urie y ¿S-Saiko?

-¡Hola! - dijo ella energéticamente -.

-Te explicó - dijo Urie seriamente -. Saiko quería venir con Shirazu.

-Bueno, no me importa - hizo una pausa - Urie.

-¿Si?

-¿Trajiste el coche?

- Como siempre.

-Tienes algo bajo la manga - dijo Saiko con una risita - ¿Cierto?

-Sep.

-¿Que tienes planeado? - Habló Shirazu -.

-Quiero ir al bosque - dijo sin rodeos Kevin -.

Los demás no quisieron ir, pero al final Kevin les convenció. Para ir al bosque tenían que ir en coche, y Urie tenía uno.

-¡Me pido el asiento del copiloto! - gritó Kevin -.

-Nooo - dijo Urie fríamente -.

-Pero...

-Hey dicho que no.

-Vaaaleee.

Ya estaban en el coche, llendo al bosque. Charlaron, rieron y brindaron durante el camino. Luego Urie paró el coche. Se volteó para ver a los demás.

-Parecen niños pequeños - sonrió -.

Saiko se sorprendió.

-¡URIE ESTÁ SONRIENDO!

-¡ES VERDAD! - replicó Shirazu -.

-Callense tortolitos.

-Salgamos antes de que se haga más tarde - dijo Kevin con un orgullo -.

Salieron del coche y se pusieron a andar.

-Chicos - habló la más pequeña entre ellos -.

No la escucharon así que gritó.

-Nooo grites Saiko - le regañó Urie-.

-Callate, ¿Que es eso? - dijo señalando algo entre el bosque -.

-¿El qué? - preguntó Kevin con una sonrisa -.

- Ya lo veo - dijo Shirazu-.

Se encontraban ante una gran y vieja mansión.

-¡Entremos!

-Kevin, eso es muy peligroso.

-Es verdad, por una vez en la vida Shirazu tiene razón.

-Yo entraré...- dijo Kevin -.

-Cabezahueca - susurró Saiko -.

Kevin entro en la mansión. Los demás también lo hicieron, no querían dejarle solo.
Estaba todo oscuro, Saiko pudo distinguir algo entre la oscuridad. Habían 5 personas, decían cosas raras, estaban alrededor de un círculo pintado en el suelo. Saiko se alarmó y se lo dijo a los demás en voz baja. Kevin no se lo esperó, se sorprendió tanto que gritó. Urie logró taparle la boca, pero el grito ya se había escuchado. Los de la secta se enteraron, Urie y los demás se iban a poner a correr, pero uno los detuvo.

-Si entras ya no sales.

-Jajaja - rió Saiko - me recuerda a una peli que me vi.

-¡No te rias! - le regañó Urie -.

-Apartate de mi camino.

Seguido de eso, Shirazu iba a darle un puño, pero el otro lo detuvo.

-Habeis entrado en nuestro territorio, nos estáis interrumpiendo, tenéis que pagar las consecuencias.

-Asi ¿Y cuáles serán?

-No te lo tomes a cachondeo niño - dijo otro -.

Luego amarraron de las manos y pies a Kevin y compañía.

-¿¡Quienes sois vosotros!?

-Somos Manuel, Josefa, Hamburguesa, Natulia, y yo, Ariel.

-¿N-Nos matareis? - dijo Kevin -.

-¿Ya no estás de cachondeo niño eh? ¿Tienes miedo?

-¡Pues claro que sí, unos raros que van vestidos de la misma forma con máscaras de pingüinos nos han secuestrado y probablemente nos mataran, noo, no vamos a tener miedo ( nótese el sarcasmo ).

-Corrijo, os torturaremos - dijo Josefa -.

-Pero antes haremos lo que tenemos pendiente - le habló Ariel a Josefa.

-Tu nombre, Ariel, se parece al de Urie - dijo Shirazu -.

-Secta, sigamos con lo nuestro.

Volvieron a rodear el círculo y a hablar cosas raras. De repente el círculo empezó a brillar. A los de la Secta se les formó una sonrisa en el rostro. Luego, del círculo salió un elefante bailando merengüe.

-¿Q-Que? - dijo Manuel confundido -.

-JAJA, os salió roña (mal) - dijo Saiko -.

-Tu cállate niña, y vosotros, lo habéis hecho mal. - les regañó Hamburgesa -.

-¡Claro que no, fué tu culpa! Estabas despistada - contradijo Natulia -.

La Secta empezó a discutir.
El elefante se fijó en los amarrados y los liberó.

-Anda, un elefante con maña. - dijo Shirazu -.

-Largemonos.

-No podemos dejar al elefante aquí - dijo Kevin preocupado - él nos ha salvado.

-Pues tráelo, pero vallamonos ya.
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Ellos escaparon del lugar.
Nunca más volverían allí.
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Los años pasaron, ahora el elefante se llamaba Barny. Trabajaban en un circo, dónde conocieron a unas personas llamadas : Midori, Jimin y Jin.

                       ~Fin~

La Secta [TERMINADA]Hikayelerin yaşadığı yer. Şimdi keşfedin