Encerrado en mí y aislado de la sociedad, vivía en soledad en un pequeño castillo lleno de espinas. Mi cuerpo y alma llena de cicatrices me impedía salir fuera, conocer mundo, o... que me conocieran, a menos que abusara de mi confiada máscara.
Se supone que todos tenemos un corazón, pero a medida que ha pasado el tiempo para mí, yo solo siento una piedra fría en el pecho, sin sentimiento y sin compañía. Diría que duele, pero no estaría siendo sincero. Me acostumbré hace tiempo a ese sentimiento. Intento llenar todo de color. Cuando salgo a mi jardín todo parece lleno de vida, cuando en realidad, está repleto de soledad. Para mis ojos es impactante y podría decir que es lo único que de verdad ayuda: verlo. Poder observar algo de luz en esta terrible oscuridad. Poder tener un camino de flores.
Lleno de soledad, este jardín floreció repleto de espinas.
Un día advertí la presencia de una intrusa. Si hubiese tenido la valentía, me hubiera acercado a pedir una explicación de su allanamiento.
Sin embargo, el horrible presentimiento de ser juzgado, de ser criticado a ojos de otro, me frenó en seco. Soy una persona fea, que solo debería esconderse tras una máscara. Me quedé mirando. La intriga me carcomía. ¿Qué haría alguien aquí?
Estaba cogiendo flores... Mis flores tan bien cuidadas. Por alguna extraña razón dejé que se marchara con algo que me pertenecía. Tal vez era por... ¿atención? Cuesta creerlo y admitirlo. "¿Cuál sería su nombre? ¿Tenía algún lugar a donde ir?" Pensaba yo.
¿Podría decírmelo?
Día tras día esa persona que era desconocida, pero que se sentía familiar, pasaba a recoger flores. Decidí saciar mi curiosidad. Me puse mi máscara y le seguí sigilosamente.
La chica se adentró en la plaza del pueblo, se detuvo y se expuso frente a tanta gente con un intento de vender mis preciadas flores. La acción en cualquier otro momento se me asemejaría a una traición, a un aprovechamiento de mi persona, pero, en cambio, era una buena sensación. ¿Quizá estaba ayudando alguien? ¿Yo? ¿En serio lo hacía? ¿En serio se sentía tan bien?
Los días pasaban. Te veía escondida en este jardín. Y sé que toda tu calidez es verdadera. Tu mano sostiene esas flores. Y en el fondo de mi mente, mi conciencia susurra: Quiero sostenerla.
Pero... no me sonrías, miénteme, porque no puedo ir hacia ti.
Cuando regresé al desastroso lugar que llamo hogar, pensé. Pensé en cómo podía seguir ayudando. No me iba a mentir, mi destino estaba escrito. Era mi destino. No podía ir hacia ella directamente. No podía ir hacia ella porque el miedo de ser descubierto, de ser visto, podía detener cualquier cosa. Quería hacer algo fantástico, algo increíble. Me concentré en las flores. El color azul llamaba mi atención.
Color que se asemeja a la pureza y a la confianza. Justo lo que yo necesitaba. El azul puede ser oscuro y profundo como la noche, como yo; o puede ser vívido y atrevido como ella, la chica que ha captado mi atención por completo.
Y tras intentos e intentos, conseguí mi propósito. Una flor azul, que después de un tiempo llamaría Smeraldo. Por mi cabeza pasaban pensamientos acerca de aquella persona misteriosa. Anhelaba acercarme a ella. No me sonrías. Dámelo... dame eso que tanto extraño, compañía. Pero no, no puedo mostrarte lo mal que estoy. No puedo mostrarte un yo tan débil.
El tiempo pasaba y no aparecía en mi jardín. Mi esperanza se esfumó. Yo solo quería que la viera...
En este jardín hay una flor que me recuerda a ti. Quiero dártela. Y aún así, la sigo queriendo. No apareces, pero aún te quiero. En mi mundo, en este jardín hice florecer una flor que me recordaba a ti...
"Quiero dártela, después de deshacerme de esta estúpida máscara". Me repetía a mí mismo.
Necesitaba encontrarte, necesitaba que la vieras. Me puse mi tonta máscara y salí en tu búsqueda. Las noticias llegaron a mis oídos... t-te habías ido para siempre. Mi máscara se rompió. Mi máscara se despedazó, quebrantó y cayó al suelo desvaneciéndose en mil pedazos. Estoy llorando por esto. Quizá si en ese entonces, solo un poco, si hubiera tenido el valor de acercarme, de pararme frente a ti. ¿Sería diferente ahora? Sigo llorando en este castillo de arena que se desvanece, cayendo mientras continuo solo. Me acuerdo que solo podía ocultarme, sigo siendo una persona fea. Estaba tan asustado de que tú también me dejaras al final.
Observo la máscara rota y recuerdo... todavía te quiero.
[...]
Love Yourself
The Truth Untold
BTS
방탄소녀단
YOU ARE READING
The Truth Untold
FanfictionUn hombre bajo una máscara, bajo una vida falsa se encuentra con la mirada del ladrón de sus flores. ¿Será capaz de tener el valor de quitarse su máscara y amarse a sí mismo? OneShot •Perspectiva de "la Citta de Smeraldo" •Inspirado en la canción...
